¿Por qué protestan los taxistas en el Aeropuerto El Dorado?

Aseguran que la nueva administración de la empresa que opera en la terminal les está reduciendo el acceso a clientes y que se están usando camionetas blancas que no pagan los mismos impuestos.
Protestas de taxistas en el Aeropuerto El Dorado. Crédito: LA FM.

Una jornada de protestas y bloqueos afectó la movilidad en inmediaciones del Aeropuerto El Dorado de Bogotá, situación que generó caos para muchos viajeros que no pudieron llegar a tiempo a sus vuelos.

La problemática, según denuncian los taxistas que trabajan en la terminal aérea, radica en que hay una nueva administración de la empresa que opera en el lugar, y aseguran que hay muchas medidas arbitrarias que están afectando los ingresos de los conductores.

“Iniciamos un cese de actividades pacífico porque no se llegó a ningún acuerdo con la empresa tras tres meses de diálogo y un acta de acuerdo que se incumplió. Queremos que nos mejoren la calidad de vida. Llevamos un mes y medio trabajando a pérdidas: turnos de diez horas para lograr solo dos servicios, porque solo le dan prioridad a las camionetas blancas que no pagan los mismos impuestos que nosotros”, explicó una de las integrantes del gremio.

Adicionalmente, los conductores explican que pagan $500.000 de parqueadero mensual para poder hacer fila en los turnos, y que los operadores logísticos les dan los servicios a las camionetas sin hacer fila. “Esas camionetas no usan taxímetro y cobran las carreras al doble o triple de lo que valen, y después salen a decir que los taxistas somos los deshonestos”, manifestó otro conductor.

Otro de los hechos que piden sea investigado es que la nueva administración les planteó que ya no pagarán parqueadero, pero les descontarán el 15% de cada servicio que hagan. A esto se suma que las personas que tengan dos taxis tienen que dejar que la empresa los opere y, a cambio, les darán $100.000 diarios, pero cada dueño tendrá que asumir cambios de aceite, llantas o daños mecánicos.

“Supuestamente nos darán dos días de descanso y el dinero del producido de esas jornadas es de la empresa; es decir, se quedan con nuestro usufructo y nos dejan sin con qué pagar cuotas, impuestos, arriendos, mercados y todas nuestras responsabilidades”, dijo otra taxista.

Incluso aseguran que hay integrantes del gremio que, para poder pagar las cuotas de los vehículos, duermen en el mismo carro y pasan derecho para poder completar las carreras que necesitan.

Según los cálculos de estos trabajadores, antes de que iniciaran las operaciones de camionetas blancas, cada taxista trabajaba de 5 a.m. a 10 p.m. y lograba siete servicios (cerca de $400.000), y ahora solo hacen dos o tres (un estimado de $250.000). “De ese dinero debemos sacar para cuotas, impuestos, parqueadero, comida, gasolina y demás gastos”, explicó otro integrante del gremio.

Queremos que la Alcaldía, la Superintendencia de Transporte y demás autoridades nos escuchen e investiguen todas estas cosas que denunciamos para que medien y nos ayuden a que tengamos un acceso justo y digno al trabajo en condiciones humanas e igualitarias”, pidieron los manifestantes.

Los puntos que ya han planteado los taxistas a la empresa operadora

Detener la persecución a quienes cuestionan u opinan sobre decisiones que afectan a los conductores.

Los baños no tienen condiciones higiénicas y les quitan el servicio de agua sin previo aviso.

Las tarifas de los parqueaderos siguen altas y no hay operadores logísticos que ayuden en la organización para tomar turnos de carreras.

Que no saquen de la empresa a los vehículos que cumplen cinco años de labores.

Que las camionetas blancas se regulen, pues antes solo operaban para grupos de más de cinco personas y ahora trabajan como servicios normales desde un pasajero.