Este miércoles 6 de mayo, el alcalde de Bogotá, Carlos Fernando Galán, junto al gobernador de Cundinamarca, Jorge Emilio Rey, y la ministra de Transporte, sostuvieron un encuentro clave para precisar detalles sobre la construcción del Regiotram de Occidente.
El propósito central de la reunión fue resolver las inquietudes sobre la supuesta exclusión de Bogotá en la obra. Ante afirmaciones previas que sugerían que el Distrito no formaba parte del proyecto ni se había articulado con la Gobernación, el gobernador Rey aclaró que, aunque Bogotá no aportó recursos inicialmente, la ciudad es y será parte fundamental de la obra ferroviaria.
Según Rey, se estima que cerca de $6.7 billones de la inversión total se ejecutarán al interior de la capital. Además, enfatizó que se acatarán las observaciones de la Alcaldía para garantizar el éxito del proyecto ferroviario más importante del departamento. No obstante, el mandatario departamental lanzó un llamado de atención: "En ocho meses ningún secretario de despacho se presentó a las mesas de diálogo con la Gobernación", aseguró.
Puntos de fricción entre Galán y Rey
Aunque el alcalde Galán ratificó la voluntad de su administración para integrar el proyecto, advirtió que el planteamiento actual presenta desafíos urbanísticos que podrían afectar puntos críticos de la ciudad.
Por su parte, el gobernador sostuvo que el trazado —que beneficiará a más de 1.8 millones de personas— cumple con todas las condiciones de favorabilidad. Explicó que, en los puntos donde el tren se eleva, se construirá un puente vehicular a cargo del proyecto. Sin embargo, Galán insiste en que la ciudad requiere estructuras adicionales que podrían elevar los costos actuales del Regiotram.
De acuerdo con Cundinamarca, con el 50.39% de la longitud del trazado ubicado en Bogotá, se lograría solucionar las principales intersecciones viales del corredor.
Las discrepancias del alcalde Galán
El proyecto contempla un tramo de aproximadamente 24 km dentro de Bogotá, de los cuales 6 km corresponden a estructuras elevadas con un diseño de columnas distinto al del Metro.
"Es fundamental que una estructura de siete metros de altura y seis kilómetros de longitud tenga un esfuerzo de mitigación del impacto urbanístico; esto debe ser abordado y discutido", señaló el mandatario capitalino.
A renglón seguido, Galán expresó su preocupación por la integración tarifaria. Aseguró que la operación del sistema no está coordinada actualmente con Transmilenio ni con el transporte público distrital. Para el alcalde, es imperativo que un ciudadano pueda transbordar entre el sistema de buses y el tren de la Sabana con un mismo tiquete.
“Hemos manifestado el compromiso de aportar $2.3 billones en vigencias futuras para este proyecto. Lo expresamos el año pasado y lo ratificamos hoy, pero es fundamental que el proyecto se haga bien”, concluyó Galán.