Desde el pasado 1 de febrero entraron en vigor varias de las medidas y tasas arancelarias impuestas en medio de la crisis diplomática entre Colombia y Ecuador. Con esto, los primeros efectos ya son evidentes en la región de frontera y el primer golpe se lo lleva el sector del transporte de carga.
Con preocupación, representantes de diferentes sectores gremiales y empresariales del comercio exterior han retratado una misma imagen: una frontera con un mínimo movimiento, que únicamente corresponde al tránsito de vehículos particulares; un panorama que está lejos de responder al movimiento económico cotidiano del sector.
"No ha cruzado ni un kilo de carga"
La FM llegó hasta Ipiales (Nariño), allí y en diálogo con René Verdugo, líder del sector aduanero, se reconoce que aunque las medidas arancelarias del 30% han entrado en vigencia, en el puente internacional de Rumichaca, ningún vehículo ha pagado la denominada "tasa de seguridad", impuesta por el gobierno de Daniel Noboa, del vecino país.
En contraste, los vehículos de carga han dejado de transportar las mercancías que usualmente se movían en este mercado estratégico de socios comerciales, y que hoy se ha visto fragmentado, golpeando duramente a quienes integran la cadena logística de todo el movimiento y dinamismo económico de la zona.
Afectación a las operaciones del comercio internacional
Por otra parte, todos los sectores que funcionan alrededor de la frontera y a escalas más pequeñas que las de importación y exportación han visto en sus bolsillos un reflejo de la distancia que han tomado los gobiernos de ambos países. Según explica Oscar Obando, representante del comercio exterior en Ipiales, es toda una cadena de personas y empresas que se ven golpeadas.
"Nuestras operaciones de comercio internacional se han bajado un 90%. Hay toda una cadena logística afectada por estas medidas, empezando por el importador, el exportador y detrás de eso está el camionero que transporta la mercancía, está el bracero, el comisionista, el encargado del depósito habilitado donde ingresa la mercancía, donde tiene que cumplir el proceso de nacionalización" advierte el líder del sector.
Exigencias a los gobiernos
A cada lado de la frontera se coincide en un solo llamado a los gobiernos tanto del Ecuador como de Colombia y a quienes los lideran. El llamado es a permitir que el cordón fronterizo restablezca su total normalidad y no se siga viendo afectado por "razones de egos", que finalmente dan directo en el bolsillo de familias colombianas y ecuatorianas.
En este sentido, las comunidades se han movilizado este 3 de febrero en un clamor claro para permitir el desarrollo de toda actividad laboral y comercial en la zona de frontera, como se habían adelantado previo al comienzo de la crisis diplomática.