La directora del IDEAM, Ghisliane Echeverry Prieto, explicó en entrevista con La FM que las lluvias registradas en enero y febrero responden a condiciones climáticas inusuales y a la superposición de varios fenómenos atmosféricos. Según indicó, el país enfrenta un comportamiento distinto al histórico, con precipitaciones que se extenderán hasta mediados de febrero y que luego tenderán a disminuir. “Esperamos que las lluvias se mantengan hasta mediados de este mes y que en la segunda mitad vayan bajando paulatinamente”, señaló.
Echeverry afirmó que este escenario está relacionado con la crisis climática global. Explicó que los últimos tres años han sido los más calientes registrados y que eso no solo implica altas temperaturas, sino también un aumento en la frecuencia de eventos extremos.
“La crisis climática es real. Esto significa que no solo tendremos calor, sino que los eventos extremos serán más frecuentes”, indicó. En ese contexto, recordó que enero fue lluvioso en regiones como el Caribe y la Andina, un comportamiento que no es habitual para ese periodo.
¿Estamos en el fenómeno de La Niña según el IDEAM?
La directora aclaró que el país no se encuentra oficialmente en el fenómeno de La Niña. Explicó que para declararlo se requieren condiciones técnicas específicas, como que el enfriamiento del océano Pacífico alcance ciertos umbrales y se mantenga en el tiempo. “Para declarar La Niña se requieren condiciones técnicas que no se han cumplido”, afirmó. No obstante, señaló que sí existe un enfriamiento del océano que está influyendo en el aumento de las lluvias en varias regiones.
Además del enfriamiento del Pacífico, Echeverry indicó que actualmente se suma la oscilación de Madden-Julian, un fenómeno atmosférico que favorece las precipitaciones. “Es una onda que en este momento está favoreciendo las lluvias. Son fenómenos que se superponen y todos están sumando a favor de la precipitación”, explicó. De acuerdo con la directora del IDEAM, esta combinación ayuda a entender por qué febrero continúa con un patrón lluvioso similar al observado en enero.
La funcionaria reiteró que, de acuerdo con la predicción climática del instituto, después de la mitad de febrero se espera una reducción progresiva de las lluvias para acercarse a un comportamiento más normal entre febrero y marzo. Ese ajuste permitiría una transición hacia los patrones habituales, con menos precipitaciones en ese periodo antes del regreso de las lluvias más propias del mes de abril.
¿Qué pronóstico tiene el IDEAM para campesinos y productores?
Frente a las inquietudes de campesinos y productores, Echeverry señaló que hay dos elementos clave para el primer semestre. El primero es que “en la segunda mitad de febrero disminuirán las lluvias y marzo y abril se comportarán de acuerdo con la climatología normal, con lluvias de nuevo en abril”. El segundo es la articulación con el sector agropecuario mediante las mesas agroclimáticas regionales que realizan el Ministerio de Agricultura y el IDEAM.
La directora explicó que en esas mesas se entrega información técnica por municipio para que los productores puedan tomar decisiones sobre siembras y cosechas. “Invitamos a los productores a asistir a estas mesas mensuales, donde damos información precisa para que puedan planear”, señaló. El objetivo es que la variabilidad del clima no tome por sorpresa a quienes dependen directamente del comportamiento de las lluvias.
Sobre la gestión del riesgo, Echeverry indicó que sí existieron advertencias previas. Recordó que desde el año pasado se informó sobre el aumento de lluvias en enero y sobre la llegada de un frente frío. “Sí hubo advertencias, el problema es que muchas veces la información no llega al detalle territorial”, explicó. Añadió que varios municipios no incorporan la gestión del riesgo en sus planes de ordenamiento, lo que dificulta mitigar impactos cuando se presentan lluvias fuertes u olas de calor.
*Este contenido fue escrito y producido por una inteligencia artificial bajo supervisión y curaduría de un periodista de La FM