El gerente de la Fábrica de Licores de Antioquia (FLA), Esteban Ramos Maya, afirmó en entrevista con La FM que los recientes cambios en los impuestos a los licores afectan las finanzas departamentales, la comercialización y el precio final para el consumidor, y pidió que la Corte Constitucional revise el decreto que incrementa la carga tributaria sobre estos productos.
Ramos Maya señaló que los gobernadores han manifestado su preocupación por el efecto de estas medidas. “Los gobernadores han alzado la mano para advertir que estos impuestos tan desconsiderados afectan directamente las finanzas departamentales y la autonomía de los territorios”, indicó. Según explicó, ante la dificultad de que el Gobierno derogue el decreto, esperan una actuación del alto tribunal. “Se espera que la Corte Constitucional realice un estudio detallado de la afectación y lo declare inconstitucional lo más rápido posible a través de una medida cautelar para evitar que nos siga afectando”, afirmó.
¿Cómo impacta el aumento de impuestos a los licores de la FLA?
El gerente de la FLA rechazó que exista una compensación para los departamentos frente a los incrementos. “No, eso es puro garrote”, dijo. Explicó que el ajuste en el IVA ya generó aumentos en los productos de la fábrica. “El aumento del IVA, que ya pasó del 5% al 19%, generó un incremento en los productos de la fábrica de entre un 10% y un 14%”, señaló.
Sin embargo, aseguró que el mayor impacto está en el impuesto al consumo. “El aumento del impuesto al consumo podría llegar a una cifra superior al 48% o casi el 50% de nuestros productos”, afirmó. De acuerdo con Ramos Maya, solo por ese rubro el Gobierno nacional prevé recaudar una cifra superior a los 720.000 millones de pesos provenientes de la FLA.
El directivo explicó que el efecto inmediato se refleja en la facturación y los precios. “En Antioquia no hemos facturado botellas de aguardiente a la fecha porque prevemos un aumento de precios de más del 50%”, indicó. Detalló el impacto en el consumidor: “Una botella que en diciembre costaba 40.000 pesos, ahora tendría que facturarse a 60.000 pesos”.
Según Ramos Maya, esta situación genera distorsiones en el mercado. “Esto genera especulación de precios y, lo más delicado, incentiva el consumo de licor adulterado y de contrabando”, afirmó. Citó datos de la Federación de Departamentos para dimensionar el fenómeno: “Ya representa el 30% del licor que se vende en Colombia”. Añadió que se trata de “un tema de salud pública muy complejo”.
¿Qué consecuencias fiscales tienen los nuevos impuestos al consumo?
Ramos Maya explicó que el incremento tributario afecta directamente a las empresas licoreras departamentales. “Es un castigo para empresas que han sobrevivido al contrabando y a los aguardientes artesanales”, dijo. Señaló que el impacto se refleja en cada unidad vendida. “Una botella de 750 ml de aguardiente antioqueño que pagaba 17.500 de impuestos, pasará a pagar 33.000”, explicó.
De acuerdo con el gerente, ese aumento compromete los recursos regionales. “Esto pone en riesgo los recursos que los departamentos destinan a salud, vivienda y educación”, afirmó durante la entrevista. También se refirió al destino de los dineros recaudados por la Nación. “Son recursos transferidos a la nación sin destinación específica”, sostuvo.
Ramos Maya citó la posición del gobernador de Antioquia sobre el tema. “Como ha dicho el gobernador, esto parece ir a engrosar la burocracia nacional, mientras los departamentos quedan asfixiados y sin apoyo para inversiones en infraestructura, salud y educación”, indicó.
Finalmente, el gerente de la FLA reiteró el llamado institucional frente a la coyuntura. “Por eso, el llamado es a que la ciudadanía consuma legalmente y que la Corte Constitucional actúe rápidamente”, concluyó Ramos Maya en La FM al referirse al impacto de los impuestos en la operación de la Fábrica de Licores de Antioquia y en las finanzas de los departamentos.
*Este contenido fue escrito y producido por una inteligencia artificial bajo supervisión y curaduría de un periodista de La FM.