Embalses en Colombia bajan al 77,85 % y El Niño amenaza la generación de energía en meses secos

Menos lluvias, más calor y mayor consumo
La declaratoria de desastre nacional busca agilizar recursos para enfrentar una temporada que también incrementaría el riesgo de incendios forestales, afectaciones al agro y problemas en el suministro de energía. Crédito: Colprensa

El sistema energético colombiano enfrenta un escenario de creciente preocupación ante el fortalecimiento del fenómeno de El Niño, la disminución de las lluvias y la reducción de los niveles de los embalses, factores que podrían aumentar la presión sobre la generación y el suministro de electricidad durante los próximos meses.

XM, la empresa encargada de operar el Sistema Interconectado Nacional y administrar el Mercado de Energía Mayorista, mantiene el seguimiento sobre las condiciones del sistema y ha advertido sobre los riesgos que representa un periodo prolongado de sequía para la generación hidroeléctrica.

La preocupación aumenta porque Colombia depende en buena medida de sus recursos hídricos para producir electricidad. Si los embalses reciben menos agua, las centrales hidroeléctricas tienen menos capacidad de generación y el sistema debe recurrir con mayor intensidad a las plantas térmicas, que funcionan con gas, carbón y combustibles líquidos.

El Niño podría alcanzar una intensidad muy fuerte

El panorama climático también genera alertas. El IDEAM confirmó que las condiciones asociadas a El Niño ya están presentes y advirtió que existe una alta probabilidad de que el fenómeno se fortalezca durante el segundo semestre de 2026 y persista hasta comienzos de 2027.

Las proyecciones más recientes conocidas en agosto elevan al 95 % la probabilidad de que El Niño alcance una intensidad muy fuerte entre octubre y diciembre. Además, existe una posibilidad importante de que se convierta en uno de los episodios más intensos registrados desde 1950.

Esto significa que el país podría enfrentar simultáneamente menos lluvias y temperaturas más altas, una combinación que aumenta la presión sobre los recursos hídricos y, por consecuencia, sobre la generación de energía.

Los embalses, en el centro de la preocupación

Uno de los principales indicadores que sigue el sector energético es el nivel de los embalses. Según las cifras suministradas para este análisis, al 13 de agosto se encontraban en 77,85 %, por debajo del nivel de referencia considerado necesario para enfrentar con mayor tranquilidad la temporada seca.

El problema es que durante agosto las lluvias no han sido suficientes para recuperar los niveles de agua. De acuerdo con la información entregada, solo se habría registrado alrededor del 43 % de las precipitaciones esperadas para contribuir al llenado de los embalses.

Ante este panorama, las plantas térmicas tendrían que aumentar significativamente su participación en la generación eléctrica. En escenarios de alta exigencia, las centrales a gas, carbón y combustibles líquidos podrían operar cerca de sus máximas capacidades durante periodos prolongados.

También preocupa el suministro de combustibles

El funcionamiento de las plantas térmicas depende de que exista disponibilidad suficiente y oportuna de combustibles. En el escenario planteado, ya se cuenta con más de 24.000 barriles de combustibles líquidos contratados, pero el desafío está en garantizar que estos recursos, así como el gas necesario para la generación térmica, lleguen oportunamente.

A esto se suma la situación de la Costa Caribe, donde desde abril se han presentado interrupciones del servicio en algunas zonas y las redes de transmisión enfrentan niveles elevados de utilización.

Por ahora, las autoridades y los operadores mantienen el monitoreo de las condiciones climáticas y energéticas. El comportamiento de las lluvias, los embalses, el consumo y la disponibilidad de generación térmica serán determinantes para establecer qué tan grande será la presión sobre el sistema eléctrico colombiano.

Este es el contexto de la noticia

1. ¿Por qué preocupa tanto el fenómeno de El Niño para la energía?
Porque reduce las lluvias y puede disminuir el agua disponible en los embalses, afectando la generación hidroeléctrica. Al mismo tiempo, las altas temperaturas pueden aumentar el consumo de electricidad.

2. ¿Qué pasa si los embalses siguen bajando?
Las centrales hidroeléctricas tendrían menos agua para generar electricidad y sería necesario aumentar la generación de las plantas térmicas, utilizando gas, carbón y combustibles líquidos.

3. ¿Esto significa que habrá apagones en Colombia?
No necesariamente. Las alertas de XM y las proyecciones climáticas buscan precisamente anticipar posibles dificultades. El comportamiento de las lluvias, los niveles de los embalses, la generación térmica y la disponibilidad de combustibles serán claves para determinar si el sistema puede atender la demanda durante el periodo de sequía.