Paperos multados en Bogotá reaparecen y exigen solidaridad y promoción del consumo

"Las autoridades no entienden la crisis profunda de la familia": Paperos continúan exigiendo al gobierno garantías de comercialización.
En diálogo con La FM, Orlando Molina, uno de los líderes paperos, señaló que esta comunidad aún sigue a la espera de solidaridad por parte del Gobierno nacional y de las autoridades distritales. Crédito: Adriana Cuestas - La FM

La última papatón que realizaron varios campesinos provenientes de zona rural no tuvo éxito en la ciudad de Bogotá.

El escenario se tornó desalentador cuando, detrás de sus cargas, fueron multados por parte de las autoridades al intentar comercializar el producto en la rotonda de la calle 134 con carrera 58, frente al circuito acuático del parque Simón Bolívar.

Según lo expuesto por uno de sus líderes, Orlando Molina, los precios de la papa a vigencia de 2025 fueron “quiebras absolutas, pérdidas totales”, lo que obligó al grupo de campesinos a realizar una jornada de ventas informales en las calles de la ciudad.

Tras este escenario, las autoridades les impusieron un comparendo y les solicitaron apartarse del lugar, con el argumento de que estos paperos estaban haciendo mal uso del espacio público y mal estacionamiento de los vehículos utilizados para transportar sus cargas.

Exigencia de solidaridad y consumo de papa

En diálogo con La FM, Orlando Molina, uno de los líderes paperos, señaló que esta comunidad aún sigue a la espera de solidaridad por parte del Gobierno nacional y de las autoridades distritales. Según Molina, el gremio no cuenta con plenas garantías de comercialización.

“Los precios a vigencia de 2025 fueron quiebras absolutas, pérdidas totales, y las familias hemos tenido que buscar alternativas de comercialización; las autoridades ni siquiera se solidarizan con esa quiebra y esta crisis profunda de las familias, a cambio de motivar e incentivar el consumo de papa en Colombia”, sostuvo Orlando Molina.

Por su parte, Molina añadió que, para ayudar a las familias, lo que hacen es sancionarlas y restringir las posibilidades de comercialización. “No es digno ni justo para nuestras familias”.

Jornadas de Papatón

Hay que decir que, en la capital, generalmente estas jornadas son frecuentes, en las que los campesinos llegan a distintos puntos de la ciudad con camiones cargados de sus cosechas para poder venderlas a precios más asequibles para los clientes y, por supuesto, no perder su inversión.

Esta situación se ha convertido en desaliento y falta de esperanzas para estos campesinos. Según ellos, “las autoridades no entienden la crisis profunda de la familia”, al mismo tiempo que reclaman al Ministerio de Agricultura hacer la promoción del consumo de papa en el país. “Es la herramienta para que podamos trabajar”, dijo Orlando Molina.

¿Qué dice la Asamblea de Cundinamarca?

Algunos diputados de la Asamblea Departamental de Cundinamarca se pronunciaron frente a la medida que anuló las ventas de papa en las calles de Bogotá, como fue el caso de Juan Gabriel Ayala.

“Es indignante que un productor agropecuario haya sido multado por vender un bulto de papa, que sufrió para producirlo, que le puede permitir mantener a su familia y que es el sustento de ese hogar campesino. No podemos continuar echándole la culpa de todo a los campesinos que garantizan la seguridad alimentaria de este país”, señaló el diputado Ayala.