Una jornada caótica enfrentan miles de capitalinos durante la mañana de este miércoles.
Una serie de emergencias simultáneas en la vía Bogotá-La Calera, el corredor de la Calle 80 y puntos neurálgicos del sistema TransMilenio en el norte de la ciudad desencadenaron un colapso generalizado que afecta tanto a conductores particulares como a usuarios del transporte masivo.
La primera contingencia del día se reportó en el acceso oriental de la capital.
Sobre el corte de las 8:18 a. m., las autoridades registraron un severo represamiento en el carril de descenso de la vía que conecta al municipio de La Calera con Bogotá.
La causa principal fue un incendio vehicular ocurrido a la altura de la diagonal 91 con carrera 4A.
Aunque el Cuerpo Oficial de Bomberos de Bogotá acudió rápidamente al lugar para sofocar las llamas y controlar el riesgo, las maniobras de atención y la acumulación de vehículos generaron un cuello de botella que aún mantiene la movilidad a paso lento en el sector.
Cuando el tráfico intentaba asimilar el impacto en los cerros orientales, la situación empeoró drásticamente en el occidente.
Pasadas las 9:20 a. m., TransMilenio confirmó graves alteraciones en la Troncal Calle 80 debido a un siniestro vial ajeno a la operación pública registrado en la salida de la ciudad.
El evento obligó a las autoridades a cancelar completamente las rutas de buses alimentadores del sector y a realizar retornos operativos de la flota troncal a la altura de la carrera 107, dejando desatendidos a miles de ciudadanos que buscaban ingresar al sistema.
Para complicar aún más el panorama urbano, una falla semafórica en cadena paralizó la arteria del norte a la altura de las estaciones Polo, Héroes y Calle 76.
La falta de señalización luminosa desató un embotellamiento masivo que afecta directamente la frecuencia y el desplazamiento de las rutas troncales de TransMilenio, generando demoras sustanciales en todo el componente troncal.
En los puntos afectados hay presencia de personal de la Secretaría de Movilidad y gestores del sistema realizando labores de regulación y manejo de tráfico para agilizar el paso.
Sin embargo, ante la desesperación de los pasajeros varados dentro de los buses articulares, las autoridades de transporte emitieron un llamado urgente a la ciudadanía a conservar la calma.
Pidieron expresamente no caminar por los carriles exclusivos ni despresurizar las puertas de los buses, enfatizando que estas conductas imprudentes incrementan los riesgos de accidentes y ralentizan aún más la recuperación del servicio.
Se recomienda a las personas que necesiten desplazarse hacia o desde el norte y occidente de Bogotá armarse de paciencia, posponer trayectos no esenciales o consultar las plataformas oficiales en tiempo real antes de iniciar sus recorridos.