En zona rural de San José del Guaviare, tropas del Ejército Nacional de Colombia fueron atacadas con explosivos improvisados y disparos mientras realizaban labores de reconocimiento en el marco del operativo de seguridad previo a las elecciones del 31 de mayo.
El hecho ha sido atribuido por las autoridades a disidencias de las antiguas Farc con presencia en la región.
De acuerdo con el reporte entregado por la Fuerza de Tarea Omega del Ejército, el ataque ocurrió en la vereda Peña Roja, cuando unidades del Batallón de Despliegue Rápido N.° 2 inspeccionaban un puente sobre un afluente del sector como parte del llamado “Plan Democracia 2026”, dispositivo militar desplegado para garantizar la seguridad electoral en zonas rurales del suroriente del país.
Según la institución, los uniformados fueron impactados por la activación de un artefacto explosivo improvisado y por disparos que habrían sido ejecutados por integrantes de la estructura conocida como Jhon Linares, perteneciente al Bloque Jorge Suárez Briceño de las disidencias.
A pesar del ataque, el Ejército aseguró que no se registraron militares heridos, gracias a la reacción inmediata de las tropas y a los protocolos de seguridad.
El Ejército también advirtió que, según información de inteligencia, este grupo armado estaría instalando explosivos en caminos rurales, puentes, trochas y pasos obligados en zonas de los departamentos de Meta y Guaviare, lo que representa un riesgo para la población civil, incluyendo campesinos, menores de edad y animales.
Las autoridades militares señalaron que estas acciones podrían tener como objetivo alterar el desarrollo de la jornada electoral y generar intimidación en áreas apartadas donde se concentra la presencia de la fuerza pública. Además, cerca del lugar del ataque se encontraría una vivienda habitada por una familia campesina, situación que incrementa la preocupación por el riesgo a civiles.
El Ejército rechazó el ataque y reiteró que mantiene operaciones sostenidas en la región para neutralizar amenazas y garantizar condiciones de seguridad durante el proceso electoral.
También hizo un llamado a la ciudadanía para reportar cualquier actividad sospechosa que pueda poner en riesgo la vida o la movilidad en zonas rurales.
En paralelo, las fuerzas militares continúan desarrollando operativos contra economías ilegales en la zona, incluyendo la destrucción de laboratorios de producción de cocaína pertenecientes a estructuras armadas, como parte de la estrategia para debilitar las finanzas de estos grupos en el suroriente del país.