El profesor Jorge Restrepo, de la Universidad Javeriana, explicó en entrevista con La FM, en el programa Tarde, pero Llego, los alcances de la decisión del Gobierno de permitir nuevamente el porte de armas de fuego para quienes cuentan con el permiso correspondiente.
El académico señaló que la medida no significa que cualquier persona pueda llevar un arma, debido a que se requiere una autorización del Estado y el cumplimiento de unas condiciones.
Restrepo sostuvo que permitir que los ciudadanos porten armas no genera una reducción de la violencia armada ni del crimen. Según explicó, los delincuentes conocen el manejo de las armas de fuego y una persona que cuente con un entrenamiento básico podría no utilizarlas de manera letal frente a una situación en la que tenga que enfrentarse a un criminal.
“Permitir que la gente porte armas de fuego no reduce la violencia armada ni el crimen”, afirmó el profesor durante la entrevista.
El académico explicó que estudios estadísticos han encontrado que una mayor presencia de armas de fuego en las calles, plazas públicas y parques puede aumentar la criminalidad y la violencia con armas. También señaló que la presencia de estos elementos está relacionada con los suicidios cometidos con armas de fuego y con la violencia intrafamiliar.
En el caso de Colombia, Restrepo hizo referencia a estudios que, según explicó, muestran una mayor prevalencia de violencia intrafamiliar cuando existe un arma dentro de una vivienda. En este punto, aclaró que se trata de armas que pueden permanecer dentro de las casas y no necesariamente de aquellas que son llevadas a espacios públicos.
¿Qué establece el permiso para portar armas de fuego?
Restrepo explicó que en Colombia existe un régimen de control de armas de fuego y que el acceso al porte no corresponde a un derecho que tenga cualquier ciudadano. Según indicó, se trata de un permiso que el Estado concede bajo ciertas condiciones.
El académico señaló que la autorización está a cargo de la Oficina de Control Comercio de Armas, Municiones y Explosivos, ubicada en el Ministerio de Defensa, dentro del Comando General de las Fuerzas Militares.
Para obtener el permiso, explicó, la persona debe demostrar que se encuentra en una situación de riesgo que hace necesaria una medida de protección armada. Como ejemplo, mencionó a quienes manejan grandes cantidades de dinero en efectivo, como personas que pagan nóminas en el sector de la construcción o quienes realizan compras de bienes en el campo colombiano y deben hacer pagos en efectivo.
“Es un permiso concesional”, dijo Restrepo al explicar las condiciones para acceder a la autorización.
El profesor también indicó que la protección de las personas corresponde a la fuerza pública y que en Colombia existe un monopolio constitucional de las armas de fuego. Por esta razón, consideró que el país no llegaría a una situación como la descrita durante la entrevista sobre Estados Unidos.
Sin embargo, señaló que el aumento de personas autorizadas para sacar sus armas a espacios públicos puede representar un riesgo. Según explicó, quienes cuentan con un permiso deben conocer la responsabilidad que implica tener un arma y decidir si la llevan consigo a las calles.
Restrepo recordó que los permisos que habían sido suspendidos comenzaron a ser restringidos durante el gobierno del presidente Iván Duque, en diciembre de 2018. En la entrevista se señaló que esta suspensión había sido solicitada durante el gobierno anterior.
¿Una persona con permiso puede usar el arma para defenderse?
Ante la pregunta sobre qué ocurre si una persona tiene un permiso para portar un arma, se presenta un altercado y utiliza el arma causando la muerte de otra persona, Restrepo explicó que la autorización no elimina la responsabilidad jurídica.
“Si usted la usa para causarle la muerte a una persona, usted es responsable”, afirmó el profesor.
El académico explicó que la situación también aplica cuando la persona sostiene que actuó en defensa propia. En ese caso, señaló que el hecho debe ser investigado por la Fiscalía y que la persona tendrá que demostrar ante un juez que su vida estaba en riesgo.
Restrepo precisó que en Colombia no existe un derecho a tener, portar o comprar armas de fuego. Lo que existe es la posibilidad de solicitar al Estado un permiso para tener un arma en la vivienda o llevarla consigo, siempre que se cumplan las condiciones establecidas.
Además de demostrar que existe una situación de riesgo, la persona debe acreditar que cuenta con las condiciones físicas y mentales necesarias para portar un arma. El profesor explicó que, por estas razones, el acceso está sujeto a restricciones.
También se planteó si una persona armada podría detener a alguien que estuviera realizando un tiroteo. Restrepo señaló que, aunque se han presentado casos en los que personas armadas han enfrentado a quienes realizan estos ataques, esto no necesariamente ha significado una reducción en el número de víctimas.
El profesor mencionó un caso ocurrido en un país con controles sobre las armas de fuego, en el que una persona logró detener a quienes realizaban un tiroteo. Según explicó, esta persona no utilizó un arma para hacerlo, sino que se abalanzó sobre uno de los responsables y consiguió reducirlo.
Restrepo concluyó que tener un arma de fuego implica una responsabilidad y un riesgo. En ese sentido, señaló que la Policía Nacional es la institución encargada de manejar estas armas y utilizarlas para proteger a las personas.
La entrevista también abordó las armas de aire comprimido, de balines y las denominadas traumáticas. Restrepo explicó que estas armas están contempladas dentro de la regulación mencionada durante el programa y que existen restricciones para su importación y comercialización.
El profesor agregó que algunas de estas armas pueden ser modificadas y que, ante un robo, una persona no necesariamente puede saber si el elemento que porta el delincuente es un arma real, una réplica o un dispositivo de otro tipo.
¿El porte de armas reduce la violencia?
Restrepo sostuvo que permitir el porte de armas no reduce la violencia armada ni el crimen. Su explicación se basa en que los delincuentes conocen el manejo de las armas y que una persona con entrenamiento básico no necesariamente tendría las mismas capacidades para utilizarlas frente a un criminal.
También señaló que una mayor presencia de armas en espacios públicos puede estar relacionada con un aumento de la criminalidad y la violencia armada. A esto sumó la relación que, según explicó, existe entre la presencia de armas y hechos como los suicidios con armas de fuego y la violencia intrafamiliar.
No obstante, el profesor diferenció la situación colombiana de la de otros países mencionados durante la entrevista. En Colombia, explicó, el porte depende de un permiso concedido por el Estado y de la demostración de una condición de riesgo.
¿Es legal usar un arma contra otra persona?
Tener un permiso para portar un arma no significa que la persona pueda utilizarla sin asumir consecuencias jurídicas. Restrepo explicó que si el arma se utiliza para causar la muerte de otra persona, existe responsabilidad.
Cuando se argumenta defensa propia, el caso debe ser investigado y la persona debe demostrar que se encontraba ante un riesgo para su vida. La existencia de un permiso, por sí sola, no determina que el uso del arma haya sido legítimo.
Por ello, el profesor insistió en que en Colombia no existe un derecho automático a comprar, tener o portar armas de fuego, sino un permiso que puede solicitarse al Estado cuando se cumplen las condiciones establecidas.
¿Qué condiciones debe cumplir una persona para portar un arma?
Según Restrepo, quien quiera obtener un permiso de porte debe demostrar que se encuentra en una situación de riesgo que justifique la necesidad de protección armada.
Además, debe cumplir con las condiciones físicas y mentales requeridas para llevar el arma consigo. La autorización, explicó, corresponde a las autoridades encargadas del control de armas, municiones y explosivos.
El profesor señaló que las personas que reciben estos permisos deben asumir la responsabilidad sobre el arma y conocer el riesgo que implica llevarla a espacios públicos.
Finalmente, Restrepo reiteró que la Policía Nacional tiene entre sus funciones la protección de las personas y el manejo de armas de fuego. Según explicó, la presencia de un permiso no elimina la responsabilidad que pueda surgir por el uso del arma.