La Gran Vía, proyecto concebido para mejorar la movilidad en el norte de Barranquilla y descongestionar sectores como el Corredor Universitario, genera nuevas preocupaciones entre conductores, comerciantes y residentes debido a los retrasos en su ejecución.
Quienes diariamente transitan por este corredor se enfrentan a largas filas de vehículos, maniobras peligrosas, reducción de la velocidad y tiempos de desplazamiento cada vez mayores, especialmente durante las horas pico.
La obra, que fue proyectada como una solución para mejorar la movilidad tuvo una inversión millonaria inicial de $94 mil millones de pesos, los trabajos de ejecución iniciaron en noviembre de 2022 y debió entregarse en septiembre de 2024, pero sufrió dos prórrogas.
El primero de los plazos fue proyectado para entregarse a mitad del año 2025, sin embargo, dicha fecha también se incumplió y se reprogramó la entrega para septiembre de 2026, pero los veedores denuncian que los retrasos continúan y la vía aún no ha sido entregada en su totalidad.
A las dificultades de movilidad se suma ahora la preocupación por el impacto económico que ha dejado la ejecución de las obras, particularmente entre los establecimientos comerciales ubicados en inmediaciones del corredor.
Más de 51 unidades económicas afectadas
Gabriel Pachón, veedor ciudadano que ha venido realizando seguimiento a la ejecución del proyecto, aseguró que una caracterización realizada recientemente permitió identificar más de 51 unidades de sustento económico afectadas, entre establecimientos formales y trabajadores de la economía popular.
De acuerdo con el veedor, se trata de 33 comercios formales y 18 trabajadores de la economía popular ubicados en los alrededores de la Universidad del Atlántico.
“Esta radiografía de este contrato nos deja que de la cifra inicial de 94.700 millones ya se está llegando prácticamente a los 100.000 millones y se sobre pasará esa cifra una vez que llegue al plazo que nosotros estimamos como real de entrega de la obra que es diciembre del 2026”, explicó Pachón.
El veedor sostuvo que, más allá del valor del contrato, la principal preocupación está en las consecuencias que los retrasos han generado para quienes dependen diariamente de sus negocios.
“Pero bueno, mientras uno mira estas cifras contractuales, hay otra cifra que para mí y para la comunidad es mucho más importante. Más de 51 unidades de sustento económico están afectadas. Son 33 comercios formales y 18 trabajadores de la economía popular circundante a la Universidad del Atlántico. Eso significa que esta obra pública terminó convirtiéndose en una crisis económica prolongada”, señaló.
Comercios reportan caída de hasta el 100 % en sus ventas
La caracterización realizada por Pachón encontró establecimientos que han registrado reducciones significativas en sus ingresos, además de despidos y un aumento del endeudamiento.
Según el informe presentado por el veedor, algunos negocios han perdido entre el 50 % y el 100 % de sus ventas, mientras que otros han tenido que reducir su planta de trabajadores entre un 50 % y un 60 %.
A esto se suma el endeudamiento con entidades bancarias, proveedores y acreedores informales, situación que, según el denunciante, pone en riesgo la continuidad de varios establecimientos.
Uno de los casos identificados es el restaurante El Calderito, que habría pasado de vender entre 300 y 350 platos diarios a aproximadamente 150.
También está el caso de la Ferretería Suárez, donde las ventas diarias habrían caído de alrededor de 1,5 millones de pesos a entre 500.000 y 700.000 pesos en un día considerado favorable.
Pachón aseguró que el propietario de este establecimiento incluso ha tenido que recurrir a créditos particulares por decenas de millones de pesos para mantener el negocio funcionando.
“Hay casos supremamente concretos. El Calderito, por ejemplo, que pasó de vender entre 300 y 350 platos diarios a unos 150. La Ferretería Suárez que pasó de ventas diarias de 1.5 millones de pesos a entre 500.000 y 700.000 pesos en un muy buen día, mientras que su propietario asumió créditos particulares por más de decenas de millones para poder mantener el negocio”, relató.
Trabajadores ya habían sido indemnizados
La situación también alcanza a trabajadores de la economía popular que desarrollaban sus actividades en inmediaciones de la Universidad del Atlántico.
Según Gabriel Pachón, 18 trabajadores fueron reconocidos como víctimas acreditadas y recibieron indemnizaciones en 2023 por un monto total de 109 millones de pesos, debido a las afectaciones ocasionadas por la pérdida de dinámica comercial en el sector.
Sin embargo, el veedor considera que las actuales condiciones podrían generar nuevas afectaciones económicas y sociales para estas personas.
“Encontramos adicionalmente, como te comentaba, 18 trabajadores del Corredor Universitario circundantes a la Universidad del Atlántico que fueron reconocidos como víctimas acreditadas y fueron indemnizados en 2023 por una cifra que asciende a 109 millones”, indicó.
Pachón sostuvo que ahora existe una nueva realidad para estos trabajadores, quienes continúan enfrentando dificultades para desarrollar sus actividades económicas.
¿La Gran Vía estará lista en diciembre?
Uno de los principales interrogantes es cuándo terminará realmente el proyecto.
Aunque diciembre de 2026 aparece como una fecha de referencia, el veedor ciudadano manifestó que no considera probable que la obra quede completamente terminada para ese momento.
“Si lo terminan lo terminan a medias, porque pueden terminar la carretera, pero faltan los andenes, faltan las conexiones pluviales, faltan las redes de telefonía, falta la terminar las conexiones de electricidad”, afirmó Pachón.
El veedor cuestionó además la planeación y ejecución del proyecto.
“Este proyecto fue mal planeado desde el inicio y obviamente su ejecución ha sido mucho más turbulenta. Pero ojalá lo terminen para diciembre del 2026”, agregó.
Según su estimación, si el proyecto no logra completarse durante diciembre, una nueva fecha podría ubicarse en los primeros meses de 2027.
“Pero lo más seguro es que sí posteriormente al mes de diciembre, seguramente en febrero, pongámosle una fecha límite nuevamente, confiemos esta vez”, sostuvo.
Comerciantes esperan que las condiciones mejoren
Mientras avanza la construcción, comerciantes y trabajadores del sector continúan enfrentando las consecuencias de la reducción del flujo vehicular, las dificultades de acceso y la disminución de clientes.
El llamado del veedor es a que, por lo menos durante los meses que restan de 2026, se adopten medidas que permitan mejorar las condiciones para quienes tienen sus negocios y actividades económicas en el área de influencia del proyecto.
“Exigiremos que al menos las condiciones mejoren en lo que resta de este año, porque un diciembre así no lo supera el sector. No lo podemos tolerar nuevamente como habitantes”, manifestó.
La Gran Vía, que fue presentada como una obra estratégica para la movilidad del norte del área metropolitana, mantiene así un doble desafío: concluir la infraestructura pendiente y reducir el impacto que su prolongada ejecución ha tenido sobre comerciantes, trabajadores y usuarios del Corredor Universitario.
¿Cuántas unidades de sustento económico han sido identificadas como afectadas por las obras?
La caracterización realizada por el veedor Gabriel Pachón identificó más de 51 unidades económicas afectadas: 33 comercios formales y 18 trabajadores de la economía popular ubicados en el entorno del Corredor Universitario y la Universidad del Atlántico.
¿Cuánto han disminuido las ventas de algunos de los negocios afectados?
Según el informe presentado por Pachón, algunos establecimientos registran pérdidas de entre el 50 % y el 100 % de sus ventas. Entre los casos mencionados está El Calderito, que pasó de vender entre 300 y 350 platos diarios a unos 150.
¿Cuánto costaba inicialmente el proyecto y a cuánto podría llegar su valor?
De acuerdo con el veedor, el contrato partió de una cifra de 94.700 millones de pesos y podría superar los 100.000 millones una vez concluya el plazo de ejecución estimado.
¿Cuándo podría estar completamente terminada la Gran Vía?
Aunque diciembre de 2026 es señalado como una fecha de referencia, Gabriel Pachón considera que existe la posibilidad de que la entrega integral se extienda hasta febrero de 2027, debido a obras pendientes como andenes, conexiones pluviales, redes de telefonía y conexiones eléctricas.