Bogotá busca frenar los taponamientos del alcantarillado por el aceite de cocina

La estrategia incluye jornadas de sensibilización, acompañamiento a restaurantes, instalación de distintivos en establecimientos de la ciudad.
Bogotá busca frenar los taponamientos del alcantarillado por el aceite de cocina Crédito: Acueducto de Bogotá

Los residuos de aceite y grasa que terminan en los lavaplatos se han convertido en un problema para las redes de alcantarillado de Bogotá.

Ante esta situación, la Empresa de Acueducto y Alcantarillado de Bogotá (EAB), restaurantes y la Federación Nacional de Cultivadores de Palma de Aceite (Fedepalma) fortalecieron una alianza para promover la disposición adecuada de estos residuos y evitar taponamientos.

En diálogo con La FM, Natasha Avendaño, gerente general del Acueducto de Bogotá, explicó que uno de los principales inconvenientes se presenta en sectores comerciales donde existe una alta concentración de restaurantes y establecimientos dedicados a la preparación de alimentos.

Disposición adecuada de estos residuos

“Hemos hecho más de 290 sensibilizaciones con los diferentes equipos sociales del Acueducto. Vamos negocio por negocio, puerta a puerta, insistiendo no solamente en la necesidad de tener trampas de grasa, sino también en su adecuado mantenimiento”, indicó Avendaño.

La funcionaria señaló que estos negocios deben contar con trampas de grasa, dispositivos que retienen los residuos antes de que lleguen al sistema de alcantarillado.

Sin embargo, advirtió que su instalación debe estar acompañada de un mantenimiento permanente.

La gerente también explicó que cuando el aceite entra en contacto con el agua genera acumulaciones que pueden obstruir las tuberías y afectar el funcionamiento de las redes internas de las viviendas y del sistema público.

Obstrucción de las tuberías

“El aceite, al mezclarse con el agua, forma como unas bolas de grasa que lo que hacen es taponar las tuberías. En las casas empieza a represarse el agua y en el alcantarillado sucede exactamente lo mismo”, aseguró.

A esta situación se suman otros residuos que llegan indebidamente a las redes, como pañitos húmedos, pañales, condones y basura arrastrada por las lluvias. 

La combinación de estos elementos termina formando acumulaciones que dificultan el transporte de las aguas residuales y su posterior tratamiento.

Avendaño identificó como puntos prioritarios las zonas con alta presencia de restaurantes, entre ellas el Parque de la 93, la Zona T y sectores comerciales del norte de Bogotá.

El aceite usado puede convertirse en nuevos productos

Por su parte, Adriana Navarro, gerente de Mercado de Fedepalma, explicó que la federación creó hace aproximadamente seis años la plataforma ‘Palmas por el Planeta’, una estrategia que busca generar conciencia sobre la disposición responsable del aceite de cocina usado.

“Nosotros representamos a los cultivadores de aceite de palma 100 % colombiano y consideramos muy importante enseñarle a la gente cuál es la correcta disposición del aceite de cocina usado”, manifestó.

Navarro destacó que ese residuo puede aprovecharse como materia prima para fabricar velas, jabones y biocombustibles, por lo que su recolección también representa una oportunidad para impulsar modelos de economía circular.

¿Cómo reciclar el aceite en Bogotá?

La representante de Fedepalma explicó que el proceso para reciclarlo desde los hogares es sencillo. “Primero lo dejas enfriar. Segundo, en la misma botella del aceite que compraste en la casa, utilizando un embudo, lo envasas. Y tercero, buscas dónde llevarlo para que se convierta en velas, biocombustibles o jabones”, dijo.

Los ciudadanos pueden consultar los lugares habilitados en el portal de la iniciativa y por la Secretaría de Ambiente. Allí podrán identificar dónde llevar las botellas con el aceite previamente enfriado y almacenado.

La campaña también contempla la instalación de adhesivos en restaurantes que cumplen con las prácticas adecuadas de recolección y disposición. El distintivo permite identificar los establecimientos comprometidos con el aprovechamiento del aceite.

Restaurantes fortalecen sus prácticas ambientales

Uno de los establecimientos vinculados a esta iniciativa es Storia D'Amore, en el Parque de la 93. Zuli Flores, analista de calidad del restaurante, explicó que han implementado diferentes procedimientos para evitar que las grasas y los residuos sólidos lleguen al alcantarillado.

“Ha sido un trabajo en equipo, empezando por las capacitaciones sobre la importancia y el manejo de las trampas de grasa. Realizamos el desnatado diariamente, hacemos limpieza y tenemos rejillas para evitar que los residuos sólidos pasen a las tuberías”, explicó.

La estrategia también incluye la aplicación de bacterias que ayudan a degradar las grasas acumuladas en los sistemas de filtración.

“Todo esto funciona mediante un tratamiento de bacterias que implementamos en los lavados y en la trampa de grasa general. Son bacterias vivas que ayudan a consumir esa grasa que puede ir pasando por las trampas”, agregó Flores.

Desde el Acueducto y Fedepalma reiteraron que el compromiso no debe limitarse a los establecimientos comerciales. Los ciudadanos también pueden contribuir evitando arrojar aceites por los desagües y llevándolos a los puntos de recolección habilitados en Bogotá.

Clave del tema, en cuatro preguntas:

¿Por qué el aceite de cocina usado representa un problema para el alcantarillado de Bogotá?

Porque al mezclarse con el agua forma acumulaciones de grasa que obstruyen las tuberías, generan represamientos y afectan el transporte de aguas residuales hasta las plantas de tratamiento.

¿Qué medidas deben implementar los restaurantes para evitar estos daños?

Deben instalar trampas de grasa, realizarles mantenimiento y limpieza diaria, utilizar rejillas para retener residuos sólidos y garantizar que los aceites no lleguen directamente al alcantarillado.

¿Cómo se puede reciclar correctamente el aceite de cocina usado en los hogares?

Se debe dejar enfriar, envasarlo en una botella utilizando un embudo y llevarlo a los puntos de recolección habilitados en Bogotá. Posteriormente, puede aprovecharse para fabricar velas, jabones y biocombustibles.

¿Qué acciones contempla la alianza entre el Acueducto y Fedepalma?

La estrategia incluye jornadas de sensibilización, acompañamiento a restaurantes, instalación de distintivos en establecimientos que reciclan adecuadamente el aceite y educación ambiental para promover hábitos responsables entre comerciantes y ciudadanos.