La humanidad fue testigo del primer trasplante completo de un rostro. El suceso ocurrió en España; un equipo del Hospital Universitadio Vall d'Hebron llevó a cabo una operación para la que era necesario que donante y paciente compartieran sexo, grupo sanguíneo y tener un par de rostros semejantes.
En exclusiva para La FM, el Dr. Joan Pere Barret Nerin, jefe del servicio de cirugía plástica y quemados del Hospital Universitario Vall d'Hebron, reveló detalles del hito científico del trasplante total de cara.
Este caso implicó a una donante que tomó la opción de morir con asistencia médica. Esto, aunque en un primer término puede determinar cambios en el proceso general, específicamente Barret indicó que esto fue positivo en el proceso, dado que le permitió al equipo planificar con antelación el trasplante. Se dispuso del tiempo necesario, según comentó, para "planificar la cirugía de manera totalmente personalizada y precisa, trabajando con ingenieros en guías de corte, impresiones en 3D y realizando prácticas en el departamento de anatomía".
No obstante, recalcó que este proceso era de gran dificultad, puesto que "se debe combinar la prestación de ayuda para morir con una donación multiorgánica en asistolia. Esto significa que, una vez fallecida la persona, se debe montar un circuito de circulación extracorpórea para mantener vivos los órganos y tejidos".
¿Qué pasó con la persona que recibió el trasplante?
Carme, el nombre de la persona que recibió la donación, logró reconocerse. Una bacteria dañó su vida, pero este proceso le dio la posibilidad de vivir de nuevo. El médico entrevistado explicó que "la experiencia en el hospital muestra que los pacientes desean verse rápidamente y su reacción suele ser positiva, pues ven de nuevo un rostro humano sin la deformidad o la necrosis previa. En el caso de Carme, el resultado se asemeja mucho a su estructura anterior porque gran parte del hueso no se trasplanta. Aunque en un trasplante de cara entera se crea una nueva fisionomía que no es estrictamente la del donante ni la del receptor, ella se reconoció mucho".
En cuanto al tema psicológico, el profesional de la salud afirmó que para el caso era "fundamental", dado que se contó con una psiquiatra antes del proceso. "Además, brindan soporte antes de encontrar al donante, durante el trasplante y en todo el proceso posterior, que es emocionalmente muy duro", recalcó Barret Nerin.
¿Se trasplanta algo más allá de la piel?
De acuerdo con el entrevistado, "se trasplantó la nariz completa, incluyendo fosas nasales; los labios, con toda su musculatura; y los nervios de la parte central de la cara". Asimismo, se incluyeron "parte de las mejillas, el mentón con el hueso de debajo, los dientes y la parte anterior del maxilar para reconstruir toda esa zona".
En cuanto a posibles riesgos previos a la cirugía, el médico comentó que existe una alta probabilidad de muerte y que esto le es comunicado al paciente. "El paciente puede fallecer durante la inducción de la inmunosupresión, por infecciones o por complicaciones en las semanas siguientes", explicó. También afirmó que hay "riesgos a largo plazo por los medicamentos inmunosupresores, que pueden causar enfermedades o acortar la expectativa de vida". Pero recordó que todo esto busca que, "aunque la vida sea más corta, sea muchísimo más plena; un riesgo que los pacientes con desfiguración suelen considerar que vale la pena".
"Se puede cantar victoria": Médico que realizó el primer trasplante completo de cara
Finalmente, el Dr. Joan Pere Barret Nerin, indicó que no ha habido ningún rechazo fuerte a Carme y que se puede "'cantar victoria' en el sentido de que no ha habido rechazo agudo, la paciente ya recuperó la sensibilidad en los tejidos y los músculos han iniciado su función, permitiéndole gesticular". Pero recordó que aún queda un largo camino en la rehabilitación, "fisioterapia facial y logopedia para volver a aprender a sonreír, tragar y hablar correctamente. Actualmente lleva 4 meses de recuperación, pero el desarrollo completo se verá en unos 12 meses".
Concluyó su intervención indicando que en el futuro cualquier persona podría también acceder a este proceso quirúrgico si lo requiere.