Crece la preocupación en Meta por las denuncias sobre el posible abandono de 323 caimanes llaneros, una de las especies más amenazadas de Colombia y declarada en peligro de extinción desde 1997.
Las alertas apuntan al deterioro de las condiciones de alimentación, reproducción y cuidado de los animales que permanecen bajo responsabilidad de varias entidades, entre ellas el Ministerio de Ambiente, la Universidad Nacional, la Universidad de los Llanos y Cormacarena.
La situación quedó expuesta tras una acción de tutela presentada por ciudadanos que advierten una posible vulneración al derecho colectivo a un ambiente sano y alertan sobre graves riesgos para la conservación del llamado cocodrilo del Orinoco.
¿Por qué preocupa la situación del caimán llanero?
El caimán llanero es considerado uno de los reptiles más grandes de agua dulce en el mundo. Durante décadas ha enfrentado una fuerte amenaza por la caza indiscriminada para la comercialización de su piel, especialmente en zonas del río Orinoco.
Como parte de los programas de conservación, hace nueve años varias entidades asumieron la responsabilidad de proteger ejemplares en cautiverio. Según la información conocida, 180 caimanes fueron trasladados al Parque Agroecológico Merecure, 131 quedaron en la Estación de Biología Tropical Roberto Franco de la Universidad Nacional y otros 12 fueron llevados a predios de la Universidad de los Llanos, en Villavicencio.
Durante varios años, la Universidad Nacional fue la encargada de suministrar recursos para el sostenimiento de los animales, según confirmó Lucy Gabriela Delgado, decana de la Facultad de Ciencias de esa institución.
Las denuncias por presunto abandono
La controversia se intensificó luego de que ciudadanos denunciaran posibles fallas en la alimentación y manejo de los ejemplares.
En la acción judicial se asegura que algunos animales llevan meses sin recibir suministro adecuado de alimento y atención zootécnica. También se advierte sobre hacinamiento, desnutrición y suspensión de procesos fundamentales para la conservación de la especie.
Entre las denuncias más delicadas se menciona la pérdida de cerca de 1.200 huevos por falta de recolección y problemas en las incubadoras, así como la muerte de algunos ejemplares por agresiones derivadas del hacinamiento.
Además, se señala que fueron suspendidas labores de mantenimiento en las instalaciones donde permanecen los caimanes y que se interrumpió la actualización de bases de datos utilizadas para el control de nacimientos, traslados, muertes y procesos reproductivos.
¿Qué dicen las entidades involucradas?
Cormacarena reconoció que desde diciembre de 2025 conocía reportes relacionados con problemas nutricionales en algunos ejemplares ubicados en el Parque Agroecológico Merecure.
Incluso, la corporación ambiental advirtió sobre la muerte de un caimán asociada a la falta de alimento y señaló que la ausencia de monitoreo dificulta establecer cuántos animales más podrían haber muerto.
Por su parte, el rector de la Universidad de los Llanos, Charles Aroza, confirmó que esa institución tiene bajo custodia 12 caimanes, aunque aclaró que inicialmente el acuerdo con la Universidad Nacional consistía únicamente en facilitar un espacio para mantenerlos y no asumir completamente su alimentación y cuidado.
“Hoy sabemos que es responsabilidad de todos los colombianos el cuidado de este caimán que está en riesgo de extinción”, afirmó el rector.
Mientras tanto, el Ministerio de Ambiente sostuvo que la administración y funcionamiento de la Estación Roberto Franco corresponde exclusivamente a la Universidad Nacional.
Millonarios recursos y nuevas preguntas
En medio de las denuncias también surgieron cuestionamientos sobre los recursos destinados al sostenimiento de la especie.
Según la información entregada durante el proceso judicial, la Universidad Nacional habría asignado más de 461 millones de pesos para la alimentación de la fauna bajo cuidado de la Estación Roberto Franco. Sin embargo, meses después persistían reportes sobre falta de alimento y deterioro en las condiciones de los ejemplares.
Las denuncias han generado preocupación entre ambientalistas, líderes cívicos y ciudadanos que piden medidas urgentes para evitar una crisis mayor en uno de los programas de conservación más importantes del país.
¿Qué pasará ahora con el caso?
La tutela presentada fue declarada improcedente por el juzgado, que consideró que el caso debe tramitarse mediante una acción popular ante la jurisdicción administrativa, al tratarse de una posible afectación de derechos colectivos y ambientales.
Sin embargo, organizaciones y colectivos ambientales aseguran que seguirán insistiendo en medidas urgentes para garantizar la protección del caimán llanero y evitar que continúe el deterioro de esta especie en peligro de extinción.
Preguntas clave:
¿Cuántos caimanes llaneros están en riesgo?
Las denuncias hablan de 323 ejemplares distribuidos entre el Parque Agroecológico Merecure, la Estación Roberto Franco y predios de la Universidad de los Llanos.
¿Qué problemas fueron denunciados?
Se reportan posibles fallas en alimentación, hacinamiento, pérdida de huevos, suspensión de mantenimiento y deterioro en las condiciones de conservación.