En medio de la audiencia sobre el doble crimen de las hermanas Hernández, asesinadas y enterradas en una fosa en Malambo (Atlántico), el pasado martes de Carnaval, la fiscal del caso reveló la existencia de un testigo presencial mientras cometían el asesinato.
El testigo señaló que Juan David Taboada (alias Tata) y el menor de edad que habría pertenecido a las disidencias de las Farc, planearon el doble crimen para que las adolescentes no divulgaran su actuar delictivo.
Fiscal pide cárcel para implicados: testimonio clave
La Fiscalía aseveró que el testigo que estuvo presente en el crimen responde al nombre de Miguel Caleb Velandia Mejía.
Según lo expuesto por el organismo judicial, el testimonio de dicho joven aporta información relevante sobre las circunstancias de tiempo, modo y lugar en que ocurrieron los hechos que terminaron con el asesinato de las menores identificadas como Sheridan Sofía y Keila Nicole Hernández Noriega.
Según lo expuesto en la audiencia, el testimonio es clave y reconstruye cómo ocurrió el crimen y señala acuerdo previo entre los responsables.
La fiscal aseguró que "el día 5 de marzo del 2026 rindió declaración jurada el ciudadano Miguel Caleb Velandia Mejía, diligencia en la que se aportó información relevante acerca de las circunstancias de tiempo, modo y lugar en que se desarrollaron los hechos objeto de esta investigación".
Acuerdo previo para silenciar a las víctimas
De acuerdo con el relato del testigo, los homicidios habrían sido producto de un acuerdo previo entre dos personas conocidas con los alias de “El Mono” y “El Tata”, quienes habrían decidido acabar con la vida de las jóvenes para evitar que revelaran información que pudiera comprometerlos.
"De su relato se desprende una reconstrucción circunstanciada del contexto en el cual se produjo la muerte violenta de las menores, así como la dinámica concreta mediante el cual fueron ultimadas", se señaló.
Trascendió, además, que el testimonio logró evidenciar "la existencia de un acuerdo previo entre los sujetos conocidos con el alias de El Mono y alias El Tata, orientado a eliminar a las víctimas con el propósito de evitar que éstas revelaran información que pudiera comprometerlos a ellos, a quienes se encontraban de partiendo en el lugar de los hechos".
Según la declaración, el menor de edad conocido como alias El Mono, actualmente investigado en el Sistema de Responsabilidad Penal para Adolescentes, disparó en dos ocasiones contra la menor Sheridan Sofía Hernández Noriega, causándole la muerte en presencia de Juan David Taboada Olivera, alias El Tata.
El segundo homicidio: una acción conjunta
El testimonio también describe la forma en que se produjo el segundo asesinato.
Velandia Mejía aseguró que "Juan David Taboada Olivera intervino directamente en la acción criminal reduciendo físicamente a la menor Keila Nicole Hernández Noriega, para que posteriormente alias El Mono la degollara con un arma blanca, lo que finalmente le causó la muerte".
Para la Fiscalía, estos hechos evidencian una actuación coordinada entre los implicados, lo que refuerza la hipótesis de una coautoría en el doble homicidio.
La declaración señala que los implicados temían que las menores revelaran información a otra estructura delincuencial, la cual presuntamente planeaba atentar contra una de las personas que se encontraba en el lugar de los hechos.
Este temor habría sido el detonante de la decisión de silenciar a las víctimas, según lo relatado por el testigo.
Intentaron ocultar el crimen
Otro de los elementos revelados en la diligencia judicial es el comportamiento posterior al asesinato.
"Según el testimonio, los responsables cavaron una fosa en el patio de la vivienda donde ocurrieron los hechos, enterraron los cuerpos de las menores y cubrieron el lugar con arena y vegetación, en un intento por ocultar el crimen", dijo la fiscal.
Estos datos, según la Fiscalía, coinciden con las actas de levantamiento de los cadáveres realizadas en el barrio Maranhata de Malambo, así como con los informes preliminares de necropsia de Medicina Legal.
Al analizar el conjunto de pruebas —el testimonio del testigo presencial, los hallazgos forenses, la escena del crimen y la conducta de ocultamiento de los cuerpos—, la Fiscalía considera que existe un cuadro probatorio coherente que permite inferir la participación de Juan David Taboada Olivera en el doble homicidio.
En ese sentido, el ente acusador sostiene que se cumple el primer requisito del artículo 308 del Código de Procedimiento Penal, lo que sustenta la imputación en calidad de coautoría impropia, conforme a lo establecido en el artículo 29 del Código Penal y la jurisprudencia de la Sala de Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia.
Fiscalía pidió cárcel para los implicados
La Fiscalía solicitó medida de aseguramiento en centro carcelario intramural para Juan David Taboada, señalado de haber participado en el asesinato de las hermanas Hernández.
La fiscal aseguró que tanto Taboada como el menor de edad implicado son un peligro para la sociedad.
"Solicito respetuosamente que se imponga medida de aseguramiento en centro carcelario contra el procesado Juan David Taboada Olivera, porque considero que esta medida es la única idónea para garantizar la seguridad de los padres de los menores, quienes hoy son víctimas de extorsión y amenaza", indicó la fiscal.
Y añadió: "Señor juez, la justicia no es oportuna y proporcional, si no se hace justicia. No debemos permitir que este caso se convierta en una cifra más de violencia contra los niños en nuestro departamento y Colombia entera. Por todo lo anteriormente expuesto, su señoría, apoyo y reitero la solicitud desplegada por el ente fiscal. Solicito cárcel para los implicados".