La reforma tributaria aprobada por el Concejo de Bogotá abrió un debate entre los concejales Elquin Huertas, del Nuevo Liberalismo, y Julián Uzcátegui, del Centro Democrático, durante el programa radial Rounds FM.
Los dos expusieron posiciones distintas sobre los nuevos cobros, los incentivos para atraer inversión y el manejo de los recursos del Distrito.
Mientras Huertas defendió la reforma y explicó los beneficios que, según su intervención, recibirán diferentes sectores, Uzcátegui cuestionó los incrementos en algunos impuestos y sostuvo que la administración distrital debería revisar el gasto público antes de buscar más recursos entre los contribuyentes.
Huertas defiende la reforma tributaria y habla de cambios en el ICA
Elquin Huertas inició su intervención con una defensa de la reforma. El concejal explicó que la medida corresponde a una “evaluación integral de todo el sistema impositivo de la ciudad” y señaló que la actualización responde a las necesidades actuales de Bogotá.
Uno de los puntos que destacó corresponde al impuesto de industria y comercio (ICA). Huertas sostuvo que la reforma no aumenta este impuesto para todas las actividades y aseguró que el ICA se redondea hacia abajo en buena parte de las actividades comerciales e industriales.
El concejal también mencionó los alivios incluidos para personas con obligaciones tributarias pendientes y los incentivos dirigidos a nuevas inversiones. Según explicó, quienes quieran desarrollar proyectos empresariales en Bogotá contarán con garantías tributarias, una medida que, desde su posición, puede contribuir a dinamizar la economía y generar empleo.
Otro de los asuntos que defendió fue el relacionado con el alumbrado público. Huertas sostuvo que el cobro recaerá sobre los sectores con mayor capacidad de pago y relacionó los recursos con la actualización de la ciudad y proyectos de seguridad.
Julián Uzcátegui respondió que su bancada votó en contra de la reforma porque considera que Bogotá no debería aumentar las cargas tributarias. El concejal señaló que la medida incrementa el impuesto predial para los estratos 4, 5 y 6, además de afectar, según su intervención, a comerciantes e industriales.
Uzcátegui sostuvo que “no estoy de acuerdo con seguir clavando con más impuestos” y argumentó que mayores cobros pueden afectar el bienestar de los ciudadanos y las condiciones para que nuevas empresas lleguen a Bogotá.
También planteó que algunos de los costos adicionales para los sectores productivos podrían trasladarse a los consumidores. En su intervención, relacionó los incrementos del predial para predios comerciales e industriales y del ICA con un posible aumento en los precios de bienes y servicios en la ciudad.
Seguridad, inversión y alivios tributarios frente al gasto del Distrito
Huertas respondió a los cuestionamientos sobre el impacto de la reforma en los hogares. Aseguró que los estratos 1, 2 y 3 no resultan afectados por el cambio y explicó que para los estratos 4, 5 y 6 el incremento corresponde a 0,4 por 1.000, cifra que, según sus cálculos, representa unos 11.000 pesos mensuales.
El concejal agregó que esa cifra pasaría a 0,2 por 1.000 en cinco años. Para Huertas, el cobro tiene relación con recursos que permitirán avanzar en videovigilancia y tecnología aplicada a la seguridad, mediante sistemas asociados con el Internet de las cosas.
Según explicó durante el debate, esta infraestructura permitiría responder en tiempo real ante situaciones delictivas. Su argumento se concentró en relacionar los recursos obtenidos mediante la reforma con la posibilidad de fortalecer la respuesta de las autoridades.
Uzcátegui mantuvo su posición y llevó la discusión hacia el manejo de los recursos públicos. El concejal sostuvo que la administración debería buscar mecanismos para reducir el gasto antes de aumentar los impuestos a los ciudadanos.
En ese sentido, afirmó que “la alcaldía mayor de Bogotá debería estar revisando cómo le pone coto al derroche” y cuestionó que la búsqueda de recursos para financiar proyectos termine, según su planteamiento, en nuevos cobros para los contribuyentes.
Huertas volvió a referirse a los incentivos para las empresas y señaló que la reforma incluye medidas para quienes quieran invertir en la ciudad. También destacó los alivios para los contribuyentes con deudas pendientes, con reducciones de hasta 60 % en intereses y sanciones.
Sobre el ICA, insistió en que la mayoría de las actividades comerciales e industriales tendrán una reducción. Explicó que la reforma establece un mecanismo de redondeo de las tarifas y sostuvo que este cambio favorece a una parte de las actividades económicas.
¿Qué posición mantuvo Julián Uzcátegui sobre la reforma?
Uzcátegui señaló que el Centro Democrático apoyó durante la discusión las medidas relacionadas con los incentivos para atraer inversión y respaldó una propuesta de su partido para establecer una amnistía sobre sanciones e intereses de personas con deudas pendientes con Bogotá.
Sin embargo, explicó que la bancada se opuso a los artículos que incrementaban los impuestos. Según relató, aunque no consiguió eliminar esas disposiciones, sí logró reducir algunos de los aumentos discutidos durante el trámite.
Su planteamiento final consistió en que Bogotá debería buscar una combinación de menores impuestos y reducción del gasto público para promover inversión y desarrollo.
¿Qué defendió Elquin Huertas durante el debate?
Huertas defendió la reforma como una actualización del sistema tributario de Bogotá. Durante sus intervenciones destacó los incentivos para nuevas inversiones, los alivios para contribuyentes con obligaciones pendientes, los cambios en el ICA y los recursos relacionados con alumbrado público y seguridad.
También rechazó la idea de que la medida represente un impacto general sobre los hogares y señaló las diferencias entre los sectores y estratos contemplados en la reforma.
¿En qué puntos se diferenciaron los dos concejales?
La principal diferencia estuvo en la forma de financiar las necesidades de Bogotá. Huertas sostuvo que la reforma permite obtener recursos y, al mismo tiempo, incluye incentivos tributarios y alivios para determinados contribuyentes.
Uzcátegui, en cambio, centró su crítica en los aumentos de impuestos y sostuvo que el Distrito debería reducir el gasto público antes de incrementar las obligaciones de los ciudadanos y las empresas.
El debate terminó con ambas posiciones sobre la mesa: Huertas defendió los cambios tributarios y su destinación, mientras Uzcátegui mantuvo su rechazo a los nuevos cobros y planteó una reducción de impuestos y del gasto como alternativa.