A contrarreloj y bajo la lluvia: ingenieros militares lideran operación para frenar inundaciones en San Pelayo

Cuando el río avanza, la comunidad resiste: Ejército lidera muro de contención en plena emergencia invernal.
Soldados e indígenas levantan un muro de esperanza en Córdoba Crédito: Ejército Nacional

En medio de la emergencia invernal que mantiene en alerta a varias zonas del Caribe colombiano, una carrera contra el tiempo se libra en zona rural de Córdoba. Once soldados Ingenieros Militares del Ejército Nacional, junto a más de 200 habitantes de San Pelayo y Cereté, trabajan sin descanso para construir un muro de contención que busca frenar el avance del agua y evitar que decenas de comunidades pierdan sus hogares.

La estructura, que supera los dos metros de altura y deberá extenderse por más de dos kilómetros, se levanta a fuerza de trabajo humano. No hay maquinaria pesada ni soluciones definitivas: solo arena, madera, coordinación y la urgencia de proteger a familias que observan cómo el río se acerca peligrosamente a sus viviendas.

El equipo militar está conformado por los soldados Flórez, Lugo, Vargas, Ortiz, Palmera, Hernández, Martínez, Cogollo, Cardona y Jiménez, bajo el mando de la subteniente Isabel Rodríguez, única mujer del pelotón. Su labor se desarrolla en jornadas extensas, bajo lluvia constante y sobre terreno inestable, donde cada costal de arena representa una barrera adicional frente a la creciente.

La técnica utilizada responde a principios básicos de ingeniería de emergencia. Los sacos se apilan de manera escalonada para adaptarse a la presión del agua, reduciendo filtraciones y absorbiendo el impacto de la corriente. Aunque no se trata de una solución permanente, permite ganar tiempo mientras se estabiliza la situación y se evita que el río cambie su cauce.

Balance damnificados

La emergencia sigue siendo crítica. El muro aún no está terminado y la amenaza persiste para cientos de familias que viven con incertidumbre. El alcalde de San Pelayo, William Cavadia Hernández, destacó el trabajo conjunto entre comunidad y Fuerza Pública.

“Nos han enviado rescatistas muy bien capacitados, preparados para atender este tipo de emergencias y dispuestos a trabajar en equipo con la comunidad. Estamos muy agradecidos con el Ejército Nacional”, afirmó.

En el terreno, el esfuerzo adquiere una dimensión más personal. El soldado profesional Jesús Flórez explica que la misión va más allá del deber militar:

“Apoyamos a la población civil con bultos de arena para hacer el muro de contención y tratar de que el río no pierda su cauce. Esto no es solo un trabajo; es un apoyo que se hace con gratitud”.

Por su parte, la subteniente Rodríguez resalta el compromiso del grupo y la respuesta de la comunidad:

“Uno ve jornada a jornada cómo los soldados entregan lo mejor de cada uno, incluso cuando están exhaustos. El trabajo en equipo es fundamental y la comunidad también está dispuesta a ayudarnos. Estamos unidos frente a esta emergencia”.

Mientras las lluvias continúan y el nivel del agua sigue siendo una amenaza, otros Ingenieros Militares adelantan labores similares en Cereté, Montería, Madera y en departamentos como Santander y Magdalena. El objetivo es el mismo: contener el impacto de la temporada invernal y evitar que la emergencia humanitaria se profundice.

En San Pelayo, la escena se repite día tras día: manos llenando costales, filas humanas trasladando arena y un muro que crece lentamente frente al río. No es una obra monumental, pero sí una respuesta inmediata que refleja cómo, en medio de la adversidad, la cooperación entre comunidad y Estado puede convertirse en la primera línea de defensa contra la naturaleza.


Una tragedia con miles de damnificados

Hay que recordar que la emergencia provocada por las intensas lluvias en el departamento deja a casi sesenta mil familias damnificadas en diecisiete municipios.

Ante la gravedad de los hechos las autoridades locales han suspendido clases y evacuado barrios, y la comunidad se aloja en albergues mientras las calles tratan de superar el desastroso rastro del temporal.

Según información entregada por las autoridades regionales la cifra total de víctimas ronda las 140.000, de acuerdo con datos que la Gobernación, al mando de Erasmo Zuleta, le ha reportado al Gobierno nacional luego de que el presidente Gustavo Petro le ordenara a su gabinete sesionar en un consejo de ministros en Montería, la capital cordobesa. El 80% de los municipios, veinticuatro de treinta, está perjudicado.

De igual forma se conoció que al menos catorce personas han muerto y cincuenta mil viviendas terminaron destruidas. Los estragos de las precipitaciones no hacen a un lado a los despachos judiciales. De acuerdo con un censo de la Rama Judicial, 127 funcionarios del sector han tenido que evacuar sus casas forzosamente o se encuentran en riesgo de hacerlo.