El incendio forestal que se registra en el Parque Nacional Natural Las Hermosas, zona rural de Buga, Valle del Cauca, ha afectado 1.500 hectáreas de bosque y amenaza el hábitat del oso de anteojos.
El secretario de Gestión del Riesgo del Valle, Francisco Tenorio, señaló que la emergencia, que lleva más de 50 días, genera preocupación por el daño a la biodiversidad y por el impacto que la pérdida de cobertura vegetal podría tener sobre la regulación del agua.
"El reporte que tenemos del cuerpo de bomberos voluntarios de Guadalajara de Buga y de la Oficina Municipal de Gestión del Riesgo de Desastres de Buga es que más de 1.500 hectáreas se han consumido de vegetación, de bosque nativo. Y pues esto es un gran problema para la biodiversidad, para un sitio que prácticamente comprende zona de páramo y que abastece de agua natural a los vallecaucanos", señaló Tenorio.
El incendio destruye el hábitat del oso de anteojos
Uno de los mayores impactos de la emergencia está relacionado con la pérdida de hábitat para especies que viven en este ecosistema. El fuego ha arrasado con vegetación nativa, incluidos frailejones y zonas de bosque que hacen parte del territorio donde el oso de anteojos encuentra alimento y refugio.
La destrucción de estas áreas obliga a la fauna silvestre a desplazarse en busca de lugares donde pueda sobrevivir. Entre las especies que podrían verse afectadas por la pérdida de su territorio están los osos de anteojos, las dantas de montaña y los pumas, que pueden terminar movilizándose hacia zonas más bajas o incluso hacia áreas habitadas.
La situación representa un riesgo adicional para estas especies, debido a que el desplazamiento provocado por la pérdida de su hábitat puede aumentar su exposición a otros peligros y alterar el equilibrio natural del ecosistema.
El daño ambiental también está relacionado con la pérdida de los frailejones y de la cobertura vegetal que cumple una función esencial en la regulación hídrica de esta zona de montaña.
El fuego avanza también por debajo de la tierra
Las labores de control se han complicado por las características que presenta actualmente el incendio. Según explicó el secretario de Gestión del Riesgo del Valle, las llamas no solamente permanecen visibles en algunos sectores, sino que también avanzan por debajo de la superficie.
"Este incendio forestal se encuentra en dos fases: una donde podemos observarlo y otra que se encuentra en zona de subsuelo, lo que hace más difícil realizar las labores de extinción. Las labores se están centrando en este momento básicamente en crear líneas de defensa para impedir el avance de este incendio forestal", agregó.
La mayor dificultad: llegar a la zona
Una de las principales dificultades para controlar esta emergencia ambiental es el acceso a la zona, debido a que llegar a algunos de los puntos afectados requiere cerca de cuatro horas de desplazamiento en vehículo y otras tres caminando.
Por ello, las autoridades mantienen la solicitud de apoyo aéreo al Gobierno Nacional y a la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), con el sistema Bambi Bucket para apoyar las labores de extinción.
"Hemos venido insistiendo en la activación del protocolo aéreo al Gobierno Nacional, a la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo, y también apoyamos en esa coordinación desde otros municipios trayendo brigadas forestales desde otros cuerpos de bomberos del departamento", indicó Francisco Tenorio.
Y es que la utilización del sistema Bambi Bucket permite transportar y descargar grandes cantidades de agua desde aeronaves sobre zonas de difícil acceso.
El incendio podría afectar el suministro de agua de Tuluá
Además del impacto sobre la fauna y la vegetación, existe preocupación por las consecuencias que la destrucción del ecosistema podría generar sobre el recurso hídrico.
Cabe resaltar que la zona afectada hace parte del sistema natural que regula las fuentes de agua de la región y tiene relación con el abastecimiento del río Tuluá. Por eso, organismos de socorro y autoridades locales han advertido que la continuidad del incendio y la pérdida de cobertura vegetal podrían afectar el suministro de agua del municipio.
Por ahora, la emergencia continúa bajo seguimiento de las autoridades y organismos de socorro, mientras se espera una respuesta frente a la solicitud de apoyo aéreo.
Incendios activos en el Valle
Tenorio señaló que permanecen activos los incendios forestales en Buga y en el corregimiento de Tenerife, en El Cerrito, este último con afectaciones que ya alcanzaron jurisdicción del municipio de Palmira, sin embargo, confirmó que el incendio forestal del municipio de Trujillo, cerca del páramo del Duende, ya fue liquidado.
"Ya se logró liquidar el incendio forestal en jurisdicción de Trujillo, en cercanía al páramo del El Duende. Actualmente tenemos el de Guadalajara de Buga y el del corregimiento de Tenerife, que ya saltó también a jurisdicción del municipio de Palmira", indicó.
La presencia simultánea de varios incendios dificulta la disponibilidad de personal para atender las emergencias. "Son los incendios que tenemos activos en estos momentos, y eso hace difícil que podamos recoger la mayor cantidad de voluntarios de organismos de socorro que puedan acompañar esta liquidación cuando tenemos otros focos de incendios forestales en el departamento", agregó el funcionario.
Ante la dificultad para controlar el incendio desde tierra, las autoridades mantienen el llamado al Gobierno Nacional para activar el apoyo aéreo con el sistema Bambi Bucket, que permitiría llevar agua hasta los puntos de difícil acceso y reforzar las labores de extinción.
Claves del tema en cuatro preguntas:
¿Cuántas hectáreas ha afectado el incendio forestal en Buga?
De acuerdo con el reporte entregado por las autoridades locales y departamentales, el incendio forestal ha afectado más de 1.500 hectáreas de vegetación y bosque nativo en zona rural de Buga. Esta emergencia lleva más de 50 días.
¿Por qué es tan difícil controlar el incendio en Buga?
Una de las principales dificultades es que el fuego permanece tanto en la superficie como en zonas de subsuelo. Además, el acceso a algunos puntos es complejo, lo que dificulta el ingreso de los organismos de socorro y las labores de extinción.
¿Cómo afecta el incendio al oso de anteojos?
La pérdida de vegetación nativa, frailejones y zonas de bosque representa una pérdida de hábitat para el oso de anteojos. La reducción de su territorio puede obligar a estos animales y a otras especies, como dantas de montaña y pumas, a desplazarse hacia zonas más bajas en busca de alimento y refugio.
¿El incendio podría afectar el agua de Tuluá?
Las autoridades han advertido que la destrucción de la cobertura vegetal en esta zona de páramo podría afectar la regulación de las fuentes hídricas que abastecen al municipio de Tuluá. Por esa razón, el incendio no solo representa una emergencia ambiental, sino también una situación que mantiene en alerta frente al recurso hídrico.