Autoridades de Santander rechazan asesinato de hincha del Bucaramanga en Cúcuta y familia clama justicia

El crimen, ocurrido en las afueras del estadio General Santander, no solo enluta a una familia, sino que vuelve a encender las alarmas.
Dimayor sancionó al Atlético Bucaramanga por invasión de la cancha Crédito: Colprensa

El dolor y la indignación se sienten en Santander, tras el asesinato de un joven hincha del Atlético Bucaramanga en la ciudad de Cúcuta. El crimen, ocurrido a las afueras del estadio General Santander, no solo enluta a una familia, sino que vuelve a encender las alarmas por la violencia que rodea al fútbol colombiano.

La víctima, un joven de apenas 24 años, habría viajado para acompañar a su equipo y terminó siendo atacado, presuntamente, por un grupo de hinchas del Cúcuta Deportivo en medio de disturbios registrados en la zona. Lo que debía ser una jornada deportiva terminó en tragedia.

Hoy, sus familiares enfrentan el vacío irreparable que dejó su ausencia. Entre el dolor y la impotencia, esperan que las autoridades actúen con rapidez y que este hecho no quede en la impunidad. Su llamado es claro: que haya justicia y que ninguna otra familia tenga que pasar por una pérdida similar por culpa de la intolerancia.

Autoridades solicitan investigación del caso

El gobernador de Santander, Juvenal Díaz Mateus, expresó su profundo rechazo ante lo sucedido y envió un mensaje de solidaridad a los seres queridos del joven. Insistió en que la violencia no puede seguir arrebatando vidas en escenarios que deberían ser de alegría y encuentro.

“Violencia en el fútbol no nos puede arrebatar más vidas”, manifestó el mandatario, visiblemente afectado por el caso. También hizo un llamado a la ciudadanía para que la pasión por los colores se viva con respeto, recordando que ningún resultado deportivo justifica el odio o la agresión.

Desde Bucaramanga, el alcalde Cristian Portilla, también se pronunció con un mensaje de condolencias a la familia del aficionado asesinado. Calificó el hecho como doloroso y preocupante, y pidió reflexionar sobre el rumbo que ha tomado el comportamiento de algunos hinchas en el país.

El alcalde advirtió que lo que debería ser una fiesta deportiva se está convirtiendo, con demasiada frecuencia, en un escenario de violencia que deja luto en los hogares. Por eso, recalcó la necesidad de fortalecer los procesos de barrismo social, apostándole al diálogo, la cultura ciudadana y la convivencia.

De cara al próximo Clásico del Oriente, previsto para el segundo semestre de 2026 con el Atlético Bucaramanga como local, Portilla anunció que se iniciará desde ya un trabajo articulado con la Comisión Local de Fútbol. La meta es clara: prevenir enfrentamientos y construir escenarios de paz alrededor del deporte.

Mientras avanzan las investigaciones para esclarecer lo ocurrido, queda el clamor de una familia que hoy llora a su ser querido y el llamado de toda una región para que el fútbol vuelva a ser lo que nunca debió dejar de ser: un espacio de pasión, sí, pero también de respeto y vida.