Rescatistas lograron desembarcar en cercanías a zona de accidente aéreo en Parque Tatamá

Las lluvia y condiciones adversas retrasan las labores de recuperación de los cinco cuerpos que dejó el siniestro.
Accidente aéreo en Parque Natural. Crédito: Fuerza Aérea.

La Fuerza Aérea Colombiana mantiene las labores para recuperar los cuerpos de los cinco ocupantes de la aeronave Cessna T-206, matrícula HK-4985, accidentada en inmediaciones del Parque Nacional Natural Tatamá.

Durante la mañana del 18 de septiembre, un helicóptero UH-60 Black Hawk de la institución, acondicionado para operaciones de recuperación de personal, permitió el ingreso de rescatistas especializados a un sector cercano al punto donde se encuentra el fuselaje.

Una vez desplegado el equipo en tierra, los especialistas comenzaron a avanzar por la zona con el propósito de determinar la ruta más segura para llegar hasta la aeronave. El procedimiento contempla la instalación de un sistema de descenso que permita superar las condiciones del terreno y acceder directamente al lugar del impacto para desarrollar las maniobras de recuperación.

Las lluvias que se han presentado de manera constante complican el desplazamiento y las maniobras, mientras que la topografía incluye zonas con pendientes muy pronunciadas, algunas de ellas cercanas a los 90 grados. Por esta razón, los equipos deben avanzar bajo protocolos especiales para evitar nuevos accidentes durante la operación.

El trágico accidente

El caso se inició el 13 de septiembre, cuando se perdió la comunicación con el Cessna T-206, perteneciente a la Patrulla Aérea Civil Colombiana, mientras cubría la ruta entre Condoto, Chocó, y el aeropuerto de Guaymaral, en Bogotá. La aeronave regresaba después de una misión médica realizada en el departamento. Tras la alerta, la Fuerza Aérea puso en marcha el dispositivo de búsqueda y salvamento mediante el Centro Nacional de Recuperación de Personal.

Durante las primeras jornadas fueron utilizados diferentes recursos aéreos, entre ellos helicópteros UH-60 Black Hawk y Bell 212, además de aeronaves C-90 y Caravan, con capacidades destinadas a la localización y atención de emergencias. El punto del accidente fue finalmente establecido en una zona de alta montaña, aproximadamente a 9.000 pies de altitud, en inmediaciones del Tatamá, un sector caracterizado por su difícil acceso.

La recuperación se mantiene como la prioridad de la operación. Para ello, la Fuerza Aérea continúa utilizando sus capacidades aéreas, tecnológicas y humanas, mientras los rescatistas avanzan en tierra y buscan completar el acceso al lugar del siniestro. La operación se desarrolla con coordinación entre las entidades que participan en las labores de atención de la emergencia, teniendo como principal condicionante las características del terreno y el comportamiento del clima.

Cuatro preguntas clave de la noticia

¿Cuándo ocurrió el accidente?

El 13 de septiembre de 2026, cuando la aeronave cubría la ruta entre Condoto y Bogotá.

¿Dónde se accidentó la aeronave?

En inmediaciones del Parque Nacional Natural Tatamá, en una zona montañosa de difícil acceso, entre Chocó y Risaralda.

¿Cuántas personas viajaban en el avión?

Cinco ocupantes. Las autoridades confirmaron posteriormente que todos fueron encontrados sin vida.

¿Por qué ha sido tan compleja la recuperación?

Por las fuertes lluvias y la topografía del sector, con pendientes muy pronunciadas que dificultan el desplazamiento terrestre y obligan a utilizar sistemas especializados para llegar hasta el fuselaje.