Algunos se preguntan por qué en Antioquia no se presentaron mayores afectaciones tras el fuerte sismo de magnitud 7,4 que tuvo su epicentro en el departamento del Chocó, mientras que ciudades como Cali, Pereira y Manizales registraron daños de mayor consideración.
La respuesta estaría relacionada con una combinación de factores geográficos y geológicos, entre ellos las características del terreno sobre el que están construidas las ciudades y municipios del departamento.
Uno de los elementos que pudo contribuir a reducir la intensidad de los daños en algunos sectores de Antioquia es la presencia de roca firme asociada al llamado Batolito Antioqueño.
Simón Benítez, ingeniero civil de la Universidad EAFIT, explicó que el tipo de suelo tiene un papel importante en la manera en que las ondas sísmicas se sienten en la superficie.
“Algunos sectores de Antioquia presentan roca competente asociada con el Batolito Antioqueño. Aunque este no constituye un escudo sísmico, la roca firme puede generar una menor amplificación local del movimiento que los suelos blandos, rellenos o sedimentos poco consolidados”, explicó el experto.
El Batolito Antioqueño es una extensa formación de roca ígnea que se encuentra en buena parte del territorio antioqueño. Una referencia conocida para entender este tipo de formación geológica es la Piedra del Peñol, en el Oriente antioqueño, que hace parte de este mismo contexto geológico.
La diferencia entre un terreno rocoso y uno compuesto por materiales más blandos puede ser importante durante un terremoto. Los suelos blandos, rellenos y sedimentos poco consolidados pueden amplificar el movimiento de las ondas sísmicas y aumentar las deformaciones del terreno, generando mayores desplazamientos en las estructuras.
En cambio, cuando las edificaciones se encuentran sobre roca competente, la amplificación superficial del movimiento puede ser menor. Sin embargo, esto no significa que la roca actúe como una barrera contra los terremotos.
El ingeniero Benítez aclaró que el Batolito Antioqueño no es un “escudo sísmico” y que su presencia no garantiza que una zona esté libre de daños.
A las condiciones geológicas se suman otros factores que pudieron influir en el impacto del terremoto en Antioquia. Medellín y otras zonas del departamento se encontraban a una distancia considerable del epicentro, ubicado en Chocó, y el sismo tuvo una profundidad cercana a los 100 kilómetros.
“Esto hizo que la energía se repartiera sobre una zona extensa antes de alcanzar la superficie, en lugar de concentrarse intensamente en un área pequeña”, señaló Benítez.
De esta manera, la menor afectación registrada en Antioquia no obedecería a una sola razón. La distancia respecto al epicentro, la profundidad del terremoto, las características geológicas del terreno y las condiciones de las edificaciones hacen parte de un conjunto de factores que determinan cómo se siente y qué daños puede provocar un movimiento telúrico.
Así que, aunque el Batolito Antioqueño pudo haber jugado un papel en algunos sectores, no se puede afirmar que haya “protegido” a Antioquia del terremoto. La explicación está en la combinación de varios elementos que hicieron que el impacto fuera diferente de un lugar a otro.
¿Por qué Antioquia tuvo menos afectaciones que otras regiones tras el sismo?
La menor afectación registrada en Antioquia podría explicarse por una combinación de factores geográficos y geológicos. Entre ellos están la distancia de Medellín y otros municipios respecto al epicentro, ubicado en Chocó, la profundidad del terremoto, cercana a los 100 kilómetros, y las características del terreno sobre el que están construidas las edificaciones.
De acuerdo con Simón Benítez, ingeniero civil de la Universidad EAFIT, estos factores hicieron que el impacto del movimiento telúrico fuera diferente de un lugar a otro.
¿El Batolito Antioqueño protegió a Antioquia del terremoto?
No exactamente. El Batolito Antioqueño no funciona como un escudo contra los terremotos ni garantiza que una zona esté libre de daños. Sin embargo, la presencia de roca firme en algunos sectores sí pudo contribuir a que el movimiento se amplificara menos en superficie.
¿Por qué el tipo de suelo es importante durante un terremoto?
Porque no todos los terrenos reaccionan de la misma manera ante las ondas sísmicas. Los suelos blandos, rellenos o sedimentos poco consolidados pueden amplificar el movimiento y aumentar las deformaciones del terreno, generando mayores desplazamientos en las estructuras.
En cambio, la roca firme puede presentar una menor amplificación superficial del movimiento. A esto se suman la distancia al epicentro y la profundidad del sismo.