A partir del 1 de enero de 2026, los precios de los combustibles en Colombia fueron actualizados, como parte de los ajustes periódicos que se aplican en las principales ciudades del país.
De acuerdo con los registros oficiales, las tarifas de gasolina y ACPM en Bucaramanga quedaron fijadas en $16.248 y $11.025, respectivamente.
Para comprender la evolución de los precios en la capital santandereana durante el último semestre de 2025, se puede revisar el historial de ajustes publicado por la Comisión de Regulación de Energía y Gas (Creg):
- 12 de julio de 2025: $16.058 (gasolina) y $10.632 (ACPM)
- 17 de agosto de 2025: $16.058 y $10.732
- 24 de octubre de 2025: $16.158 y $10.832
- 20 de diciembre de 2025: $16.158 y $10.932
Estos datos reflejan los incrementos progresivos registrados a lo largo del último año en 18 ciudades principales del país, de acuerdo con las fechas de actualización. Cada ajuste responde a los criterios de regulación establecidos por la Creg.
Frente a estos aumentos en los precios del combustible, habitantes de Bucaramanga manifestaron su inconformidad por el impacto que los nuevos valores tienen sobre la economía familiar.
“La verdad me parece bastante alto. Sabemos que viene un incremento y es fuerte. Ya no solo sube la gasolina y el ACPM, todo va a subir. El salario mínimo aumentó, sí, pero los gastos siguen subiendo, entonces no me parece justo. Los huevos ya no valen $500 sino $800, y ese es el mínimo vital para nosotros, los más pobres”, expresó un ciudadano.
Por su parte, las autoridades recordaron que estos ajustes se aplican de manera uniforme dentro de cada ciudad y que los establecimientos están obligados a informar claramente a los usuarios sobre los precios vigentes.
Ante esta nueva alza, otro ciudadano cuestionó el impacto del incremento en quienes usan vehículos particulares. “La verdad es un poco exagerado el aumento que nos están imponiendo a quienes tenemos automóvil. Todos los años todo sube y uno tiene que adaptarse, pero el problema es que el Estado no sabe cómo nos ganamos la plata; a nosotros nos toca sudarla”, señaló.
Finalmente, los ciudadanos advirtieron que el aumento en los combustibles afecta directamente los gastos del hogar. “Los costos de la casa suben y hay momentos en los que no alcanza ni para comer. Mucha gente, si paga la gasolina, no tiene cómo cubrir los gastos del hogar”, concluyó una habitante.
La tendencia de los precios mostró incrementos graduales durante el año pasado con el objetivo de regular el valor del combustible, lo que evidencia una política de actualización constante, pero también un creciente impacto en el bolsillo de los ciudadanos.