En medio de una megatoma de inspección, vigilancia y control realizada en el sector de La Pradera, en la localidad de Puente Aranda, las autoridades capturaron en flagrancia al administrador de un establecimiento nocturno por el presunto delito de corrupción de alimentos, tras el hallazgo de varias botellas de licor adulterado.
Durante la intervención, uniformados de la Policía inspeccionaron el establecimiento y verificaron los productos que eran comercializados a los clientes. En una nevera encontraron varias botellas con irregularidades en sus envases.
Peritos especializados detectaron anomalías en el etiquetado, las estampillas y los anillos de seguridad, por lo que el licor fue incautado al representar un riesgo para la salud de los consumidores. El administrador del establecimiento fue capturado y puesto a disposición de las autoridades competentes.
En el mismo operativo, las autoridades inspeccionaron otro establecimiento nocturno donde encontraron a dos menores de edad consumiendo bebidas alcohólicas. Como resultado, el lugar fue suspendido por permitir el ingreso de menores.
La Policía de Infancia y Adolescencia restableció los derechos de los adolescentes y los entregó a sus padres, quienes asumieron el compromiso de evitar que vuelvan a ingresar a este tipo de establecimientos.
Las autoridades reiteraron que continuarán fortaleciendo los operativos de inspección y control para combatir la comercialización de licor adulterado y proteger la salud y la seguridad de los ciudadanos.
Recomendaciones para detectar licor adulterado
1. Verificar la tapa, el cinto de seguridad y la estampilla
Un licor original debe presentar continuidad perfecta entre la tapa, el cuello de la botella y el cinto de seguridad. Si la cinta está corrida, rota o no coincide, es una señal clara de que la botella pudo haber sido destapada y reensamblada. Las marcas usan termosellados industriales que no pueden ser replicados artesanalmente
2. Revisar el contenido del licor
Antes de consumir, girar suavemente la botella y observar el líquido. La presencia de partículas en suspensión, como impurezas, residuos o suciedad, es una alerta inmediata. Los falsificadores no cuentan con los controles de calidad que sí tienen las empresas legalmente constituidas y auditadas.
3. Observar la calidad de las etiquetas y las impresiones
Las etiquetas originales tienen colores definidos, textos alineados y una impresión nítida. Letras corridas, tintas borrosas, imágenes de baja calidad o etiquetas pegadas de forma irregular pueden indicar un proceso artesanal de falsificación.
4. Comparar fechas, lotes y códigos de seguridad
En muchos licores, la información de la estampilla (lote, fecha, QR o código) debe coincidir exactamente con la que aparece en la botella. Cualquier inconsistencia es una señal de posible adulteración.
5. Exigir que la botella llegue sellada y sea abierta en la mesa
En bares, discotecas o restaurantes, solicitar siempre que el licor llegue completamente sellado a la mesa y sea usted quien lo destape por primera vez. Una botella ya abierta puede ser reciclada y rellenada con sustancias de origen desconocido.
La Secretaría de Seguridad reitera el llamado a la ciudadanía para no consumir licor de dudosa procedencia y a denunciar cualquier actividad sospechosa a través de la Línea 123.
Claves del tema en cinco preguntas:
¿Dónde fue capturado el administrador del bar por presunto licor adulterado?
En el sector de La Pradera, en la localidad de Puente Aranda.
¿Qué irregularidades encontraron las autoridades en las botellas de licor?
Anomalías en el etiquetado, las estampillas y los anillos de seguridad.
¿Qué ocurrió en el otro establecimiento inspeccionado durante el operativo?
Fueron encontrados dos menores de edad consumiendo licor y el establecimiento fue suspendido.
¿Cómo pueden los ciudadanos identificar un posible licor adulterado?
Revisando la tapa, la estampilla, las etiquetas, el contenido y verificando que la botella esté sellada.
¿A qué línea pueden denunciar la venta de licor de dudosa procedencia?
A la Línea 123.