La llegada de Jorge Iván Ospina a la intervención de la Nueva EPS se da en medio de cuestionamientos por su perfil y por el proceso que llevó a su designación. El 10 de abril, en plena incertidumbre sobre el futuro de la entidad, la entonces superintendente ad hoc, Luz María Múnera, decidió prorrogar la toma forzosa pese a la oposición del Comité, que advirtió inconsistencias en el debido proceso.
En ese contexto, Ospina —médico, exalcalde de Cali y excongresista— asumió como interventor en medio de advertencias de la propia Superintendencia sobre su experiencia, calificada como de “riesgo alto”. Sin embargo, en entrevista con La FM, defendió su llegada al cargo y lanzó un mensaje directo: “Denme un chance, porque de esto yo sé”.
Una sola meta: evitar la liquidación
Desde el inicio, Ospina dejó claro cuál es su objetivo principal: “No hay sino una tarea, que la Nueva EPS no sea liquidada”. Para lograrlo, planteó una hoja de ruta basada en cinco ejes: dignificar, sanear, capitalizar, transparentar y regular.
Sobre el primero, advirtió la gravedad de la situación de los usuarios: “Las personas están sufriendo daño por la falta de una atención oportuna”, lo que, según explicó, obliga a un “plan de choque” para garantizar servicios básicos como medicamentos e interconsultas.
En materia financiera, reconoció desorden en las cuentas: “Esclarecer claramente las cuentas por pagar, a quién se le debe pagar y cuáles son”, dijo al referirse al proceso de saneamiento.
Críticas al manejo interno y plan de pagos
Uno de los puntos más duros de la entrevista fue su diagnóstico sobre el sistema de pagos a proveedores. Ospina aseguró que el modelo actual es improvisado y poco técnico:
“Es la primera vez que estoy en una organización donde el plan de pagos se hace casi de manera intuitiva”.
Incluso fue más allá al calificarlo como: “un plan de pagos, perdón y entre comillas, morboso”, en el que “se paga de acuerdo a la mesa y no se paga de acuerdo a lo contratado”.
Frente a esto, anunció que liderará un plan de choque para normalizar los giros, clave para destrabar la atención a los afiliados.
Respuesta a cuestionamientos por su perfil
Sobre las críticas a su nombramiento, Ospina apeló a principios constitucionales y cuestionó los señalamientos en su contra: “Muchas acusaciones se desarrollan desde la posverdad”.
Además, defendió su trayectoria y lanzó un reto directo a quienes ponen en duda su experiencia:
“Quisiera preguntarle a la persona que si mi perfil no cumple para liderar una EPS, entonces yo no sé qué tipo de perfil demandan”.
Y agregó: “Presentemos las hojas de vida, la de ella y la mía, ante la opinión pública”.
En medio de la entrevista el nuevo interventor de la Nueva EPS también pidió que le dieran la oportunidad para este puesto.
“Denme un chance, porque con el tiempo que me den, vamos a poder recuperar una entidad fundamental”.
Duro diagnóstico del sistema de salud
El nuevo interventor también hizo una crítica estructural al modelo de salud en Colombia, al señalar que:
“Nuestro modelo es un modelo lleno de incentivos perversos” y “el ser humano es fracturado en diferentes actores y no es visto como un ser integral”.
En esa línea, lanzó una advertencia sobre la financiación del sistema:
“La UPC jamás alcanzará”, al considerar que los incentivos actuales promueven una mayor demanda de servicios sin resolver las causas de fondo.
Por eso, insistió en la necesidad de una reforma estructural: “Llevamos 20 años enterrando EPS”.
Tecnología, fallas estructurales y crisis acumulada
Ospina también cuestionó el rezago tecnológico de la entidad, al afirmar que:
“Es imposible que una organización de esta magnitud no tenga un sistema SAP” y que aún opere con herramientas básicas como Excel.
A su juicio, la crisis no es reciente:
“La génesis del problema viene desde mucho antes”, dijo, al rechazar que la situación actual sea solo consecuencia de los últimos años de intervención.