Por agresiones a personal, Universidad Nacional en Bogotá suspendió clases para este viernes

Fueron varios los hechos que pusieron en riesgo a la comunidad educativa, el más grave un ataque a una misión médica.
El rector se refirió a los hechos de violencia de los últimos días. Crédito: Colprensa y Universidad Nacional

La Vicerrectoría de la Universidad Nacional, sede Bogotá, denunció que en la tarde del jueves 29 de octubre se registraron situaciones de riesgo dentro del campus, razón por la que se tomó la decisión de suspender las clases para la jornada de este viernes.

“...se presentaron distintas situaciones de riesgo en la Ciudad Universitaria que afectaron la seguridad y el bienestar de la comunidad y que obligaron a dar orden de desalojo de la sede. Entre ellas se encuentran las agresiones a vigilantes y personal administrativo en distintos puntos de las instalaciones, el ingreso no autorizado de menores de edad y de personas externas a la institución que no permitieron su identificación y la vulneración de las rejas de la portería de la Calle 26”, cita la misiva.

Además, se especifica que se adelantó una alta concentración de personas en el Jardín de Freud y el edificio 205 de Sociología y muchos de los eventos no respetaron las condiciones del permiso otorgado por la Sede.

Otro de los hechos más graves fue el ataque a la misión médica, ocurrido sobre las 4:42 p.m., en el cual varias personas intimidaron a la tripulación de la ambulancia de la División de Salud e impidieron que se realizará la atención de un paciente.

“Este comportamiento no solo vulnera la integridad del personal de la tripulación, sino que no permitió la atención oportuna de un paciente reportado como lesionado. Recordamos que el personal de salud goza de especial protección bajo la Resolución del Ministerio de Salud y Protección Social No. 4481 de 2012, por lo que impedir su labor constituye una violación al derecho fundamental a la vida y a la salud de las personas”, agrega el comunicado.

Debido a estos sucesos, “no se realizarán actividades académicas, ni administrativas y eventos en el campus de la Ciudad Universitaria de la Sede Bogotá de manera presencial. Estas se deberán reprogramar o realizar de manera remota haciendo uso de las tecnologías de la información y las comunicaciones”, cita el documento.

Finalmente, las directivas hicieron un llamado al rechazo de lo ocurrido y recordaron que “las vías de hecho con el objeto de realizar actividades no autorizadas por las facultades o la Sede no son acciones dignas del campus.

“El ya conocido y problemático "Jueves de Freud", el saltar las rejas, bloquear el cierre de las puertas, impedir el trabajo de los funcionarios y promover la agresión del personal, poniendo en riesgo su integridad, no son acciones que deban repetirse”, puntualiza la misiva.

Claves de la noticia: cuatro preguntas

¿Qué consecuencias puede generar la suspensión de actividades presenciales para los estudiantes de la Universidad Nacional?

La suspensión puede ocasionar retrasos en el desarrollo de las asignaturas, cambios en los cronogramas de evaluaciones y dificultades para los estudiantes que no cuentan con acceso estable a internet o dispositivos tecnológicos.

¿Por qué es importante respetar los protocolos de seguridad dentro de una universidad?

Porque permiten garantizar la protección de estudiantes, docentes, trabajadores y visitantes, además de prevenir situaciones de violencia y asegurar que las actividades académicas se desarrollen en un ambiente tranquilo.

¿Qué papel pueden desempeñar los estudiantes para evitar que se repitan este tipo de situaciones?

Los estudiantes pueden contribuir mediante el diálogo, la participación pacífica, el respeto por las normas institucionales y la búsqueda de soluciones colectivas sin recurrir a la violencia.

¿Cómo puede afectar este tipo de acontecimientos la imagen y el funcionamiento de una universidad pública?

Puede afectar la confianza de la comunidad universitaria, deteriorar la percepción de seguridad de la institución y generar dificultades para mantener el desarrollo normal de sus actividades académicas, administrativas y culturales.