Frenar la erosión en el litoral caribe antioqueño costará mas de $12.500 millones

La Gobernación de Antioquia puso en marcha un programa con intervenciones experimentales para enfrentar el avance de la erosión en el litoral. Las obras se ejecutarán en Turbo, Necoclí, San Juan de Urabá y Arboletes y buscan proteger comunidades, viviendas, infraestructura y ecosistemas frente al retroceso de la línea de costa.
San Juan de Urabá, Antioquia Crédito: Gobernación de Antioquia

La erosión costera se ha convertido en uno de los principales riesgos para las comunidades asentadas en el litoral antioqueño. Ante esta situación, la Gobernación de Antioquia, a través del Departamento Administrativo de Gestión del Riesgo de Desastres, DAGRAN, avanza en la implementación de nuevas obras para intentar contener el deterioro de las playas y reducir la exposición de las poblaciones ubicadas en las zonas más vulnerables.

El programa contempla una inversión total cercana a 12.500 millones de pesos, distribuida en dos fases. La primera tendrá recursos por aproximadamente 6.000 millones de pesos, mientras que para una segunda etapa se proyecta una inversión cercana a $6.500 millones. La estrategia combina obras físicas, investigación científica, monitoreo permanente y soluciones basadas en la naturaleza.

Las obras llegarán a cuatro municipios

La primera fase del Programa Integral para el Monitoreo y Mitigación de la Erosión Costera en el Litoral Antioqueño, PIMECLA, contempla intervenciones en cinco sectores de cuatro municipios. En Turbo, las obras se desarrollarán en el secror de La Martina; en Necoclí, en El Carlos y las playas urbanas; en San Juan de Urabá, en Uveros, y en Arboletes, en el sector de Hacienda Fundadores.

Según la Gobernación, estas primeras intervenciones tendrán una población beneficiaria directa e indirecta superior a 12.500 personas. Las obras no serán iguales en todos los sectores, debido a que cada zona presenta condiciones particulares. Entre las alternativas contempladas están la instalación de barreras y diques permeables, construcción de dunas artificiales, perfilamiento de taludes, manejo y control de aguas y obras complementarias de protección mediante enrocado.

El objetivo es disminuir la energía con la que llegan las olas, favorecer la acumulación de arena y otros materiales en las playas y reducir el riesgo de inundaciones y afectaciones sobre las comunidades.

Un proyecto que será monitoreado para saber qué funciona

Uno de los aspectos particulares de este programa es que las obras tendrán carácter experimental. Esto significa que la Gobernación realizará un seguimiento técnico para establecer cómo responden las intervenciones frente a las condiciones del litoral.

La información obtenida permitirá determinar cuáles medidas tienen mejores resultados y podrán ser consideradas para futuras intervenciones en otros sectores de la costa antioqueña. La directora general del DAGRAN, Vanessa Paredes Zúñiga, explicó que el propósito es que las decisiones frente a la erosión estén sustentadas en información científica y técnica.

El programa incorpora estudios de dinámica costera, modelación científica y monitoreo especializado para identificar las zonas con mayor exposición al fenómeno. Además de las obras, la Gobernación adelanta acciones de recuperación de sectores afectados, entre ellas labores de limpieza de playas y la incorporación de material en zonas donde la erosión ha provocado pérdida de superficie.

Segunda fase busca beneficiar a más de 46.800 personas

La estrategia no terminará con las primeras obras. La Gobernación proyecta una segunda fase con una inversión cercana a 6.500 millones de pesos, que será desarrollada en otros sectores del litoral antioqueño.

Para esta etapa se estima una población beneficiaria superior a 46.800 personas. El desafío está relacionado con el avance de la erosión y con la necesidad de encontrar soluciones que permitan proteger tanto a las comunidades como a las actividades económicas y los ecosistemas que dependen de las playas.

La Gobernación señala que las intervenciones también buscan aportar a las estrategias de adaptación frente al cambio climático, teniendo en cuenta que los cambios en las condiciones del océano y del clima pueden incrementar la exposición de las zonas costeras.

Por ahora, los primeros sectores intervenidos serán objeto de monitoreo para determinar si las medidas logran estabilizar los taludes, disminuir el impacto del oleaje y favorecer la recuperación de las playas. La información que se obtenga será clave para definir si estas soluciones pueden replicarse en otros puntos del litoral antioqueño y orientar las próximas inversiones destinadas a enfrentar la erosión costera.

Claves de la noticia:

¿Cuánto dinero invertirá Antioquia para enfrentar la erosión costera?

El programa contempla una inversión cercana a 12.500 millones de pesos en dos fases. La primera tendrá recursos por aproximadamente 6.000 millones y la segunda contará con cerca de 6.500 millones de pesos.

¿En qué municipios se realizarán las primeras intervenciones?

Las obras de la primera fase se ejecutarán en Turbo, Necoclí, San Juan de Urabá y Arboletes, específicamente en los sectores de La Martina, El Carlos, playas urbanas de Necoclí, Uveros y Hacienda Fundadores respectivamente.

¿Qué se busca conseguir con estas obras?

Las intervenciones buscan reducir el impacto de la erosión y del oleaje, disminuir el riesgo de inundación costera, favorecer la acumulación de material en las playas y proteger viviendas, infraestructura, actividades económicas y ecosistemas. Además, el monitoreo permitirá determinar qué soluciones pueden ser utilizadas posteriormente en otros sectores del litoral.