El país continúa conmocionado por el asesinato del empresario Gustavo Andrés Aponte Fonnegra y su escolta, en un hecho violento ocurrido a plena luz del día en el exclusivo sector de La Cabrera, en el norte de Bogotá.
Mientras avanzan las investigaciones, nuevos testimonios de sus familiares han salido a la luz, incluyendo las primeras declaraciones públicas de su esposa.
El crimen se registró cuando Aponte, de 46 años, salía de un reconocido gimnasio acompañado de su esquema de seguridad, Luis Gabriel Gutiérrez Garzón, intendente retirado de la Policía Nacional.
De acuerdo con la información entregada por el general Giovanny Cristancho, los responsables habrían seguido durante días los movimientos del empresario.
“Se detuvo a esperarlo minutos antes. Ya conocían sus rutinas, sabían por dónde salía”, explicó el alto oficial.
El atacante, que vestía traje y portaba un maletín para no levantar sospechas, se aproximó caminando hasta donde estaban las víctimas y disparó a corta distancia. Aponte recibió un impacto letal en la cabeza, mientras que su escolta fue atacado por la espalda y falleció en el lugar.
Tras el doble homicidio, el sicario huyó hacia una motocicleta que lo esperaba sobre la carrera Séptima, en una estación de servicio cercana.
La esposa de Gustavo Aponte rompe el silencio
Durante la ceremonia fúnebre, la esposa de Gustavo Aponte habló ante los medios y pidió justicia por lo ocurrido.
"Pido que se haga justicia con la muerte de mi esposo; esto no puede seguir ocurriendo, matando tanta gente en este país que solamente estamos buscando la paz. Mi esposo era una persona intachable, un excelente papá, un excelente hijo, esposo. Una persona a la que le fascinaba servir, generoso. Lo recuerdo con su sonrisa, su querer ayudar siempre, el tener una palabra de aliento"
En medio de la entrevista, fue consultada sobre si su esposo había recibido amenazas o si estaba siendo víctima de extorsión. Su respuesta fue enfática: "ninguna". También indicó que, hasta donde tenía conocimiento, no estaba siendo extorsionado.
Por su parte, la madre del empresario, Juanita Fonnegra, también se refirió a un hecho que ha marcado profundamente a la familia. Según relató, recibió una llamada de su hijo, pero el teléfono no alcanzó a sonar, por lo que no logró responder.
Familiares y personas cercanas han manifestado su sorpresa ante lo ocurrido, asegurando que no existían señales previas que alertaran sobre un posible atentado.
Mientras las autoridades continúan con las investigaciones para esclarecer el doble homicidio, el país sigue atento a los avances que permitan establecer responsabilidades y conocer las razones detrás de este crimen que estremeció al norte de Bogotá.