La llegada del fenómeno de El Niño al país vuelve a generar preocupación entre miles de ciudadanos, especialmente en Bogotá, donde hace poco más de dos años se implementó un prolongado racionamiento de agua debido a los bajos niveles de los embalses del sistema Chingaza.
En las últimas semanas, el Ideam ha advertido sobre una alta probabilidad de que el fenómeno climático se presente durante el segundo semestre de 2026 e, incluso, que pueda alcanzar una intensidad importante. Ante ese panorama, surgieron nuevamente dudas sobre si la capital podría enfrentar restricciones en el suministro de agua.
Frente a esta preocupación, la gerente de la Empresa de Acueducto y Alcantarillado de Bogotá (EAAB), Natasha Avendaño, explicó en entrevista con La FM cuál es el panorama actual y qué tan preparada está la ciudad para enfrentar un nuevo periodo de sequía.
¿Bogotá se quedará sin agua por el fenómeno de El Niño?
La gerente fue clara al asegurar que, con la información disponible hasta el momento, Bogotá no tendría problemas de abastecimiento de agua ni sería necesario implementar un nuevo racionamiento.
Avendaño explicó que desde hace varios meses la empresa comenzó a prepararse luego de que el Ideam alertara sobre la posible llegada del fenómeno de El Niño.
"Tenemos reservas, el sistema Chingaza nos va a permitir afrontar en Bogotá este fenómeno del Niño", afirmó.
Según indicó, la estrategia ha consistido en aprovechar la capacidad adicional que hoy tiene el sistema de abastecimiento de la ciudad, una ventaja con la que Bogotá no contaba durante la crisis hídrica registrada en 2024.
¿Qué hizo el Acueducto para evitar un nuevo racionamiento?
La gerente explicó que una de las principales decisiones fue aumentar el suministro de agua proveniente del sistema Tibitoc y del agregado norte, permitiendo que el sistema Chingaza continúe recuperando sus niveles durante la temporada de lluvias.
Actualmente, precisó, Bogotá recibe cerca de 7,5 a 8 metros cúbicos de agua por segundo desde el agregado norte, una capacidad que fue posible gracias a las obras de optimización adelantadas en los últimos años.
Avendaño recordó que durante el periodo de racionamiento esa infraestructura todavía estaba en construcción, por lo que la ciudad no tenía la misma capacidad para compensar la disminución de agua proveniente de Chingaza.
Además, señaló que el Distrito también cuenta hoy con nuevas concesiones de agua y una mayor capacidad de tratamiento, factores que fortalecen la seguridad hídrica de Bogotá.
El sistema Chingaza supera el 75 % de su capacidad
Otro de los factores que hoy da tranquilidad a las autoridades es el nivel de almacenamiento del principal sistema que abastece a la capital.
La gerente indicó que Chingaza se encuentra por encima del 75 % de llenado, gracias a las lluvias registradas en los últimos meses y a la estrategia implementada para reducir la presión sobre este sistema.
La meta, explicó, es llegar al inicio de la temporada seca con la mayor cantidad posible de agua almacenada para afrontar un eventual fenómeno de El Niño intenso.
Bogotá podría soportar hasta dos años consecutivos de sequía
Durante la entrevista, Avendaño reveló que los equipos técnicos del Acueducto realizaron diferentes simulaciones para medir la capacidad de respuesta del sistema frente a escenarios extremos.
Según explicó, uno de los análisis contempló la posibilidad de enfrentar dos años consecutivos con condiciones tan secas como las registradas en 2024, considerado el año más crítico para el sistema Chingaza.
"Si tuviéramos dos años secos iguales al 2024, no tendríamos problemas de abastecimiento", afirmó.
Estas modelaciones permitieron definir la cantidad de agua que debía trasladarse desde Tibitoc y otras fuentes para mantener la estabilidad del sistema durante los próximos meses.
El llamado es a no desperdiciar agua
Aunque la gerente descartó que exista un riesgo inmediato de desabastecimiento, insistió en que los ciudadanos no deben abandonar los hábitos de ahorro adquiridos durante la crisis de agua.
Explicó que el cambio climático seguirá generando eventos extremos y que el uso responsable del recurso debe convertirse en una práctica permanente.
"Tenemos que cambiar nuestra relación con el agua para siempre. Tenemos que ser responsables en el uso de los servicios públicos", sostuvo.
La funcionaria agregó que el Acueducto ha reforzado las campañas pedagógicas para promover el ahorro de agua y recordó que el hecho de que no haya racionamiento no significa que el recurso pueda desperdiciarse.
Bogotá busca fortalecer su seguridad hídrica
La gerente también explicó que las acciones adoptadas no responden únicamente al fenómeno de El Niño de este año, sino que hacen parte de una estrategia de largo plazo para fortalecer la seguridad hídrica de la capital.
Según indicó, el objetivo es que Bogotá cuente con un sistema cada vez más resiliente frente a los efectos del cambio climático, mediante nuevas fuentes de abastecimiento, mejoras en la infraestructura y una operación más eficiente de las plantas de tratamiento.
De esta manera, la ciudad espera reducir el riesgo de volver a enfrentar una crisis similar a la registrada durante el racionamiento de agua de 2024.
Preguntas frecuentes
¿Bogotá se quedará sin agua por el fenómeno de El Niño?
No. La gerente del Acueducto aseguró que actualmente la ciudad cuenta con reservas suficientes y con un sistema fortalecido para enfrentar la posible llegada del fenómeno de El Niño.
¿Habrá racionamiento de agua en Bogotá en 2026 -2027?
Por ahora no. Según la Empresa de Acueducto, las condiciones actuales del sistema permiten garantizar el abastecimiento sin necesidad de aplicar restricciones.
¿Cómo está el sistema Chingaza este 2026?
De acuerdo con Natasha Avendaño, el sistema Chingaza supera el 75 % de llenado, un nivel que brinda mayor respaldo para afrontar una eventual temporada de sequía.