El mal tiempo ha dificultado el rescate de los cinco cuerpos del accidente aéreo entre Risaralda y Chocó

Los rescatistas esperan reanudar la operación una vez el clima lo permita, teniendo en cuenta las dificultades del terreno en el Cerro Tatamá.
Operación de rescate de cuerpos en Tatamá Crédito: Cuenta X Fuerza Aeroespacial Colombiana @FuerzaAereaCol

La expectativa continúa en las montañas del Parque Nacional Natural Tatamá, donde permanecen los cuerpos de las cinco personas que murieron en el accidente de una avioneta Cessna T206, localizada en una zona selvática de difícil acceso, en límites entre Risaralda y Chocó.

Pese al trabajo desplegado por los organismos de rescate, hasta el momento no ha sido posible completar la extracción, debido a que las condiciones meteorológicas registradas durante las últimas horas han impedido desarrollar las maniobras previstas y obligaron a mantener suspendida temporalmente una operación que depende de la posibilidad de ingresar por aire hasta el punto donde fueron encontrados los restos de la aeronave.

Ahora, la expectativa está puesta en que durante las siguientes horas pueda presentarse una mejoría del clima que permita reactivar el procedimiento, teniendo en cuenta que la operación contempla el ingreso de los equipos de rescate mediante helicóptero y posteriormente el descenso con cuerdas hasta el lugar donde se encuentran las víctimas.

La situación representa uno de los principales desafíos de esta emergencia. El accidente ocurrió en una zona de montaña, selva y vegetación densa, donde el acceso terrestre resulta prácticamente imposible. A esto se suman los cambios repentinos de las condiciones atmosféricas, que han limitado las posibilidades de realizar maniobras aéreas con seguridad.

El clima, el principal obstáculo para completar el rescate

Desde que fueron localizados los restos de la aeronave, las autoridades y organismos de emergencia han tenido que enfrentar las dificultades propias de un territorio agreste. El PNN Tatamá cuenta con sectores de alta montaña y una extensa cobertura vegetal, circunstancias que complican tanto el desplazamiento de personal como el traslado de equipos especializados.

En las últimas horas, según información conocida de manera extraoficial, “los gruesos bancos de nubes” que se presentaron sobre el sector habrían dificultado las labores de los equipos de rescate. La presencia de nubosidad y los cambios en el estado del tiempo obligaron a mantener la operación en pausa.

El objetivo ahora es encontrar una ventana meteorológica que permita ingresar hasta el sitio del accidente, pues no se trata únicamente de llegar al punto donde está la aeronave, sino también realizar una compleja maniobra de extracción mediante cuerdas y posteriormente sacar a las víctimas de una zona en la que no existen condiciones para un acceso convencional.

Por esta razón, los organismos de emergencia deben evaluar permanentemente las condiciones antes de intentar una nueva operación. La prioridad es que el procedimiento se realice sin poner en riesgo a los rescatistas y permita recuperar los cuerpos de las cinco personas fallecidas.

La expectativa de que las labores puedan retomarse durante la tarde permanece, pero el desarrollo de la operación estará condicionado por el comportamiento del clima en el sector occidental de Risaralda.

¿A dónde serán trasladados los cuerpos?

Una vez sea posible completar la extracción, el siguiente punto de destino será Pereira. El secretario de Gobierno de Risaralda, Israel Alberto Londoño, había señalado que los cuerpos serían trasladados al Batallón San Mateo, donde quedarían a disposición de las autoridades correspondientes para adelantar los procedimientos forenses.

Este traslado permitirá avanzar en las actuaciones posteriores al accidente y, una vez concluidos los procedimientos respectivos, los cuerpos serían llevados a Bogotá, donde serán entregados a sus familiares.

La llegada a Pereira es esperada con especial atención por las autoridades y organismos que han acompañado la emergencia desde que se perdió el rastro de la aeronave.

Regresaban de una brigada médica en Chocó

Cabe recordar que la aeronave accidentada era una Cessna T206 que cubría la ruta entre Condoto y Bogotá. En ella viajaban el piloto Mehmet Cankaya y las profesionales de la salud Perla Costanza Álvarez, Sandy García, María Guzmán y Yuliza Figueredo.

Las cuatro profesionales regresaban hacia Bogotá después de permanecer varios días en Condoto, participando en una brigada médica dirigida a comunidades del departamento del Chocó. Durante la jornada realizaron consultas, atención especializada y actividades relacionadas con promoción y prevención en salud.

Ese contexto ha generado una especial conmoción en Risaralda y Chocó, pues las víctimas habían estado desarrollando labores de atención a comunidades que enfrentan dificultades para acceder a determinados servicios médicos.

La aeronave había desaparecido mientras cumplía su recorrido hacia Bogotá y posteriormente fueron encontrados elementos que permitieron orientar las labores de búsqueda hacia el sector de Oscordó, en jurisdicción de Pueblo Rico, en inmediaciones del Parque Nacional Natural Tatamá.

La ubicación del sitio permitió establecer el escenario de la tragedia, pero también evidenció la magnitud del reto que ahora enfrentan los equipos de emergencia.

En Risaralda continúa entonces la espera por una posible ventana de buen tiempo. Mientras los organismos de rescate mantienen el seguimiento de las condiciones meteorológicas, las familias de las víctimas aguardan la recuperación de los cuerpos, su posterior traslado a Pereira y luego a la capital del país.

Por ahora, el mensaje central de las autoridades es de prudencia, la operación será retomada cuando existan las condiciones necesarias para ingresar al sector de manera segura.

El caso mantiene la atención de las autoridades de Risaralda y Chocó, mientras los equipos esperan que las condiciones en el Tatamá permitan finalmente completar una operación que, desde el hallazgo de la aeronave, ha estado marcada por la complejidad del terreno y el comportamiento cambiante del clima.

Preguntas sobre la operación

¿Por qué no han podido extraer los cuerpos?
Por las condiciones climáticas adversas que han dificultado las operaciones aéreas.

¿Dónde ocurrió el accidente?
En el Parque Nacional Natural Tatamá, en límites entre Risaralda y Chocó.

¿Cuándo podría retomarse el rescate?
Existe expectativa de que las labores puedan reanudarse durante las próximas horas, si las condiciones meteorológicas lo permiten.

¿Por qué es tan complejo llegar al lugar?
Porque es una zona selvática y montañosa prácticamente inaccesible por tierra, por lo que se requiere apoyo aéreo y maniobras con cuerdas.