Diana Ospina sigue siendo buscada por las autoridades luego de que fuera reportada como desaparecida el domingo 22 de febrero de 2026. La última persona que la vio fue su amiga, Andrea Galindo, quien afirmó hablar con ella en la madrugada luego de que ambas tomaran transporte hacia sus hogares luego de departir en el bar Theatron, ubicado en Chapinero.
Según Galindo, Diana envió imágenes de las placas del vehículo en el que se subió antes de desaparecer, pero en la mañana del domingo estas fueron borradas. Familiares denunciaron en Noticias RCN que varias personas cercanas a la ciudadana fueron extorsionadas luego de que les pidieran dinero "para liberarla".
Aquella noche, Diana vestía un jean, un body negro y una chaqueta de lentejuelas azul y morada. La raíz del pelo es negro, aunque había decidido pintar sus puntas de rubio.
Las autoridades ya establecieron que a su nombre intentaron abrir un crédito hipotecario y que con sus documentos bancarios han realizado hasta doce transacciones.
El taxi en el que subió Diana antes de desaparecer
Imágenes reveladas por Noticias RCN dejaron ver los momentos previos a su desaparición. Uno de estos videos evidencian el momento en el que Diana sube a un taxi. El metraje, de 33 segundos, deja ver que el automóvil se frena y que Diana, de 47 años de edad, espera instantes para subir al vehículo. Abre la puerta e ingresa. Son las 2:44 a.m. del domingo 23 de febrero de 2026, según se puede evidenciar. El conductor vestía una chaqueta oscura con franjas claras. Las placas del taxi son ESN-170.
Según la información conocida, Ospina se dirigía a su hogar, ubicado en el sector de Engativá. Las autoridades ya se encuentran realizando la trazabilidad vía cámaras de seguridad para determinar qué ocurrió con la ciudadana que departía con conocidos antes de sufrir del rapto.
Asimismo, las personas cercanas a Ospina han hablado sobre mensajes eliminados que acompañaron la imagen anteriormente mencionada. Uno de estos sería un audio en el que confirmaba estar a cinco minutos de su destino.
La madre de Daniela ha informado a diferentes medios de comunicación que ella se trasladó hasta al apartamento de su hija, y confirmó que ella nunca entró a su propiedad, puesto que la luz está prendida, una actividad que solía ejecutar para no dejar a oscuras a sus mascotas.