En el departamento de La Guajira, la extrema sequía ha generado una profunda crisis para familias, animales, productores y comunidades indígenas que viven apartados en la zona Norte Extrema de La Guajira.
En el municipio de Maicao, las familias aseguran que conseguir el líquido es cada vez más difícil y costoso. No lo necesitan solamente para beber o cocinar: también requieren agua para bañarse, lavar la ropa, limpiar sus casas y realizar las tareas básicas del día a día. Una situación que se ha agravado por la falta de lluvias y la disminución del caudal del río Jordán, una de las principales fuentes de abastecimiento del municipio.
Conseguir agua cuesta cada vez más
Ante la escasez, muchas familias recurren a los carrotanques y a los ‘burritos’ para abastecerse. Según los habitantes consultados por La FM, un servicio que antes podía costar alrededor de 60.000 pesos ahora puede llegar hasta los 180.000 pesos.
Quienes no tienen cómo pagar un carrotanque completo recurren a los llamados ‘burritos’, burros utilizados para transportar recipientes con agua hasta las viviendas. Este servicio también aumentó: pasó de unos 6.000 pesos a cerca de 15.000 pesos. El agua que se transporta en estos animales proviene, según los habitantes, de albercas o depósitos caseros.
“El agua no llega a donde debe llegar. Padecemos de este servicio todo el tiempo, no tenemos agua en nuestras casas. Hay calor, nos toca bañarnos una vez al día, ir a donde un vecino a que nos regale un poquito de agua para el consumo. Damos gracias a Dios que tenemos vida, pero es triste que no tengamos agua”, dijo María Cruz, del barrio Altos de Parrantial de Maicao.
La sequía golpea también a los animales
La emergencia es todavía más grave en la Alta Guajira. Los jagüeyes, que son una de las principales fuentes de agua para las comunidades rurales y sus animales, están perdiendo sus reservas por la falta de lluvias. En algunos lugares, el poco líquido que queda presenta condiciones que generan preocupación y no es apto para el consumo humano.
Un balance preliminar de Fedegán establece que entre el primero de junio y el primero de agosto de este año murieron 2.206 animales en La Guajira, en medio de la sequía asociada al fenómeno de El Niño.
“Los animales se nos están muriendo, nos toca venderlos porque no hay agua para que ellos puedan consumir. No hemos recibido ninguna ayuda, aquí no llegan los carrotanques, no tenemos acceso a agua, nos toca caminar hasta cinco horas para conseguir agua y llenar así sea dos pimpinas y que nos dure”, dijo uno de los habitantes en el corregimiento de Tawaira en la Alta Guajira.
Impactos asociados al fenómeno de El Niño
La situación ocurre en medio de las condiciones asociadas al fenómeno de El Niño, que están agravando la temporada seca y reduciendo la disponibilidad de agua en diferentes zonas del departamento. Corpoguajira ha advertido que entre los efectos de este fenómeno están precisamente la disminución de las fuentes hídricas, el aumento de las temperaturas y las afectaciones sobre la agricultura y la seguridad alimentaria.
No es desconocimiento alguno que el departamento de La Guajira históricamente ha tenido dificultades para garantizar el acceso al agua y cada temporada vuelve a dejar en evidencia la fragilidad de muchas comunidades que dependen de fuentes naturales, jagüeyes, albercas y sistemas de distribución que no siempre logran cubrir sus necesidades.
Inspección de la Corte Constitucional y evidencia de la crisis por agua
En el corregimiento de Jojoncito, en Uribia, la comisión encontró que la comunidad utiliza para consumo humano un reservorio superficial, un jagüey, que presentaba signos de posible contaminación por heces fecales de animales de corral y microalgas, que le daban una coloración verdosa al agua. La Corte tomó muestras para su análisis.
El hallazgo se produjo durante la inspección realizada por la Corte en el marco del seguimiento a la Sentencia T-302 de 2017, que declaró un estado de cosas inconstitucional por la vulneración de derechos fundamentales de la población Wayuu, entre ellos el acceso al agua, especialmente en los municipios accionados como Maicao, Riohacha, Uribia y Manaure.
Llamado al Gobierno Nacional
Mientras avanza la temporada seca, los habitantes de Maicao y de la Alta Guajira piden al Gobierno Nacional una respuesta urgente. No están pidiendo agua solamente para beber, piden agua para bañarse, cocinar, lavar la ropa, mantener la higiene de sus hijos y cuidar a sus animales.
“Hacemos un llamado al presidente de la República para que se apersone de esta situación, porque no tenemos agua, estamos secos, nos toca enviar a nuestros hijos al colegio sin bañarse porque no hay. Muchas veces dejan de ir porque no hay para lavar los uniformes”, dicen las comunidades indígenas en la Alta Guajira.
Preguntas clave del tema:
¿Por qué se agravó la falta de agua en La Guajira?
La temporada seca y las condiciones asociadas al fenómeno de El Niño han reducido las lluvias y, con ellas, el nivel de fuentes como el río Jordán y los jagüeyes. En Maicao, esto ha dificultado el abastecimiento de las familias y ha aumentado la dependencia de carrotanques y otros medios de transporte de agua.
¿Cómo está afectando la sequía a las comunidades y a los animales?
La falta de agua no solo afecta el consumo. Las familias tienen dificultades para bañarse, lavar ropa, cocinar y mantener la higiene. Algunos niños, según los habitantes, han dejado de asistir a clases porque no tienen agua para lavar sus uniformes. En la Alta Guajira, los jagüeyes se están secando y la sequía también ha provocado la muerte de 2.206 animales entre junio y agosto de 2026, según un balance preliminar de Fedegán.
¿Qué están pidiendo las comunidades al Gobierno Nacional?
Los habitantes piden una respuesta urgente para garantizar agua de manera permanente y no solamente mediante soluciones temporales. Reclaman el líquido para beber, cocinar, bañarse, lavar, enviar a los niños al colegio y atender a sus animales. La situación vuelve a poner sobre la mesa las obligaciones del Estado frente a la crisis reconocida por la Sentencia T-302 de 2017.