La Alcaldía de Soledad, Atlántico, puso en marcha una estrategia de control biológico para reducir la reproducción del mosquito Aedes aegypti, transmisor del dengue, mediante la entrega de peces que se alimentan de sus larvas en depósitos de agua seleccionados.
La iniciativa, denominada Negociación de Prácticas Mejoradas (NEPRAM), es desarrollada de manera articulada por la Secretaría de Salud, la ESE Hospital Materno Infantil y el Plan de Intervenciones Colectivas (PIC), como parte de las acciones de prevención de esta enfermedad en el municipio.
El programa contempla la entrega de tres peces por cada depósito intervenido, de acuerdo con sus condiciones, además de orientación a las familias sobre el cuidado de estos organismos y el manejo adecuado del agua almacenada.
Orlando Agresot, funcionario de la Secretaría de Salud y referente de Enfermedades Transmitidas por Vectores (ETV) y Zoonosis, explicó que esta alternativa busca involucrar a los habitantes en las acciones para controlar la proliferación del mosquito.
“Estamos adelantando lo que denominamos control biológico. Consiste en entregarle a la comunidad, para sus viviendas, unos peces llamados Guppy, que se comen las larvas que posteriormente se van a convertir en el mosquito Aedes aegypti, que es el transmisor del dengue”, señaló.
Según el funcionario, estos peces son de fácil cuidado y se reproducen con facilidad, características que permiten utilizarlos como una herramienta complementaria para disminuir las larvas en los recipientes donde su implementación resulta adecuada.
Tres barrios priorizados
La estrategia se concentra inicialmente en los barrios Cabrera, Ferrocarril y Centro, donde las autoridades sanitarias adelantan las intervenciones y el acompañamiento a las familias.
La meta para este trimestre es intervenir 500 depósitos de agua. Para avanzar en ese propósito, la Administración municipal invitó a los residentes de los sectores priorizados a permitir el ingreso de los funcionarios debidamente identificados y participar en las actividades programadas.
El proceso incluye el seguimiento a la adaptación de los peces en los depósitos intervenidos y acciones educativas para promover prácticas que contribuyan a prevenir la reproducción del mosquito.
Prevención desde los hogares
Las autoridades aclararon que el uso de peces constituye una medida complementaria y no reemplaza las acciones tradicionales para prevenir el dengue. Por ello, insistieron en la importancia de eliminar el agua acumulada en patios y otros espacios, lavar y tapar los recipientes de almacenamiento y revisar periódicamente los alrededores de las viviendas.
Con esta estrategia, la alcaldía de Soledad busca fortalecer la participación comunitaria en el control del mosquito y reducir los factores que favorecen su reproducción, mediante el trabajo conjunto entre las instituciones de salud y los habitantes del municipio.
Claves del tema en cuatro preguntas:
¿Cómo utiliza Soledad los peces para combatir el dengue?
La estrategia consiste en introducir peces de las especies Guppy y Gambusia affinis en depósitos de agua seleccionados, donde se alimentan de las larvas del mosquito Aedes aegypti, transmisor del dengue. Esta medida busca reducir su proliferación mediante el control biológico.
¿En qué barrios se implementa la iniciativa y cuál es la meta?
Las intervenciones se desarrollan en los barrios Cabrera, Ferrocarril y Centro. La meta de las autoridades sanitarias es intervenir 500 depósitos de agua durante este trimestre, con la entrega de tres peces por depósito, según las condiciones de cada recipiente.
¿Qué entidades están a cargo de la estrategia y cómo participan las familias?
La iniciativa NEPRAM es desarrollada por la Secretaría de Salud de Soledad, la ESE Hospital Materno Infantil y el Plan de Intervenciones Colectivas (PIC). Las familias reciben orientación sobre el cuidado de los peces y el manejo adecuado del agua, además de acompañamiento para facilitar la adaptación de estos organismos.
¿Qué otras medidas deben tomar los habitantes para prevenir el dengue?
El control biológico debe complementarse con acciones preventivas en los hogares, como eliminar el agua estancada, lavar y tapar los recipientes de almacenamiento, revisar patios y otros espacios donde pueda acumularse agua y evitar la formación de criaderos del mosquito transmisor.