Un día como hoy, pero en 2025, se cumple un año del atentado contra el senador y precandidato presidencial Miguel Uribe Turbay, ocurrido mientras realizaba un acto de activación en el Parque El Golfito, en el barrio Modelia de Bogotá. Este hecho generó momentos de tensión y expectativa, en los que cada pronunciamiento por parte de su familia, allegados y la clínica que estuvo al tanto de su salud (la Fundación Santa Fe) resultaba clave. Al mismo tiempo, avanzaban las investigaciones para identificar a los responsables materiales e intelectuales y, de manera progresiva, dar respuesta a una pregunta que, hasta hoy, sigue abierta: ¿quién atentó y asesinó a Miguel Uribe Turbay?
Con base en este contexto y en un intento por aportar elementos relevantes a la investigación, Jefrín Garavito, director de la Unidad de Investigación Criminal de la Defensa, aseguró en entrevista con La FM Fin de Semana que, durante un análisis solicitado por la representación de víctimas, se logró evidenciar el ingreso de armas y la realización de pruebas sin ser detectados en la clínica donde permanecía Miguel Uribe.
El entrevistado explicó que el ejercicio se llevó a cabo tras el atentado contra el precandidato, con el objetivo de evaluar las condiciones de seguridad. “Una de las cosas que se nos pidió fue realizar un análisis de la vulnerabilidad de Miguel ya en el hospital”, afirmó, al detallar que el procedimiento incluyó actividades dentro de las instalaciones médicas.
¿Cómo se logró ingresar armas a la clínica sin ser detectados?
Garavito indicó que los investigadores lograron ingresar elementos prohibidos sin ser identificados. “Los investigadores del caso realizaron el ingreso de algunos elementos como, por ejemplo, armas sin ser detectados por parte de los guardias de seguridad”, señaló, al precisar que el acceso se dio tanto en la entrada como en los pisos donde se encontraba el paciente.
También relató que se realizaron sobrevuelos con drones en las inmediaciones del lugar. “Se realizaron sobrevuelos con drones al lado de la habitación de Miguel y, a pesar de que teníamos autoridades alrededor, nunca fueron detectados”, dijo, subrayando que estas acciones hicieron parte de un ejercicio controlado.
Según explicó, todas las actividades fueron documentadas. “Todo esto fue controlado, bajo órdenes de trabajo y documentado precisamente para poderlo presentar”, indicó, al señalar que los resultados fueron entregados en un informe que llegó a instancias internacionales.
El director precisó que el análisis incluyó la identificación de diferentes fallas en los protocolos. “Estos pequeños fallos que podían ser grandes al momento de un atentado fueron los que se tuvieron en cuenta”, sostuvo, al referirse a los hallazgos derivados del estudio.
¿Qué fallas de seguridad se identificaron tras el atentado?
Garavito explicó que antes del atentado ya existían solicitudes para reforzar la protección. “Tenemos una trazabilidad de varios correos y solicitudes que se hicieron a la Unidad Nacional de Protección y a diversas autoridades para reforzar esos esquemas de seguridad”, afirmó.
Sin embargo, aseguró que dichas medidas no se implementaron. “Eso no se dio”, indicó, al agregar que, aunque existía un esquema, este resultó insuficiente. “Contaba con un esquema de seguridad, pero ya nos dimos cuenta que fue muy bajo”, señaló durante la entrevista.
El funcionario agregó que se esperaba un refuerzo mayor en el entorno hospitalario. “Esperábamos que una vez él estaba en la clínica, los esfuerzos de seguridad iban a ser mayores”, dijo, al mencionar la presencia de distintas autoridades en el lugar.
No obstante, reiteró que el análisis evidenció fallas. “Había policía, unidad nacional de protección, dirección de inteligencia, pero al realizar las pruebas de vulnerabilidad definitivamente habían elementos que fallaban”, sostuvo.
Garavito enfatizó que el ejercicio buscaba evaluar riesgos reales. “Nosotros esperábamos no lograrlo, esperábamos no poder pasar los filtros de seguridad”, afirmó, al indicar que el resultado evidenció debilidades en los controles.
También, señaló que el informe fue entregado a la representación de víctimas. “Todo quedó documentado y entregado al abogado que solicitó este análisis de vulnerabilidad”, concluyó, al reiterar que los hallazgos fueron presentados ante instancias correspondientes.