El sector avícola en Cundinamarca está atravesando una de sus peores crisis en años.
En particular, los productores de huevo del municipio de Cáqueza enfrentan una situación económica alarmante debido a la caída drástica de los precios del huevo, lo que pone en riesgo la estabilidad de numerosas familias que dependen de esta actividad para su sustento.
La problemática central que aqueja a los avicultores de la región es el desajuste entre los costos de producción y los precios de venta en el mercado.
Según Nelson Alirio Díaz, productor de Cáqueza, la sobreproducción del 10% en el sector avícola ha generado un excedente de más de 3 millones de huevos, que no han logrado comercializar.
Esta sobreproducción, combinada con la falta de incentivos para el consumo, ha provocado una caída de los precios, llevando a los productores a vender a un precio inferior al costo de producción.
El costo de producción y la caída de precios
Los avicultores informan que el costo de producción de una cubeta de huevos es de aproximadamente 11,500 pesos, sin embargo, los intermediarios están comprando estas cubetas por solo 5,000 a 6,000 pesos.
Esto ha generado pérdidas millonarias, y algunos productores ya están trabajando a pérdidas del 100% de lo que están produciendo.
La venta a precios tan bajos no cubre ni siquiera los costos de mantener las aves, lo que deja a los pequeños productores al borde de la quiebra.
La sobreproducción ha saturado el mercado, y la falta de canales adecuados para comercializar el excedente de huevos ha empeorado aún más la situación. “Estamos trabajando a pérdidas con un porcentaje muy alto y estamos a punto de la quiebra”, expresó Díaz, quien añadió que el sector avícola está en una crisis sin precedentes.
Ante esta grave situación, la Gobernación de Cundinamarca, a través de su Secretaría de Agro Campesinado, ha intervenido en varias ocasiones para escuchar las inquietudes de los avicultores y tratar de buscar soluciones.
Marcos Alberto Barreto, secretario de Agro Campesinado de Cundinamarca, explicó que desde la Gobernación han estado atendiendo las demandas de los productores.
"El gobernador Jorge Emilio Rey ha solicitado que se tomen medidas inmediatas para aliviar la crisis que enfrentan los pequeños avicultores del Oriente de Cundinamarca, quienes producen cerca de 9 millones de huevos diarios con destino al centro del país y otros departamentos", indicó Barreto .
Desde noviembre, la Gobernación ha mantenido reuniones con los productores y con el Ministerio de Agricultura para analizar la situación y buscar soluciones.
La más reciente reunión se realizó el 5 de diciembre con el Ministerio de Agricultura, donde se discutieron diversas alternativas para mejorar la situación del sector.
“La Gobernación está comprometida a trabajar con los productores, y hemos escuchado sus inquietudes. El gobernador nos ha dado instrucciones claras para que atendamos sus necesidades de manera urgente”, explicó Barreto.
Aunque el panorama parece desalentador, Barreto señaló que no es fácil encontrar soluciones de corto plazo debido a que el mercado de huevos es un negocio regulado por la oferta y la demanda a nivel nacional.
Sin embargo, desde la Gobernación se están buscando alternativas para descongestionar el mercado y garantizar que los pequeños avicultores puedan comercializar su producción a precios justos.
La solución más inmediata es la venta rápida de los huevos a programas sociales y otros canales que puedan absorber el excedente.
A largo plazo, el gobierno departamental está trabajando con entidades como el Ministerio de Agricultura, la Agencia de Desarrollo Rural y FENAVI para crear una mesa de trabajo que aborde las dificultades del sector en cuanto a la comercialización y el precio del huevo.
Además, la Gobernación ha establecido una mesa para analizar las dificultades que enfrentan los pequeños productores para acceder a financiamiento, y se está trabajando junto con el Banco Agrario para encontrar soluciones.
El secretario de Agro Campesinado también hizo un llamado a la comunidad para que priorice el consumo de huevos de la región y se apoye a los productores locales.
“Es fundamental que los consumidores de Bogotá y otras zonas del país den preferencia a los productos de Cundinamarca. Nos conviene a todos que los campesinos de nuestra región sigan produciendo y generando empleo”, señaló Barreto.
A pesar de las acciones que está tomando la Gobernación, los avicultores siguen enfrentando una crisis profunda. La caída de precios y la sobreproducción han puesto en peligro la rentabilidad de sus negocios
Además, los productores advierten que la falta de apoyo del gobierno nacional ha hecho que la situación sea aún más difícil de resolver.
Nelson Alirio Díaz explicó que, además de los bajos precios, las condiciones para los productores son cada vez más difíciles debido al aumento de los costos de insumos.
“Los costos de alimentación y otros insumos siguen altos, pero los precios del huevo siguen bajando. Esto ha generado que muchos pequeños productores no podamos sostener nuestras empresas”, indicó.
Un futuro incierto para el sector avícola
El sector avícola de Cundinamarca, uno de los más importantes del país, está en un momento crucial.
Si no se toman medidas rápidas y eficaces, la crisis podría extenderse y afectar aún más a los pequeños productores que ya están al borde de la quiebra. La falta de soluciones inmediatas y de apoyo gubernamental podría llevar a muchos avicultores a abandonar la producción, lo que afectaría tanto a la economía local como a la disponibilidad de este producto básico para la canasta familiar.
Los productores de huevo han sido claros en sus demandas: requieren un apoyo urgente del gobierno, tanto en términos de precios como de financiamiento.
Mientras tanto, la Gobernación de Cundinamarca sigue trabajando en busca de soluciones que ayuden a estabilizar el mercado y a garantizar que los pequeños productores puedan seguir operando de manera rentable.
Sin embargo, el futuro de la industria avícola en Cundinamarca sigue siendo incierto, y los avicultores esperan que se tomen decisiones acertadas para evitar que más familias pierdan sus fuentes de ingresos.