Acueducto anuncia la inversión de más de $28.000 millones en limpieza de alcantarillado tras inundaciones por las lluvias

Más de 700 operarios, con 210 equipos y maquinaria, trabajan en la limpieza de alcantarillas en la ciudad.
Inundación deprimido de la calle 80 en Bogotá. Crédito: La Fm/ Diana Alvarado

Con el objetivo de blindar a la ciudad frente a posibles inundaciones y emergencias hidráulicas, la Empresa de Acueducto y Alcantarillado de Bogotá (EAAB) anunció un ambicioso refuerzo en sus operativos de mantenimiento preventivo.

La estrategia busca garantizar que el sistema de drenaje de la capital responda de manera eficiente ante el inminente aumento de las precipitaciones.

Una inversión millonaria para el drenaje pluvial

La gerente de la EAAB, Natasha Avendaño, confirmó que para este año se han destinado recursos superiores a los $28.700 millones.

Este presupuesto está enfocado exclusivamente en el mantenimiento preventivo y correctivo de las redes de alcantarillado sanitario y pluvial.

Para ejecutar estas labores, la entidad ha desplegado un equipo técnico compuesto por más de 700 operarios, quienes cuentan con el respaldo de 210 equipos especializados y maquinaria de alta capacidad para la succión y limpieza de los ductos subterráneos.

Cifras alarmantes: 6.200 toneladas de basura en un solo mes

La magnitud del reto queda en evidencia con las cifras operativas de este inicio de año. En apenas 29 días de enero de 2026, las cuadrillas del Acueducto ya han retirado cerca de 6.200 toneladas de residuos del sistema.

Esta cifra sigue la tendencia del año anterior, cuando se recolectaron 122.600 toneladas de desechos que obstruían el paso del agua.

Las labores no se detienen. Aunque el mantenimiento es constante, la EAAB ha puesto sus equipos en estado de máxima alerta para atender cualquier contingencia que pueda presentarse durante los picos de lluvia en las diferentes localidades.

“El sumidero no es basurero”: el llamado a la cultura ciudadana

A pesar de la inversión y el despliegue técnico, la gerente Avendaño fue enfática en que el éxito de estas medidas depende del comportamiento de los ciudadanos.

“Corresponde a todos mantener hábitos responsables para evitar taponamientos”, señaló, al referirse a prácticas nocivas como arrojar grasas por los sifones o basura en las calles.

Bajo la campaña pedagógica “El sumidero no es basurero”, la entidad compartió cinco recomendaciones clave para proteger las redes internas y públicas:

Evitar escombros: No obstruir los sumideros de las calles con materiales de construcción u objetos pesados.

Gestión de basuras: Al barrer el frente de las viviendas, depositar los residuos en bolsas cerradas y no dejarlas cerca de los drenajes.

Respetar horarios: Sacar la basura únicamente en los tiempos establecidos por los operadores de aseo.

Cuidado del lavaplatos: No verter aceites ni grasas usadas por el desagüe.

Uso correcto del sanitario: Elementos como preservativos, toallas higiénicas y pañitos húmedos deben depositarse siempre en la caneca.

Con estas acciones, el Distrito busca mitigar los riesgos de encharcamientos en las vías principales y proteger el patrimonio de las familias bogotanas frente a los desafíos climáticos de 2026.