Gustavo Andrés Aponte y Luis Gabriel Gutiérrez fueron acribillados en la tarde del 11 de febrero de 2026 por un sujeto armado que vestía de traje y corbata. Aunque ciudadanos intentaron mantenerlos con vida en el lugar de los hechos, mientras una ambulancia llegaba para atenderlos, una hora más tarde se confirmó su deceso. Las autoridades indicaron que se encontraban realizando investigaciones para determinar la ruta previa y posterior del individuo que los atacó hacia las 4:00 p.m.
Testimonios que se han recolectado desde que se conoció el suceso hablan de que Gustavo Andrés era un hombre que gustaba de ayudar a la sociedad, por medio de campañas sociales. También se ha confirmado que era devoto y que siempre estaba dispuesto a colaborar a los necesitados.
Aponte era la tercera generación en el emporio arrocero. Era propietario de Arroz Sonora, una de las más reconocidas del país, con principal actividad en Tolima y Casanare.
Declaraciones de Gustavo Adolfo Aponte, padre del empresario asesinado frente a un gimnasio en Bogotá
En medio de una velatón realizada en honor al empresario y a su escolta, el padre de Aponte, Gustavo Adolfo Aponte, concedió unas palabras a medios de comunicación. "Estoy muy golpeado..." Inició, con voz temblorosa, mientras tomaba con fuerza uno de los micrófonos que tenía cerca.
Siguió hablando, pidiendo que el país cambiara, porque la violencia arrebató a su hijo, "un hombre como tantas personas, un hombre bueno. Dedicado a la virgen, dedicado a sus amigos, a su familia".
Posteriormente, se cuestionó las razones por las que acribillaron al empresario Aponte y a su guardaespaldas. "¿Por qué me lo mataron?". Volvió a la reflexión: "No, no podemos seguir así. No, por favor, no hagan más daño a este país, ustedes no saben lo que estamos sintiendo. Semejante hombre que era mi hijo y me lo matan de esa manera. Hay que cambiar esto".
Noticias RCN consultó a otros miembros de la familia Aponte. La madre de Gustavo, Juanita Fonnegra, se refirió a una llamada que recibió del empresario, indicando que el teléfono no sonó, por lo que no pudo hablar una última vez con él. Personas cercanas a la familia expresaron sorpresa ante la noticia.
El empresario había recibido amenazas de muerte
De acuerdo con el testimonio del periodista Felipe Arias, amigo del empresario, Aponte había recibido llamadas en las que grupos criminales lo amenazaban de muerte y en la que pedían dinero. Sin embargo, el empresario se había negado a entregar capital, dado que; por una parte, ya había sido víctima de la violencia y, siguiendo las palabras del periodista, consideraba que no lo atacarían dado las buenas acciones que hacía.
Arias lo describió como una persona siempre dispuesta a colaborar en situaciones críticas y mencionó que estaban a punto de realizar una campaña para ayudar a las personas afectadas por la ola invernal que azotó a Colombia entre la última semana de enero y la primera de febrero de 2026.
Aponte mantenía una fundación en la que apoyaban a menores de edad. Según se puede leer en la página web de esta fundación, "ofrece un espacio propicio para la formación humana, intelectual, socio afectiva, emocional y espiritual de los niños y niñas en desventaja socioeconómica, a través de programas que promueven su sano crecimiento y desarrollo; y a su vez realiza acompañamiento a las familias en la resolución de conflictos, la superación de problemas socio familiares y el camino hacia el logro y fortalecimiento de su propio bienestar".