Presidente Abelardo De la Espriella ordena extradición a Estados Unidos de cinco cabecillas de grupos armados

Abelardo de la Espriella ordenó extraditar a EE. UU. a 5 cabecillas: autorizadas en 2025, se suspendieron por dialogar en la “paz total”.
Presidente Abelardo De la Espriella ordena extradición a Estados Unidos de cinco cabecillas de grupos armados Crédito: Colprensa

El presidente Abelardo de la Espriella anunció una de las primeras decisiones de alto impacto de su política de seguridad: ordenó hacer efectiva la extradición a Estados Unidos de cinco cabecillas de grupos armados ilegales que habían participado, como representantes, en diferentes procesos, mesas o espacios de diálogo adelantados durante el Gobierno de Gustavo Petro.

El mandatario aseguró que las extradiciones de estas personas ya habían sido concedidas por el Gobierno Nacional en 2025, pero su entrega había permanecido suspendida debido precisamente a su participación en los procesos de negociación.

De la Espriella sostuvo que esta situación no puede convertirse en un mecanismo para evadir las obligaciones con la justicia y cuestionó de manera directa la política de “paz total” implementada durante el gobierno anterior.

Según el presidente, esa estrategia “fracasó estruendosamente en su propósito fundamental”, porque, a su juicio, permitió abrir espacios y conceder beneficios a integrantes de estructuras criminales sin que en algunos casos existieran resultados verificables que demostraran avances reales hacia la paz.

El mandatario anunció así un cambio de enfoque de su administración, al señalar que su Gobierno comenzará a desmontar lo que calificó como un modelo de “falsa paz”, para reemplazarlo por una política basada en “seguridad, legalidad y autoridad del Estado”.

Los cinco extraditables

Entre los integrantes de las estructuras armadas cuya extradición fue ordenada se encuentran Willington Henao Gutiérrez, conocido con el alias de ‘El Mocho Olmedo’; Carmen Evelio Castillo Carrillo, alias ‘Muñeca’; y Giovanni Andrés Rojas, alias ‘Araña’.

Los tres se encuentran actualmente bajo custodia de las autoridades colombianas y, de acuerdo con la decisión anunciada por el presidente, deberán ser entregados a Estados Unidos para responder ante la justicia de ese país.

De la Espriella explicó que las extradiciones ya habían sido autorizadas durante 2025, pero quedaron congeladas por la participación de los señalados en las conversaciones adelantadas por el anterior Gobierno.

El jefe de Estado insistió en que los procesos de diálogo no pueden convertirse en una especie de protección frente a los requerimientos judiciales.

En ese sentido, lanzó una advertencia directa: “Los procesos de diálogo no pueden convertirse en refugios frente a la justicia”, y agregó que la palabra paz tampoco puede ser utilizada como “salvoconducto para mantener privilegios mientras persisten graves requerimientos judiciales”.

La posición del Gobierno es que cualquier integrante de una organización armada que pretenda avanzar hacia la legalidad deberá demostrarlo con hechos y resultados concretos.

HH y Pinocho serán extraditados cuando sean capturados

La orden presidencial también cobija a otros dos cabecillas que, por ahora, no están bajo custodia de las autoridades.

Se trata de Gabriel Yépez Mejía, alias ‘HH’, y Freddy Castillo Carrillo, alias ‘Pinocho’. El presidente ordenó que ambos sean extraditados a Estados Unidos tan pronto sean capturados.

De la Espriella reconoció que estos dos hombres permanecen prófugos, pero aseguró que las autoridades colombianas deberán concentrar sus esfuerzos en localizarlos y detenerlos para hacer efectiva la extradición.

Con tono contundente, el mandatario afirmó: “Ese par de delincuentes no se encuentran a buen recaudo de la justicia, pero ya los vamos a encontrar”.

También reclamó celeridad a las autoridades para lograr las capturas y materializar su entrega al país norteamericano, que los requiere judicialmente.

La decisión marca, de esta manera, una ruptura frente al tratamiento que tuvieron estos integrantes de grupos armados durante la política de paz del Gobierno anterior y ratifica la intención de la actual administración de privilegiar la acción judicial y la persecución de las estructuras criminales.

El presidente resumió su postura señalando que quienes quieran abandonar las actividades ilegales tendrán que demostrarlo mediante hechos concretos y verificables. “En este gobierno no hay una forma distinta que sometiéndose a la justicia”, afirmó.

Para el Gobierno, el mensaje es claro: la participación en una mesa de diálogo no será considerada, por sí sola, una razón para suspender requerimientos judiciales ni para impedir la aplicación de órdenes de extradición previamente concedidas.

Cuatro preguntas para entender la noticia

¿A quiénes ordenó extraditar el presidente Abelardo De la Espriella?

La decisión cobija a cinco cabecillas de grupos armados ilegales: Willington Henao Gutiérrez, alias ‘El Mocho Olmedo’; Carmen Evelio Castillo Carrillo, alias ‘Muñeca’; Giovanni Andrés Rojas, alias ‘Araña’; Gabriel Yépez Mejía, alias ‘HH’; y Freddy Castillo Carrillo, alias ‘Pinocho’.

¿Por qué se había suspendido la extradición?

Las extradiciones de estas personas ya habían sido concedidas por el Gobierno Nacional durante 2025, pero su entrega permaneció suspendida debido a que algunos de los señalados participaban como representantes en procesos, mesas o espacios de diálogo adelantados durante el Gobierno de Gustavo Petro.

¿Qué cuestiona el presidente sobre la llamada “paz total”?

De la Espriella sostiene que la estrategia “fracasó estruendosamente” porque, según su evaluación, concedió espacios y beneficios a integrantes de estructuras criminales sin que siempre existieran resultados concretos y verificables en materia de paz. Por eso anunció que su Gobierno busca reemplazar ese modelo por una política de “seguridad, legalidad y autoridad del Estado”.

¿Qué pasará con alias ‘HH’ y ‘Pinocho’?

Ambos permanecen prófugos. El presidente ordenó que sean extraditados a Estados Unidos una vez sean capturados y pidió a las autoridades avanzar “sin dilación de ninguna clase” en las operaciones para encontrarlos y ponerlos a disposición de la justicia.