Gobierno Petro enviará delegación a Ecuador para destrabar crisis arancelaria

El Ejecutivo confía en que este fin de semana se realice una nueva ronda de conversaciones técnicas y políticas que permita desescalar la tensión y restablecer el diálogo bilateral.
Gustavo Petro, presidente de Colombia. Crédito: Presidencia

El Gobierno colombiano enviará este viernes 6 de febrero una delegación oficial a Quito con el fin de superar la crisis arancelaria con Ecuador, luego del anuncio mutuo de imponer gravámenes del 30 % a productos de ambos países, una medida que amenaza el comercio bilateral.

La misión estará encabezada por la canciller Rosa Villavicencio y el ministro de Defensa, Pedro Sánchez, y contará con la participación de delegados de los ministerios de Justicia, Energía y Comercio, así como representantes de Ecopetrol.

La presencia de estas entidades refleja que el diálogo abordará no solo asuntos comerciales, sino también temas de seguridad y cooperación energética.

Horas antes del viaje, la canciller Villavicencio señaló que ya existen negociaciones en curso con el Gobierno del presidente ecuatoriano, Daniel Noboa, y que Colombia presentó una propuesta que incluye compromisos en materia de seguridad.

El Ejecutivo confía en que este fin de semana se realice una nueva ronda de conversaciones técnicas y políticas que permita desescalar la tensión y restablecer el diálogo bilateral.

Ante este anuncio, cabe mencionar que la relación entre Colombia y Ecuador se ha deteriorado en los últimos días tras el anuncio del Gobierno ecuatoriano de imponer aranceles del 30 % a productos colombianos, medida que fue respondida por el Gobierno colombiano con acciones similares.

A esto se sumaron decisiones de Ecuador relacionadas con el sector energético, entre ellas la aplicación de cobros adicionales y ajustes en las condiciones para el tránsito y manejo de crudo colombiano, lo que elevó aún más la tensión bilateral.

La escalada ha generado preocupación entre empresarios, gremios y autoridades regionales, especialmente en las zonas de frontera, donde el comercio binacional es clave para la economía local.