Caso Adriana Manotas: Vecinos revelan lo que ocurría en la clínica clandestina de Puente Aranda

Adriana Manotas murió en Puente Aranda tras un procedimiento estético clandestino: registrado como peluquería y sin habilitación. Verifica REPS/RETUS.
Crédito: La FM - David Rincón

La muerte de Adriana Manotas, de 52 años, tras someterse a una liposucción en un inmueble del barrio Muzú, en la localidad bogotana de Puente Aranda, ha generado preocupación entre los habitantes del sector, quienes aseguran que desconocían que en la vivienda funcionara un centro para realizar intervenciones médicas, ahora clausurado por las autoridades.

En diálogo con La FM, varios vecinos señalaron que el lugar no contaba con avisos, señalización ni elementos que permitieran identificarlo como una clínica o establecimiento de estética. Según relataron, tras una remodelación realizada en la casa, nunca observaron actividad comercial relacionada con servicios de salud o belleza.

¿Qué venía ocurriendo en este espacio?

“Desde que remodelaron la casa nunca vimos ningún servicio de estética, barbería o peluquería. No había ninguna señalización”, comentó una residente del sector, quien agregó que en el barrio sí existen otros establecimientos de belleza, algunos de los cuales ofrecen procedimientos invasivos.

Otro habitante de la zona aseguró que, aunque era frecuente ver ingresar y salir mujeres del inmueble, nunca imaginó que allí se practicaran cirugías estéticas.

“Uno veía entrar y salir mujeres operadas, pero pensamos que era otro tipo de actividad como webcamer. En dos ocasiones observé a mujeres salir muy débiles, pero nunca imaginamos que se tratara de un centro donde realizaban procedimientos médicos”, afirmó.

Carecía de habilitación para prestar servicios de salud

Kattya Baquero, directora de Calidad de Servicios de Salud de la Subsecretaría de Servicios de Salud y Aseguramiento, informó que el establecimiento intervenido estaba registrado como peluquería, carecía de habilitación para prestar servicios de salud y no presentaba ningún distintivo que lo identificara como un centro autorizado para realizar procedimientos médicos.

“Desde la Administración Distrital, lamentamos profundamente el doloroso caso en Puente Aranda, donde una ciudadana perdió la vida tras la realización de un procedimiento en un establecimiento clandestino registrado como peluquería y que carece de todo distintivo de habilitación para prestar servicios de salud”, dijo.

La funcionaria explicó además que el representante legal del lugar no figura en el Registro Único Nacional del Talento Humano en Salud (RETUS), por lo que reiteró el llamado a los ciudadanos para verificar tanto la habilitación de los establecimientos en el Registro Especial de Prestadores de Servicios de Salud (REPS).

Inspección, vigilancia y control

Baquero señaló que la Secretaría Distrital de Salud mantiene labores permanentes de inspección, vigilancia y control. Solo en la localidad de Puente Aranda, indicó, se han realizado 280 visitas durante este año y se han impuesto 25 medidas de seguridad urgentes a establecimientos que incumplen la normatividad.

La emergencia que involucró a Adriana Manotas fue reportada a través de la Línea 123. Posteriormente, la mujer fue trasladada a la IPS de la Cruz Roja Kennedy, donde falleció pese a los esfuerzos médicos.

El alcalde Carlos Fernando Galán lamentó lo ocurrido y señaló que la información preliminar indica que el procedimiento fue practicado en un lugar completamente clandestino. Además, confirmó que el CTI de la Fiscalía y la Policía Metropolitana adelantan las investigaciones para esclarecer los hechos y determinar responsabilidades.

Mientras avanzan las investigaciones, las autoridades insisten en que la denuncia ciudadana es clave para identificar y cerrar centros clandestinos que pongan en riesgo la vida de las personas.

Clave del tema en cuatro preguntas

1. ¿Qué ocurrió con Adriana Manotas?

Adriana Manotas, de 52 años, falleció luego de someterse a una liposucción en un inmueble del barrio Muzú, en la localidad de Puente Aranda. Tras presentar complicaciones de salud, fue trasladada a la IPS de la Cruz Roja Kennedy, donde murió pese a la atención médica recibida.

2. ¿Qué encontraron las autoridades en el establecimiento?

La Secretaría Distrital de Salud determinó que el lugar operaba de manera clandestina. Estaba registrado como peluquería, no contaba con habilitación para prestar servicios de salud, carecía de señalización y su representante legal no figuraba en el Registro Único Nacional del Talento Humano en Salud (RETUS).

3. ¿Qué dijeron los vecinos sobre el funcionamiento del lugar?

Los habitantes del sector afirmaron que desconocían que allí se realizaran procedimientos estéticos. Señalaron que la vivienda no tenía avisos ni identificaciones visibles y que, aunque veían entrar y salir mujeres, nunca imaginaron que funcionara como un centro para intervenciones médicas.

4. ¿Qué recomendaciones hicieron las autoridades a los ciudadanos?

Las autoridades pidieron verificar que los establecimientos estén habilitados en el Registro Especial de Prestadores de Servicios de Salud (REPS) y que los profesionales estén inscritos en el RETUS antes de realizar cualquier procedimiento. También insistieron en denunciar actividades sospechosas para prevenir nuevos casos.