El periodista Cristian Herrera fue asesinado en Cúcuta (Norte de Santander). El comunicador se encontraba en el barrio Quinta Oriental cuando un sicario le disparó en al menos seis ocasiones. Aunque fue trasladado a un centro médico, llegó sin signos vitales.
Herrera contaba con un esquema de seguridad debido a múltiples amenazas contra su vida. Se desempeñó como corresponsal en Norte de Santander y era miembro del Consejo Directivo de la Fundación para la Libertad de Prensa. Durante varios años trabajó como periodista judicial en el diario La Opinión de Cúcuta y, hasta el momento de su muerte, estaba vinculado a la Alcaldía de Cúcuta como comunicador social.
La directora ejecutiva de la FLIP, Sofía Jaramillo Otoya, se pronunció en La FM sobre el asesinato del periodista y las condiciones de seguridad para el ejercicio del periodismo en Cúcuta, con base en la información recopilada por la organización.
¿Por qué la FLIP considera a Cúcuta una zona de alto riesgo para el periodismo?
Jaramillo sostuvo que la organización ha advertido desde 2024 que Cúcuta es la ciudad “más peligrosa para ejercer el periodismo en Colombia”. Indicó que entre 2024 y 2026 se han registrado 154 agresiones, de las cuales 72 son amenazas. Además, señaló que con el caso de Herrera se completan tres asesinatos en el último año en el departamento.
Aprovechó para mencionar los casos de Jaime Vázquez en 2024 y Jorge Méndez en Tibú, y aseguró que existen múltiples reportes de periodistas amenazados. Añadió que desde enero la organización tenía conocimiento de advertencias sobre posibles asesinatos. “Había una amenaza de que iban a asesinar a un periodista”, indicó, y posteriormente se habló de tres posibles víctimas.
Frente a las medidas de protección, explicó que Herrera contaba con un vehículo blindado y dos escoltas, pero el día del atentado no estaba acompañado. Señaló que esto evidencia que el esquema “no era suficiente en comparación con el riesgo”. Además, sostuvo que la responsabilidad de la seguridad no puede recaer en los periodistas y que los esquemas deben adaptarse a las condiciones de riesgo.
La directora pidió reforzar los mecanismos de protección para los comunicadores en la región, tanto para quienes ya cuentan con esquemas como para quienes no los tienen. Indicó que se debe “hacer todo lo necesario para protegerles” y garantizar el ejercicio del periodismo.
Jaramillo hizo un llamado a visibilizar la violencia contra la prensa y a mejorar las condiciones para el ejercicio del oficio. Señaló que “necesitamos que hayan mejores condiciones para ejercer el periodismo en Colombia” y agregó que es necesario un entorno que permita a los periodistas “seguir contando la verdad”. También advirtió que, según un informe reciente, las agresiones en el cubrimiento electoral han aumentado en 227% frente a 2022.
¿Qué dijo la FLIP sobre el asesinato de Cristian Herrera?
Jaramillo afirmó que el homicidio ocurrido el 6 de junio representa “un golpe directo, violento y más doloroso” en los 30 años de la fundación. Explicó que Herrera era corresponsal en Norte de Santander y miembro del consejo directivo, lo que implica una pérdida en dos niveles. Según dijo, “la pérdida de Cristian es doble”, tanto por su trabajo como periodista judicial como por su papel en la defensa del oficio.
La directora señaló que, de acuerdo con testimonios de periodistas en Cúcuta, cubrir temas de corrupción, políticos y economías ilegales resulta altamente riesgoso. Indicó que “es muchísimo más peligroso” abordar estos asuntos y advirtió que existe un ambiente de temor entre los comunicadores. En sus palabras, los periodistas “están muy atemorizados” por la violencia en la ciudad.
Sobre el proceso judicial, sostuvo que esperan que las investigaciones se desarrollen “con la mayor seriedad y prontitud”. Añadió que la Fiscalía informó que el caso será asumido por la unidad de Derechos Humanos y de Periodistas. En ese sentido, enfatizó que se debe “identificar rápidamente al sicario” y a los autores intelectuales.
También mencionó antecedentes de amenazas contra Herrera. Según indicó, la organización tiene registro de “por lo menos 17 amenazas” desde 2014, y señaló que el periodista tuvo que salir del país en dos ocasiones. Agregó que las investigaciones sobre estos hechos “no han avanzado”, lo que dificulta cerrar ciclos de violencia. “Si la impunidad continúa, los violentos seguirán”, afirmó.
*Este contenido fue escrito y producido por una inteligencia artificial bajo supervisión y curaduría de un periodista de La FM