Ante la compleja situación que enfrenta el sur del departamento, especialmente los habitantes de Chaparral y sus veredas por los cerca de 1.000 sismos de magnitudes entre 2.0 y 4.5 registrados desde el 20 de septiembre, la Gobernación del Tolima llegó a la zona para entregar el kit del “primer respondiente” a los presidentes de Junta de Acción Comunal de los corregimientos de Amoyá, Las Hermosas y La Marina. Estas herramientas permitirán atender emergencias mientras los expertos del Servicio Geológico Colombiano concluyen los estudios de campo sobre el fenómeno sísmico en la región.
Sin embargo, la principal preocupación de los líderes comunitarios sigue siendo la incertidumbre y el agotamiento generado por los constantes movimientos que no dan tregua en el Cañón de las Hermosas.
“No podemos dormir por el movimiento de la tierra”
Los relatos de los habitantes reflejan el nivel de angustia que se vive en los sectores rurales, donde los temblores y los rugidos de la tierra se sienten con mayor fuerza:
“Estamos viviendo momentos muy críticos. Desde el domingo anterior son cerca de 1.000 sismos y es una zozobra constante. En la zona rural se siente peor que en el casco urbano; hay personas que no pueden ni dormir”, relató Anuar Fernando Quijano, dirigente campesino de La Marina.
Por su parte, Luisa Fernanda Portela, residente de la vereda La Alemania, describió la extrema contingencia que afronta su comunidad:
“Una cosa es contarlo y otra es estar en el Cañón de las Hermosas y vivirlo. La gente escucha retumbos muy fuerte cada vez que tiembla y la verdad es que estamos muy afectados. Las personas están durmiendo fuera de sus casas, sentadas, porque hay un sismo cada cinco minutos”, señaló.
Intervención institucional y apoyo en salud mental
Frente a esta crisis, la gobernadora del Tolima, Adriana Magali Matiz, programó la visita de un equipo de geólogos y solicitó al Gobierno Nacional un sobrevuelo técnico para evaluar los riesgos en las 28 veredas de la zona. Asimismo, la mandataria solicitó formalmente al Ministerio de las TIC la instalación de tres antenas de internet satelital Starlink ante la falta de señal móvil en el cañón, e instó a los líderes comunitarios a capacitarse en gestión del riesgo familiar. En paralelo, brigadas de la Secretaría de Salud del Tolima y del Hospital San Juan Bautista brindan atención en salud emocional para apoyar a las familias afectadas por el pánico y el cansancio acumulado.
¿Qué está ocurriendo en el sur del Tolima?
Se registra una intensa actividad telúrica por cuenta de un enjambre sísmico que supera los 1.000 temblores, con magnitudes entre 2.0 y 4.5 en la escala de Richter, lo que ha generado zozobra y ha obligado a muchas familias a dormir fuera de sus casas.
¿Quiénes son los principales afectados y quiénes están atendiendo la contingencia?
Los más afectados son los pobladores rurales de las veredas y corregimientos como La Marina, Amoyá y Las Hermosas en Chaparral, mientras que la atención está a cargo de la Gobernación del Tolima, la Alcaldía de Chaparral, el Hospital San Juan Bautista, organismos de socorro y el Servicio Geológico Colombiano.
¿Dónde se concentra la mayor intensidad de esta emergencia sísmica?
El fenómeno tiene su epicentro principal en el municipio de Chaparral, sintiéndose con especial fuerza y retumbos en las 28 veredas que integran el Cañón de las Hermosas y el corregimiento de La Marina, en el sur del Tolima.
¿Cuándo comenzó a registrarse este enjambre de temblores en la región?
La seguidilla de movimientos telúricos continuos inició desde el pasado domingo 20 de septiembre y se ha mantenido durante toda la semana, registrando réplicas con frecuencia de hasta cada cinco minutos.
¿Por qué las autoridades departamentales intervinieron de forma prioritaria en Chaparral?
Debido al alto riesgo para las comunidades campesinas y la interrupción de sus dinámicas cotidianas por el pánico, lo que motivó la entrega de kits de primer respondiente, la solicitud de conectividad satelital Starlink, sobrevueles técnicos y brigadas de salud mental para acompañar a la población golpeada por el agotamiento emocional.