Paro minero obliga a decretar toque de queda nocturno en El Bagre y Nechí, en Antioquia

Cada vez se agrava la situación de orden público en esta subregión del departamento
Mineros informales buscan oro en una draga artesanal de tipo brasileño en el río Nechí, en el municipio de El Bagre, departamento de Antioquia. Crédito: AFP

Sigue siendo difícil la situación de orden público en la subregión del Bajo Cauca antioqueño, por cuenta del paro minero que ya cumple más de una semana.

Por esta razón, tanto la alcaldía de El Bagre como la de Nechí definieron decretar un toque de queda nocturno, para contrarrestar el accionar violento en medio de los bloqueos en las vías.

En el municipio de El Bagre, la alcaldía decretó toque de queda entre las 8:00 p. m. y las 6:00 a.m.

Ley seca, más controles y prohibidas aglomeraciones

La medida incluye la prohibición de aglomeraciones durante ese horario y contempla sanciones para quienes incumplan la restricción, conforme a lo establecido en el Código Nacional de Seguridad y Convivencia Ciudadana.

Asimismo, se ordenó a la Policía intensificar los controles en distintos sectores del municipio.

Por su parte, en Nechí, las autoridades locales -en articulación con la Gobernación de Antioquia- establecieron un toque de queda desde las 10:30 p. m. hasta las 6:00 a. m.

Además, se decretó ley seca, prohibiendo la venta y consumo de bebidas alcohólicas hasta nueva orden.

De igual forma, en este municipio también se anunció el refuerzo de la Fuerza Pública, con patrullajes permanentes y la instalación de puestos de control tanto en zonas urbanas como rurales, con el objetivo de contener posibles alteraciones del orden público.

Las medidas se extienden a otros municipios de la subregión como Tarazá, Cáceres y Caucasia, donde igualmente se han implementado toques de queda y ley seca como estrategias para recuperar el control en medio de la crisis.

Millonarias pérdidas para los transportadores

El paro minero en el Bajo Cauca antioqueño empiezan a sentirse con fuerza en el bolsillo de los transportadores.

Según el gremio, las pérdidas superan los 17 mil millones de pesos, en medio de un panorama marcado por la violencia, el miedo en las vías y la incertidumbre.

La situación no es menor. En las últimas horas fueron incinerados tres camiones en la vía que conecta a Caucasia con Cáceres, luego de que los vehículos fueran interceptados y su carga saqueada. 

A esto se suman más de 30 automotores afectados por objetos lanzados desde distintos puntos de bloqueo, dejando a conductores y empresas en una situación crítica.

Anderson Quiceno, director de la Asociación de Transportadores de Carga en Antioquia, fue contundente al advertir que este panorama no es nuevo y que el gremio se siente cada vez más desprotegido.

Señaló que los problemas de seguridad y orden público vienen de tiempo atrás y cuestionó que no se hayan cumplido las promesas hechas al sector.

Según dijo, esta situación no solo golpea al transporte, sino también a las economías que dependen de actividades como la minería en la región.