Explosión en mina de Guachetá: “No tenemos certeza de si están con vida”, dice el gobernador de Cundinamarca

Gobernador de Cundinamarca revela que mina que explotó en Guachetá no tendría permiso para operar.
Jorge Emilio Rey advierte que la mina donde ocurrió la explosión sería ilegal. Crédito: Bomberos Cundinamarca - Colprensa

Una nueva tragedia minera enluta a Cundinamarca. En la noche de este jueves 5 de febrero se registró una fuerte explosión al interior de la mina de carbón Mata Siete, ubicada en zona rural del municipio de Guachetá, lo que provocó una emergencia de grandes proporciones y activó de inmediato a los organismos de socorro.

De acuerdo con los primeros reportes oficiales, el estallido ocurrió hacia las 7:30 de la noche, dejando a varios trabajadores atrapados en el interior del socavón, a una profundidad cercana a los 150 metros, lo que complicó desde el inicio las labores de rescate.

El Cuerpo de Bomberos de Cundinamarca confirmó la situación y señaló que, tras las primeras verificaciones en la zona, se estableció que seis mineros quedaron bajo los escombros. Desde ese momento, unidades especializadas comenzaron a trabajar en el lugar, aunque las condiciones han sido altamente complejas.

La emergencia obligó a acordonar el área mientras se adelantaban las maniobras técnicas, en coordinación con la Agencia Nacional Minera, la Policía Nacional, los Bomberos Voluntarios de Chocontá y personal de la Alcaldía de Guachetá.

En entrevista con LA FM, el gobernador de Cundinamarca, Jorge Emilio Rey, entregó detalles preliminares sobre el accidente y explicó las dificultades que enfrentan los equipos de rescate.

“Estamos monitoreando permanentemente esta situación que se originó hacia las 7:30 de la noche en el municipio de Guachetá. Se trata de seis mineros que quedaron atrapados a una profundidad aproximada de 150 metros”, indicó el mandatario departamental.

Rey explicó que, hasta ese momento, no se tenía confirmación sobre el estado de los trabajadores: “No tenemos aún certeza de si están a salvo, si sobrevivieron o si, lamentablemente, ya se trata de un desenlace fatal”.

¿La mina de Guachetá funcionaba legalmente?

Durante la entrevista, el gobernador también se refirió al estado legal de la mina y a las condiciones en las que operaba. Según explicó, la información preliminar apunta a que el yacimiento no contaba con autorización vigente.

“Todo parece indicar que se trata de una mina ilegal, con órdenes de cierre anteriores. Está ubicada en una zona bastante apartada del casco urbano, en límites con el municipio de Ráquira, en Boyacá”, señaló Rey.

El mandatario aclaró que será la Agencia Nacional Minera la entidad encargada de confirmar oficialmente estos antecedentes una vez avancen las investigaciones.

Gases y derrumbes dificultan el rescate

Uno de los principales obstáculos para las labores de salvamento ha sido la alta concentración de gases y la cantidad de material colapsado dentro del socavón.

“Hay dos factores que hacen extremadamente difícil el rescate: la acumulación de gases, especialmente metano, y la enorme cantidad de material que se debe remover para llegar al punto donde se presume que están los mineros”, explicó el gobernador.

Según detalló, cualquier movimiento brusco podría agravar la situación: “Cualquier fricción o chispa puede empeorar las condiciones al interior de la mina”.

Ventilación precaria y sin contacto con los mineros

Rey confirmó que la mina contaba con un sistema de ventilación, aunque en condiciones técnicas muy limitadas, lo que ha dificultado el ingreso de oxígeno al interior.

“Se ha trabajado de manera constante para instalar un sistema de ventilación que permita llegar hasta el socavón donde estarían los trabajadores, pero aún no se ha logrado establecer contacto directo con ellos”, afirmó.

A pesar del panorama adverso, el gobernador aseguró que los rescatistas no pierden la esperanza: “Las probabilidades son bajas, pero existen milagros. Hasta no tener contacto visual, no podemos afirmar con certeza qué ocurrió”.

Finalmente, el gobernador reiteró la necesidad de fortalecer la lucha contra la minería sin autorización, una práctica que, según advirtió, sigue cobrando vidas en el departamento.

“Una mina que no cumple con estándares de seguridad industrial representa un riesgo enorme para quienes trabajan allí. Lamentablemente, muchas personas, por necesidad económica, vuelven a operar estos yacimientos pese a los cierres”, indicó.

Rey insistió en que se requiere apoyo del Gobierno Nacional para impulsar procesos de reconversión laboral y productiva, que permitan a las comunidades mineras acceder a ingresos estables en otras actividades económicas.