Pacientes en el Valle empezaron a recibir medicamentos pero emergencia humanitaria continúa

Autoridades hacen seguimiento a la crisis en varios municipios del Valle del Cauca.
El retraso en la entrega afecta a más de 30.000 personas en Rionegro. Crédito: Freepik

Después que la Gobernación del Valle del Cauca declarara la emergencia humanitaria en salud y le exigiera al Gobierno Nacional su intervención, los primeros logros empezaron a verse: pacientes que llevaban semanas sin medicinas comenzaron a recibirlas en la puerta de su casa.

El anuncio alivia a cientos de personas que traen desde largos meses los tratamientos frenados, pero según la gobernadora Dilian Francisca Toro : “Esto es solo un paso. La emergencia no se levanta hasta que haya soluciones de fondo”.

La señora Toro Torres insiste en que el problema de fondo sigue intacto e hizo recomendaciones para que esta crisis tenga una salida en favor de los afiliados a las EPS. La primera de ellas es que el Gobierno gire la plata completa y a tiempo; redes de salud organizadas, no colapsadas; contratos serios con clínicas y hospitales públicos y privados y pagos que eviten que más hospitales se quiebren.

Y es que el panorama es muy crítico en materia financiera. Hoy el sistema le debe $7 billones de pesos a la red de salud del departamento del Valle. A la fecha se han cerrado 2.000 servicios de salud. Los hospitales de alta complejidad como el Hospital Universitario del Valle y el Luis Ablanque de la Plata de Buenaventura y de 40 municipios más, están al 220% de ocupación y el personal médico está dejando sus puestos ante la falta de pagos.

La secretaria de Salud, María Cristina Lesmes, explica que la crisis de la salud ha causado desatención de pacientes, falta de medicamentos y un incremento en la mortalidad esperada. Por esa razón, además de la declaratoria, se hizo la presentación de una acción popular contra entidades del Gobierno Nacional, entre ellas el Ministerio de Salud, el Ministerio de Hacienda, la Adres y la Superintendencia Nacional de Salud, con el fin de exigir soluciones urgentes.

Entretanto, el departamento permanece en alerta amarilla al tiempo que se hizo un llamado a los ciudadanos para usar de manera adecuada los servicios y acudir a las unidades de urgencias únicamente en casos de riesgo vital.

¿Y ahora qué sigue?

La Gobernadora del Valle citó a las EPS intervenidas, entes de control y autoridades a una mesa de concertación. El objetivo: revisar contratos, destrabar la plata y garantizar que los pacientes sean atendidos a la menor brevedad.

“Que nadie en el Valle pierda la vida por culpa del sistema. Ese es el objetivo. Esperamos que esto sea la primera de muchas decisiones que pongan la salud de la gente como prioridad”, cerró Toro.

Desde la Gobernación aseguran que seguirán vigilando la emergencia y presionando al Gobierno Nacional para que la respuesta no se quede en domicilios.

¿Por qué se declaró la emergencia humanitaria?

Porque miles de vallecaucanos están enfrentando todos los días: filas eternas, medicinas que no llegan, citas que nunca dan y hospitales colapsados en Cali y el resto del Departamento. “La gente está poniendo en riesgo su vida por fallas del sistema”, dijo Toro.

¿Qué cambió en la última semana ?

Por orden de la Supersalud, las EPS y los dispensarios empezaron a llevar las medicinas a domicilio. “Es una respuesta importante. Los pacientes ya no tienen que rogar por su tratamiento”, reconoció la gobernadora . Pero advirtió: “No es suficiente”.