El doble homicidio del empresario Gustavo Andrés Aponte y de su escolta, el policía retirado Luis Gabriel Gutiérrez, sigue causando consternación en Bogotá. La tragedia, ocurrió el pasado miércoles 11 de febrero cuando ambos salían de un gimnasio ubicado en la calle 85 con carrera Séptima, en el sector de La Cabrera.
Mientras avanzan las investigaciones, los seres queridos de las víctimas intentan reconstruir las últimas horas previas al crimen. En medio del dolor, Emma Rozo, esposa de Gutiérrez, decidió compartir detalles de la que fue su última conversación con él.
Según relató en entrevista con CityTV, esa mañana su esposo salió temprano, como era habitual en su rutina junto al empresario. Alcanzaron a despedirse antes de que él se fuera. Sin embargo, poco después volvieron a comunicarse cuando ella iba hacia su lugar de trabajo.
En la conversación, que fue hacia las 11:30 a. m., hablaron sobre temas relacionados con su hijo, en especial unos exámenes que el menor debía presentar. Nada fuera de lo común, ninguna señal de alarma.
Un día que parecía normal
Emma Rozo recordó que, como en otras ocasiones, esperaba volver a hablar con su esposo más tarde. De hecho, señaló que esa misma noche tenían previsto hablar antes de las 7:00 p. m., ya que, como era costumbre, él pasaba a recogerla a la oficina para regresar juntos a casa, como parte de su rutina diaria.
En medio de lágrimas, describió cómo ese día no sospechó que algo grave pudiera pasar y que todo transcurrió con aparente tranquilidad.
La viuda fue enfática al asegurar que su esposo nunca le dijo sentirse amenazado. Tampoco le habló de riesgos que corriera en ese momento, debido a su empleo como escolta. “Nunca me dijo que estuviera pasando algo malo, ni que hubiera recibido amenazas”, expresó, insistiendo en que jamás sintió señales de peligro.
Avances en la investigación
En cuanto a lo que se conoce hasta ahora del caso, Emma Rozo explicó que las autoridades le han informado sobre algunos progresos en la investigación. Según le indicaron, ya habría sido identificada una de las personas presuntamente implicadas en el ataque.
No obstante, aclaró que no tiene certeza plena sobre esos detalles. Aseguró que, en medio del duelo, ha evitado seguir de cerca los noticieros. Su prioridad, dijo, ha sido acompañar a su familia y asimilar la pérdida.
El caso está siendo adelantado por las autoridades competentes, que buscan esclarecer las responsabilidades y los móviles del crimen.
Un clamor por justicia
Entre tanto, el principal mensaje de la familia es que exigen que el doble asesinato no quede impune. Para Emma Rozo, lo ocurrido no solo arrebató la vida de su esposo, sino que dejó a niños sin padre.
“Que se haga justicia”, pidió. En sus declaraciones afirmó que no es justo que actos de violencia como este destruyan familias enteras sin que haya consecuencias para los responsables.
La esposa del escolta reiteró que confía en que las investigaciones continúen hasta identificar y capturar a todos los implicados. Considera que solo así se podrá honrar la memoria de las víctimas y ofrecer algún consuelo a quienes hoy enfrentan el dolor de su ausencia.