El ruido de los motores, las filas de tractomulas y los viajeros que hacían una parada para desayunar o tomar un café eran parte del ritmo cotidiano de Cajamarca, Tolima. Hoy el panorama es diferente. Aunque los vehículos siguen pasando por la vía hacia La Línea, el paso restringido a un solo carril y las largas filas han cambiado la dinámica del municipio, donde los comerciantes ya sienten el impacto de una emergencia que comenzó el pasado fin de semana.
Desde el sábado 25 de julio, cuando un movimiento en masa en el sector de "Calle Larga" provocó el colapso de una vivienda hacia un abismo de cerca de 80 metros y dejó otra parcialmente afectada, la prioridad ha sido atender la emergencia y garantizar la seguridad de quienes transitan por el corredor vial.
Como medida preventiva, el Instituto Nacional de Vías (Invías) habilitó el tránsito mediante un sistema de pare y siga, con paso a un solo carril mientras se estabiliza el terreno. La decisión busca evitar nuevos riesgos, pero también ha transformado el flujo habitual de una de las carreteras más importantes del país.
Una carretera que mueve buena parte del país
El Cruce de la Cordillera Central, donde se encuentra el Túnel de La Línea, conecta el puerto de Buenaventura con el centro de Colombia y concentra cerca del 70 % de la carga que se moviliza por carretera en el país.
Por esta vía transitan diariamente miles de camiones, buses y vehículos particulares. Muchos de ellos hacen una parada obligada en Cajamarca para descansar, abastecerse de alimentos o consumir productos en los restaurantes ubicados sobre la carretera.
Ahora, los largos tiempos de espera y la congestión han cambiado ese comportamiento. Muchos conductores prefieren continuar el recorrido una vez reciben autorización para avanzar, reduciendo considerablemente el número de clientes que llegaban a los establecimientos del municipio.
"Las ventas bajaron un 70 %"
Uno de esos negocios es el restaurante Olga Lucía, donde Johanna Martínez asegura que el cambio se sintió desde el mismo día de la emergencia.
"El fuerte para nosotros son los transportadores de carga, además de algunos viajeros particulares y habitantes del municipio. Desde el sábado las ventas han bajado un 70 %, porque con las filas que se forman los conductores prefieren seguir de largo cuando les habilitan el paso", contó.
La reducción en los ingresos también empieza a poner en riesgo la operación del establecimiento.
Según explicó, mantener abierto un negocio con cerca de veinte trabajadores implica costos que hoy resultan difíciles de cubrir.
"Somos unos 20 empleados y la mayoría son cabeza de hogar. Si esta situación continúa, no valdría la pena abrir porque los gastos siguen siendo los mismos. Los servicios son costosos y debemos cumplir con los turnos del personal. La preocupación es grande", afirmó.
Un negocio construido alrededor de la carretera
A pocos metros funciona el restaurante La Gran Vía, administrado por Isaac Ramírez Cerón, quien lleva más de cuatro décadas trabajando sobre este corredor vial.
Para él, la disminución en las ventas también ronda entre el 60 % y el 70 %, una situación que ya obligó a tomar decisiones.
"Nosotros trabajábamos con tres turnos de ocho empleados cada uno. Ya tuvimos que eliminar uno y reducir otros gastos. Si esto sigue así, nos tocará atender el negocio nosotros mismos", explicó.
Ramírez asegura que la historia de su familia siempre ha estado ligada a la carretera.
"Nosotros hemos vivido de esta vía. Mis papás fueron vendedores ambulantes cuando todavía no existían estos restaurantes y de ahí nació nuestro negocio. Mis hermanos también tienen establecimientos aquí. Toda nuestra tradición depende del movimiento de esta carretera. Sin vía, no hay negocio", señaló.
Obras tomarán al menos un mes
De acuerdo con el Invías, la emergencia requerirá por lo menos 30 días de intervención.
Durante ese tiempo deberán ejecutarse obras para estabilizar el talud, desarrollar trabajos de ingeniería y atender a las familias afectadas por el movimiento en masa.
Mientras avanzan esas labores, el tránsito continuará restringido a un solo carril.
Las autoridades de movilidad han indicado que el paso en cada sentido se habilita por intervalos aproximados de 40 a 50 minutos, dependiendo del volumen de vehículos acumulados.
Los transportadores también sienten el impacto
La contingencia no solo afecta a los comerciantes.
Conductores de tractomulas, camiones y vehículos de carga aseguran que los tiempos de viaje aumentaron considerablemente, lo que incrementa los costos de operación.
Entre las principales dificultades mencionan un mayor consumo de combustible, retrasos en las entregas, aumento en los gastos de alimentación y, en algunos casos, la necesidad de pagar hospedaje cuando los tiempos de espera se prolongan.
La situación también repercute en la logística del transporte de mercancías que circulan entre el puerto de Buenaventura y el centro del país.
El turismo también podría verse afectado
La contingencia podría extender sus efectos más allá del transporte de carga.
Una parte importante de los visitantes que llegan al Quindío y al Eje Cafetero lo hacen por carretera, utilizando precisamente el corredor de La Línea.
Los comerciantes consideran que los largos tiempos de espera podrían llevar a que algunos viajeros cambien sus planes o decidan aplazar sus desplazamientos mientras se normaliza la movilidad.
Por ahora, Cajamarca continúa esperando que las obras avancen, mientras restaurantes, cafeterías y pequeños negocios observan cómo el movimiento de una de las vías más transitadas del país dejó de traducirse en clientes.
Preguntas clave:
¿Cuánto durarán las obras en el sector de "Calle Larga"?
El Invías estima que las intervenciones tomarán por lo menos 30 días. Durante ese tiempo se realizarán trabajos para estabilizar el terreno, ejecutar obras de ingeniería y atender a las familias afectadas por el deslizamiento.
¿Cómo funciona el paso restringido en la vía La Línea?
Actualmente el tránsito opera mediante un sistema de pare y siga con paso a un solo carril. Las autoridades habilitan el paso en cada sentido durante periodos de aproximadamente 40 a 50 minutos, dependiendo del flujo vehicular.
¿Cómo afecta la emergencia a los transportadores?
Los conductores reportan mayores tiempos de viaje, incremento en el consumo de combustible, aumento de los costos de alimentación y hospedaje, además de retrasos en las entregas de mercancías que se movilizan entre Buenaventura y el centro del país.
¿Por qué preocupa el impacto sobre el turismo?
Gran parte de los visitantes que llegan al Quindío y al Eje Cafetero viajan por carretera atravesando La Línea. La congestión y las demoras podrían hacer que algunos turistas cambien sus itinerarios o desistan de viajar mientras persista la contingencia.