“Ojalá llegue el Estado”: Obispo revela la dimensión de la crisis en el Chocó tras el terremoto

El obispo de la diócesis de Quibdó, Winston Mosquera Moreno, pidió no perder de vista las necesidades que permanecerán cuando disminuya la atención mediática sobre la tragedia.
Presidente Abelardo de la Espriella desde el PMU en Chocó Crédito: La FM

El terremoto de 7,4 que golpeó a Colombia dejó una situación especialmente crítica en el Chocó, una de las regiones más cercanas al epicentro y que enfrenta históricas dificultades de conectividad, infraestructura y acceso a servicios. En medio de la emergencia, las comunidades han recibido ayudas provenientes de distintas zonas del país, mientras persiste la preocupación por los municipios que permanecen parcialmente incomunicados.

Desde Quibdó, el obispo de la diócesis, Winston Mosquera Moreno, destacó la solidaridad que ha llegado al departamento, pero también pidió no perder de vista las necesidades que permanecerán cuando disminuya la atención mediática sobre la tragedia. Para el religioso, el terremoto agravó las dificultades de una población que ya enfrentaba condiciones complejas para acceder a vivienda, empleo y oportunidades.

Chocó quedó incomunicado en varias zonas tras el terremoto

Uno de los principales problemas que enfrenta el departamento es la conectividad. Mosquera explicó que municipios como San José del Palmar, ubicado cerca de la zona del epicentro, quedaron prácticamente aislados debido a los derrumbes que afectaron la única vía de acceso terrestre.

Según el obispo, el municipio cuenta con una carretera que lo comunica con Cartago, pero esta no se encuentra en buenas condiciones y resultó afectada por los movimientos de tierra. La situación se suma a las limitaciones históricas de infraestructura vial del Chocó, donde buena parte de los desplazamientos entre municipios se realiza por vías fluviales.

No hay una carretera hacia un municipio chocoano que comunique a ese municipio con el resto de su departamento”, afirmó Mosquera, al describir las dificultades para llevar asistencia a las comunidades más apartadas.

La preocupación aumenta porque algunas poblaciones rurales pueden quedar fuera de los primeros circuitos de atención debido a la dificultad para verificar sus necesidades y transportar ayuda.

Iglesia distribuye ayudas mediante parroquias y centros de acopio

Ante esta situación, la Iglesia Católica se convirtió en uno de los actores que participan en la distribución de las ayudas humanitarias que llegan a Quibdó. La diócesis cuenta con varios puntos de recepción, entre ellos la curia diocesana, el banco de alimentos y una institución educativa claretiana.

La estrategia consiste en utilizar la estructura de las parroquias para identificar a las familias afectadas. Los sacerdotes conocen las comunidades de sus territorios y pueden determinar quiénes necesitan asistencia, explicó el obispo.

Cada párroco conoce dentro del territorio a las personas que se han afectado”, señaló Mosquera. Las ayudas son trasladadas desde los centros de acopio hacia las parroquias y posteriormente entregadas a las comunidades.

El obispo aseguró, además, que la demanda es enorme y que los suministros están siendo distribuidos rápidamente, mientras otras ayudas llegan a través de la Gobernación, la Alcaldía y organizaciones de la sociedad civil.

“El Chocó ha retrocedido diez años” por el impacto del terremoto

Para Mosquera, la magnitud del desastre debe entenderse teniendo en cuenta las dificultades estructurales que históricamente ha enfrentado el departamento. Construir una vivienda o consolidar un proyecto de vida puede tomar más tiempo debido a la falta de empleo y oportunidades, por lo que la destrucción de bienes representa un retroceso significativo para muchas familias.

Las personas de acá del departamento, pues para salir adelante, para construirse una casa, es mucho el tiempo que necesitan”, explicó.

El religioso también pidió que la emergencia sirva para visibilizar comunidades que, según su relato, históricamente no han recibido suficiente atención estatal.

Entre los casos más preocupantes mencionó una comunidad indígena de San José del Palmar, donde una escuela construida con grandes esfuerzos por sus habitantes quedó destruida por el terremoto.

Ojalá en este momento llegue el Estado para volver a reconstruir esa escuelita”, manifestó el obispo, quien insistió en que la reconstrucción debe alcanzar también a las zonas rurales y comunidades más apartadas.

Mosquera también describió el impacto emocional de la emergencia y contó que incluso la residencia donde concedió la entrevista sufrió grietas. “Fue una cosa verdaderamente aterradora”, afirmó al recordar la fuerza con la que se sintió el movimiento.

La advertencia de fondo es que la emergencia del Chocó no terminará cuando cesen las labores de rescate o disminuya la llegada de ayudas. Para el obispo, el verdadero desafío será mantener la atención sobre las comunidades afectadas y garantizar que la reconstrucción llegue a los territorios que históricamente han tenido mayores dificultades para acceder a infraestructura y servicios.

Bloque de preguntas y respuestas

¿Qué afectaciones dejó el terremoto de 7,4 en el Chocó?

El terremoto de 7,4 provocó daños en diferentes zonas del Chocó y agravó las dificultades de conectividad del departamento. Municipios como San José del Palmar enfrentaron problemas de acceso terrestre por derrumbes y daños en las vías, mientras algunas comunidades rurales permanecieron parcialmente incomunicadas.

¿Cómo se están distribuyendo las ayudas humanitarias en el Chocó?

La Iglesia Católica participa en la distribución de ayudas mediante la diócesis de Quibdó, utilizando centros de acopio como la curia diocesana y el banco de alimentos. Los recursos son enviados posteriormente a las parroquias, cuyos responsables identifican a las familias afectadas y entregan la asistencia.

¿Por qué la conectividad es un problema para las comunidades afectadas del Chocó?

Las dificultades de conectividad en el Chocó responden tanto a los daños provocados por el terremoto como a las limitaciones históricas de infraestructura. San José del Palmar, por ejemplo, depende de una vía hacia Cartago que resultó afectada, mientras otras comunidades utilizan principalmente rutas fluviales para desplazarse.

¿Qué pidió el obispo de Quibdó para la reconstrucción del Chocó?

El obispo Winston Mosquera Moreno pidió mantener la atención sobre las comunidades afectadas incluso después de la fase inicial de emergencia. También solicitó que la reconstrucción estatal llegue a las zonas rurales y comunidades indígenas, incluyendo infraestructura como viviendas y establecimientos educativos que resultaron destruidos por el terremoto.