El gerente del Hospital San Rafael de Itagüí, Luis Fernando Arroyave Soto, expuso en La FM las dificultades financieras que enfrenta la institución, las deudas de las EPS y el impacto en el personal de salud, al señalar que la falta de recursos afecta la atención y el pago de salarios.
Durante la entrevista, Arroyave afirmó que la situación no es exclusiva de su hospital y explicó que el problema central es la ausencia de flujo de caja. Según dijo, “nos tienen amarrados todos los recursos en otras partes”, lo que impide adquirir insumos básicos y cumplir obligaciones laborales.
¿Qué deudas tienen las EPS con el Hospital San Rafael de Itagüí?
El gerente detalló que Nueva EPS adeuda al hospital 8.720 millones de pesos. Explicó que los pagos no se han realizado porque no se han concretado procesos de conciliación. “No nos dan cita de conciliación”, afirmó, al señalar que sin ese trámite no es posible recibir los recursos facturados.
Indicó que una situación similar ocurre con Savia Salud y otras EPS intervenidas, con las que existen valores pendientes de conciliar. Según Arroyave, aun cuando se logran acuerdos de pago, “nunca nos los cumplen”, lo que dificulta la planeación financiera y la atención de pacientes.
Arroyave sostuvo que, en muchos casos, las EPS realizan pagos parciales. Explicó que si se facturan 3.000 millones de pesos y solo se reciben 900 millones, los recursos no alcanzan para cubrir la nómina ni los insumos, especialmente en áreas como la ortopedia.
¿Cómo afecta la falta de recursos al personal de salud?
El gerente relató que el hospital atiende principalmente a personas de escasos recursos del sur del Valle de Aburrá y del suroeste antioqueño. Señaló que, ante la falta de insumos y apoyos, el personal debe buscar alternativas para atender a los pacientes, incluso consiguiendo ropa o medicamentos.
Arroyave afirmó que la crisis impacta directamente a los trabajadores, algunos de los cuales han pasado meses sin recibir salario. Recordó que al iniciar su gestión encontró atrasos de hasta siete meses y que “la gente se me desmayaba en los servicios” por la falta de alimentación y transporte.
También señaló que hay trabajadores que comparten alimentos, caminan largas distancias o permanecen en el hospital por no tener cómo desplazarse. Dijo que estas situaciones son frecuentes y que afectan a todo el personal, no a casos aislados.
En lo personal, Arroyave indicó que ha priorizado el pago de los funcionarios sobre su propio salario. “Prefiero que le paguen el sueldo a los funcionarios y me dejen de último”, afirmó, al explicar que muchos empleados son madres cabeza de familia y dependen de ese ingreso.
El gerente concluyó que la crisis requiere apoyo conjunto y pidió una “alianza nacional” para atender tanto a los pacientes como al personal de salud, reiterando que la falta de recursos sigue siendo el principal obstáculo.