Ocho días después del terremoto que sacudió a Colombia, Quibdó continúa enfrentando una emergencia que, según el alcalde Rafael Bolaños, no tiene precedentes en el departamento del Chocó. Aunque la atención inicial se ha concentrado en la entrega de ayudas humanitarias, la magnitud de los daños en las viviendas plantea ahora un desafío mayor para las autoridades.
La administración municipal trabaja con voluntarios, organismos de socorro y equipos técnicos enviados desde distintas ciudades del país para atender a las familias afectadas. Sin embargo, la falta de viviendas disponibles y la necesidad de evaluar estructuras que presentan daños internos complican el paso hacia una etapa de recuperación y reconstrucción.
Más de 1.000 viviendas no habitables en Quibdó
El alcalde Rafael Bolaños explicó que una de las principales dificultades está relacionada con la infraestructura habitacional. La ciudad cuenta actualmente con más de 1.000 viviendas no habitables, mientras la oferta de inmuebles disponibles para trasladar temporalmente a las familias afectadas es limitada.
“Esta es una emergencia sin precedentes”, afirmó el mandatario, quien señaló que incluso para las autoridades con experiencia en gestión del riesgo la situación ha representado un aprendizaje constante.
Bolaños también cuestionó la utilización de albergues como única alternativa para atender a los damnificados, debido a las condiciones que pueden presentar estos espacios. Por ello, la Alcaldía ha buscado apoyo de organismos de cooperación internacional y voluntarios especializados para garantizar lugares temporales que permitan proteger especialmente a niños, niñas y adolescentes.
La emergencia, además, no se limita a las viviendas que presentan daños visibles. En diferentes sectores de Quibdó, algunas edificaciones mantienen su estructura exterior, pero tienen muros y elementos internos colapsados, una situación que dificulta determinar cuáles pueden ser habitadas y cuáles requieren intervención.
Quibdó necesita más ingenieros para evaluar estructuras
Ante la magnitud de los daños, la Alcaldía ha recibido apoyo de diferentes entidades y gobiernos locales. Bolaños destacó la colaboración de los alcaldes de Bogotá y Medellín, además de organizaciones como Camacol, la Sociedad Colombiana de Ingenieros y la Asociación Colombiana de Ingeniería Sísmica, así como universidades que han enviado especialistas.
Sin embargo, el alcalde advirtió que la ciudad todavía necesita más personal capacitado. “Necesitamos más, no solamente técnicos que nos permitan hacer análisis estructural y de vulnerabilidad de las viviendas”, señaló.
El problema también incluye las edificaciones que presentan riesgo de colapso y que requieren ser demolidas de manera controlada. Según Bolaños, se necesitan especialistas capaces de realizar estas intervenciones sin provocar daños adicionales en las construcciones vecinas.
“Necesitamos expertos en demolición, expertos que nos ayuden a hacer demoliciones controladas”, enfatizó.
La solidaridad se convirtió en parte de la respuesta
Mientras avanza la evaluación técnica, la emergencia humanitaria continúa siendo atendida gracias a una movilización que involucra al Estado, empresas privadas y ciudadanos.
El alcalde destacó especialmente a los jóvenes voluntarios que participan en la descarga, clasificación y distribución de las ayudas que llegan desde diferentes regiones del país. También resaltó el apoyo del comercio, que ha puesto a disposición bodegas, camiones y personal para facilitar la operación logística.
“No nos hemos sentido solos”, afirmó Bolaños al destacar la solidaridad recibida durante estos días.
Para el mandatario, el objetivo ahora es avanzar de la atención inmediata hacia una recuperación que permita reconstruir las viviendas, recuperar la infraestructura afectada y devolverles estabilidad a las familias. El reto, sin embargo, será enorme: determinar cuáles edificaciones pueden recuperarse, cuáles deben ser demolidas y cómo garantizar vivienda digna para quienes perdieron su hogar tras el terremoto.
Bloque de preguntas y respuestas
¿Cuántas viviendas quedaron no habitables en Quibdó tras el terremoto?
Ocho días después del terremoto de 7,4, Quibdó registra más de 1.000 viviendas no habitables, lo que ha reducido las opciones de alojamiento para las familias damnificadas y dificulta la atención de la emergencia habitacional.
¿Qué problemas enfrentan las viviendas afectadas por el terremoto en Quibdó?
Además de los daños visibles, algunas viviendas de Quibdó presentan colapsos en muros y elementos internos pese a conservar su estructura exterior. Por ello, los equipos técnicos deben determinar cuáles pueden ser reparadas, cuáles requieren intervención y cuáles representan riesgo de colapso.
¿Por qué Quibdó necesita más ingenieros y expertos en demolición?
La Alcaldía requiere más profesionales para realizar evaluaciones estructurales, determinar la vulnerabilidad de las edificaciones y ejecutar demoliciones controladas en las construcciones que representan peligro. En estas labores participan especialistas enviados por entidades, universidades y organizaciones de diferentes ciudades.
¿Cómo se están atendiendo las familias damnificadas en Quibdó?
La respuesta combina ayudas humanitarias, voluntarios, organismos de socorro y apoyo de empresas privadas. También se buscan alternativas de alojamiento temporal para las familias cuyas viviendas no pueden ser habitadas, con especial atención a niños, niñas y adolescentes.
¿Cuál es el principal reto de Quibdó después del terremoto?
El principal desafío es pasar de la atención humanitaria a una reconstrucción de Quibdó que permita definir qué viviendas pueden recuperarse, cuáles deben demolerse y cómo garantizar soluciones habitacionales para las familias que perdieron sus hogares.
- Este contenido fue escrito por una inteligencia artificial, bajo curaduría y revisión de un periodista de La FM