¿Quién era la mujer de la tercera edad que murió en Cúcuta quejándose por la falta de medicamentos?

La adulta mayor falleció dentro de un dispensario en Cúcuta mientras reclamaba medicamentos pendientes para su hijo discapacitado
Cecilia Quintero, de 70 años, murió mientras se quejaba por retrasos en medicamentos que, según denunció, estaban pendientes desde septiembre. Crédito: Freepik - redes sociales

Las quejas por retrasos en medicamentos siguen creciendo en distintas regiones del país. Esta vez, la situación tuvo un desenlace fatal: una mujer de la tercera edad murió dentro de un punto de dispensación en Cúcuta mientras reclamaba fármacos esenciales para su familia.

El hecho se registró el martes 24 de febrero en la sede Caobos de Cafam, en la ciudad de Cúcuta, donde una mujer de la tercera edad perdió la vida mientras esperaba respuesta por la entrega de medicamentos.

Según versiones conocidas por el sindicato del sector salud en Norte de Santander, la mujer había llegado desde temprano al dispensario para reclamar insumos y fármacos indispensables para su hijo en condición de discapacidad y para su esposo.

Testigos señalaron que, en medio del reclamo por la demora en la atención, se habría presentado una discusión con un funcionario del lugar. Minutos después, la mujer se desplomó.

Personas que estaban en el punto intentaron auxiliarla y realizar maniobras de reanimación, pero falleció en el sitio.

El vocero sindical Aristides Hernández aseguró que, de acuerdo con quienes presenciaron el hecho, el impacto emocional habría sido determinante en el desenlace.

¿Quién era la mujer que murió en el dispensario?

La mujer fue identificada como Cecilia Quintero, de 70 años, residente en Cúcuta. Era madre y cuidadora principal de un hijo en condición de discapacidad, quien requiere de manera permanente pañales y metadona para su tratamiento.

Según su propio testimonio, antes de desplomarse dentro del dispensario, llevaba meses enfrentando demoras en la entrega de los medicamentos. Aseguró que desde septiembre del año pasado tenía pendientes acumulados y que, pese a acudir en varias oportunidades, no recibía respuesta clara.

“Estamos en febrero y no me entregan lo que quedó pendiente desde enero, teniendo pañales aquí mismo”, habría manifestado minutos antes del hecho.

Además de los insumos para su hijo, también estaba gestionando medicamentos para su esposo, lo que, según personas cercanas, aumentaba su preocupación ante la interrupción de los tratamientos.

De acuerdo con lo relatado en el lugar, la mujer cuestionó presuntas fallas administrativas y demoras reiteradas en la dispensación, situación que la llevó a insistir públicamente en su reclamo poco antes de sufrir el colapso.

Tras lo ocurrido, Cafam lamentó el fallecimiento y anunció la apertura de una investigación interna para esclarecer las circunstancias del hecho.

La entidad indicó que serán las autoridades competentes las encargadas de determinar las causas clínicas del deceso.

El caso vuelve a poner bajo la lupa las reiteradas quejas de usuarios de la Nueva EPS, quienes han denunciado:

  • Largas filas en dispensarios.
  • Entregas incompletas.
  • Pendientes acumulados por meses.
  • Interrupciones en tratamientos crónicos.